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No fue un partido más el que dirigió Juan Antonio Pizzi en el Nuevo Gasómetro. La derrota con Arsenal, en la final de la Copa Argentina, el pasado miércoles, provocó una enorme desilusión y el técnico tenía que revertir aquella imagen de desolación que dejó San Lorenzo en Catamarca. No renunció a sus principios el santafecino, no aplicó fórmulas extrañas para recuperar el paso, para seguir creyendo que la pelea por el título no es una misión imposible. "Lo que me gustó [del equipo] fue la personalidad para ponerse de pie.
Es habitual por nuestra profesión tener este tipo de reacciones, aunque uno espera, por ahí, un poco más de tiempo para que aparezcan. Con todo el dolor que nos causó lo que pasó, nosotros lo conseguimos con rapidez y, ahora, volvemos a mirar con optimismo el futuro", sentenció Pizzi, que encontró en los jugadores el respaldo que le entregó el presidente Matías Lammens, después de que el entrenador pusiera en duda su continuidad. Sobre las versiones de que el director técnico había puesto la renuncia a disposición de los dirigentes, el conductor fue tajante: "Dije lo que necesitaba decir y escuché lo que necesitaba escuchar. Hay momentos y situaciones en que todos debemos estar juntos y saberlo. Yo solo no resuelvo nada, como tampoco los jugadores y los dirigentes si están separados".
El sistema táctico y el modo en que el Ciclón encaró el encuentro con All Boys no dejaron dudas de que San Lorenzo era un equipo herido, pero que deseaba un desquite. Una buena señal resultó que el público brindara su apoyo en un momento crítico. "Después del partido con Arsenal sentí el respeto y la valorización de la gente hacia lo que venimos haciendo, al margen de los números", comentó con voz pausada y en un tono sereno Pizzi, que no ocultó sentirse golpeado después de aquella estrepitosa caída. "No tengo forma de medir el dolor, es difícil evaluarlo, pero la grandeza de las instituciones muchas veces se basa en el sufrimiento".
El gol de Correa, en el tramo final del primer tiempo, se tradujo en alivio para el Ciclón y para Pizzi, que hasta ahí sufría con el desarrollo. En la historia reciente, más que el propio partido con All Boys, estaba la razón de sus temores, los que se esfumaron con la goleada y con el estilo de juego que propone desde su arribo al Bajo Flores el entrenador.
Los juveniles le devolvieron anoche la ilusión a San Lorenzo. El rosarino Ángel Correa (18 años) convirtió por duplicado por primera vez. Suma 6 tantos en 26 partidos en el Ciclón. Cinco de ellos fueron en los segundos tiempos. Les marcó a Boca, Argentinos, Independiente, Lanús y All Boys.
Con la caída de anoche, All Boys acumula 10 partidos sin victorias jugando en condición de visitante. El último éxito fue en el torneo Inicial pasado, cuando se impuso 1-0 sobre Belgrano, con gol de Borghello. Desde entonces, el equipo de Floresta registró ocho derrotas y dos empates.


