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ROSARIO.- River ahora descansa en la satisfacción de los vitales tres puntos que se llevó anteanoche de Rosario, pero debe decirse que esa recompensa le demandó atravesar por una noche ardua, intensa y con espacio, incluso, para la controversia.
Las situaciones discutidas tuvieron como eje al árbitro Rafael Furchi, de floja actuación por desaciertos en acciones menores y un error importante: no haber advertido el codazo de Claudio González a Franco Miranda, en el segundo tiempo, que le provocó una seria lesión al zaguero millonario (ver aparte). Marcelo Salas protestó visiblemente, pero ni Furchi ni el juez de línea más cercano a la acción, Horacio Herrero, advirtieron la gravedad de la falta.
La otra polémica tuvo más que ver con la confusión. El juez dispuso un descuento de 4 minutos, pero el cartel luminoso que lo indicó sólo fue mostrado cuando había transcurrido buena parte de ese tiempo. Cuando Furchi dio por terminado el partido, el DT de Central, Miguel Russo, salió disparado hacia él para reclamarle con dureza. Casi todos los jugadores locales se sumaron a las quejas; después se supo que Pablo Sánchez y Gonzalo Belloso fueron al vestuario del árbitro tras el partido, aunque no trascendieron los términos de la charla.
Antes, River había consumado una victoria fundamental para sentir más de cerca el calor de la punta. Para llegar al triunfo por 2 a 1 recurrió a la jerarquía de sus individualidades y aprobó holgadamente una prueba de carácter, porque el primer segmento del partido le fue adverso y bien pudo haberlo mostrado en desventaja en el marcador. Por entonces, Costanzo fue determinante, no sólo con el penal que le rechazó con los pies a Ferrari, en el comienzo.
Cuando más desdibujado parecía, River puso su categoría en la cancha y a pura contundencia logró una ventaja que no reflejó el desarrollo. Después ganó en tranquilidad y, aunque le costó ordenarse, se fue haciendo dueño del juego. En el segundo tiempo reguló con autoridad, pese al descuento de Belloso. Un triunfo impostergable, en el momento justo para inyectar algo de inquietud en el camino de Boca.
Miranda, fractura de maxilar
El golpe que le dio Claudio González le provocó a Franco Miranda una fractura de maxilar, sin desplazamiento; tras ser atendido en el sanatorio Los Arroyos, en Rosario, el defensor de River volvió a Buenos Aires acompañado por el médico de la reserva, Humberto Roccaforte.
Plateístas de Central intentaron agredir a los periodistas de Radio Del Plata Enrique Macaya Márquez, Juan Carlos Morales y Gastón Recondo. La policía evitó males mayores.
Los dos penales ejecutados
en el Gigante fueron atajados: Costanzo le tapó con los pies el remate a Ferrari y Gaona detuvo el tiro de Cavenaghi, que anotó de rebote.
El árbitro Rafael Furchi les mostró la amarilla a siete jugadores de River, entre ellos Javier Mascherano, que alcanzó el límite de cinco tarjetas y no podrá jugar frente a Vélez.



