

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

El mercado de pases se transformó en uno de los principales frentes de acción para River. Mientras el equipo atraviesa una crisis deportiva que lo encuentra último en el torneo Clausura y que profundizó la tensión en Núñez, la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo intenta acelerar la renovación del plantel con incorporaciones de jerarquía y, al mismo tiempo, descomprimir una lista de futbolistas que quedaron fuera de la consideración. En las últimas horas hubo novedades en ambos sentidos: Francisco Ortega ya es refuerzo, Thiago Almada a un paso de convertirse en la gran apuesta del semestre y varios de los jugadores separados, partícipes del famoso “container”, empiezan a definir su futuro.
La última certeza llegó por el lateral izquierdo. River acordó con Olympiacos la compra de Francisco Ortega por una cifra cercana a los cinco millones de euros y el futbolista firmará contrato hasta diciembre de 2029. Surgido de Vélez y con tres temporadas en el fútbol griego, el defensor de 27 años ocupará un puesto que el cuerpo técnico consideraba prioritario reforzar tras la decisión de apartar al uruguayo Matías Viña, a préstamo desde Flamengo hasta fin de año.

Pero la gran ilusión del mercado, en el que ya tuvo otros gastos fuertes como Ángel Correa, sigue siendo Almada. Después de un avance importante durante el fin de semana, el volante de la selección argentina ya dio el visto bueno para vestir la camiseta de River y existe un acuerdo de palabra por un vínculo de cuatro temporadas.
El paso decisivo de la negociación con Atlético de Madrid, que pretende recuperar la fuerte inversión realizada hace poco más de un año, se daría en las próximas horas. En Núñez hay un marcado optimismo y confían en concretar una operación que, de cerrarse, se convertiría en una de las más importantes de la historia del fútbol argentino.

Mientras busca el golpe de efecto con Almada, River también empezó a resolver otro de los problemas que se instalaron en el club desde el final del Mundial: la situación de los futbolistas apartados del plantel profesional, un grupo que comenzó a entrenarse por separado en el predio de Cantilo y que rápidamente fue bautizado por los hinchas como el “container”.
En las últimas horas aparecieron nuevas salidas. Ian Subiabre continuará su carrera en Tigre, a préstamo por un año con opción de compra, después de que no prosperaran algunas posibilidades desde el exterior. Maximiliano Salas también dejará Núñez para jugar cedido en Independiente Rivadavia de Mendoza, que lo incorporó para reemplazar a Sebastián Villa. A ellos se suman las desvinculaciones ya resueltas de Paulo Díaz, transferido a Atlanta United; Maximiliano Meza, incorporado por Independiente, y Alexander Woiski, que rescindió su vínculo con el club.
El movimiento no terminaría allí. Santiago Lencina aparece muy cerca de Burgos, de la segunda división española, una operación que permitiría seguir reduciendo la nómina de futbolistas sin lugar en la consideración del entrenador.

Sin embargo, todavía permanecen varios nombres de peso con futuro incierto. Germán Pezzella continúa apartado mientras espera una propuesta para continuar su carrera. En las últimas horas, el rumor fuerte es que el defensor campeón del mundo cuenta con un interés desde Emiratos Árabes Unidos, aunque por ahora no trascendió una oferta formal.
Fabricio Bustos y Matías Viña también siguen sin resolver su situación. En el caso del lateral uruguayo, River mantiene vigente el préstamo mientras el jugador busca un nuevo destino y evita activar una cláusula que obligaría al club a ejecutar la compra definitiva.
Otro de los casos abiertos es el de Matías Galarza Fonda. El mediocampista paraguayo, que viene de disputar un buen Mundial, integra el grupo de apartados, pero su representante, Regis Marques, aseguró que existen “tres o cuatro propuestas” para el futbolista y que la más importante proviene de Italia. Incluso, distintos medios paraguayos vincularon ese interés con Juventus, aunque todavía no existe una negociación confirmada entre los clubes.

Kevin Castaño también podría convertirse en una de las próximas bajas. El colombiano, que ni siquiera se entrena junto al resto de los marginados porque permanece en su país, negocia una salida a préstamo hacia Atlético Mineiro. Según indican distintos especialistas, River pretende incluir una obligación de compra, mientras que el club brasileño busca mantener una opción para decidir al final de la cesión. La resolución de esa diferencia marcará el desenlace de una operación que permitiría liberar otro cupo en el plantel.
A esa lista podría agregarse Facundo Colidio. Aunque no integra el grupo de futbolistas apartados y continúa siendo considerado por Coudet, Vasco da Gama presentó una oferta formal para adquirir el 50% de su pase, según César Luis Merlo. River aspiraba a vender la totalidad de los derechos económicos por una cifra superior, pero las conversaciones continúan y una eventual transferencia también abriría espacio para seguir remodelando un plantel que cambió de manera drástica durante este mercado.
🎥 𝐂𝐨𝐧 𝐭𝐨𝐝𝐨 💪⚽ pic.twitter.com/Rb9HegPlOu
— River Plate (@RiverPlate) August 4, 2026
En paralelo, surgió la situación de Giuliano Galoppo, otro de los jugadores separados del plantel. El mediocampista quedó inhabilitado por la FIFA para disputar partidos oficiales durante seis meses debido a un litigio económico con un exrepresentante, una sanción que complejiza todavía más la posibilidad de encontrarle una salida en el corto plazo.
En medio del clima de máxima tensión que se instaló en Núñez, el recambio avanza en simultáneo con la obligación de encontrar respuestas dentro de la cancha.


