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ROMA.- El muro, el hombre que nunca sonríe: a Walter Adrián Samuel le atribuyen ya algunos calificativos. La imagen que se tiene de él es la de un tipo duro que no sonríe nunca. "No es cierto. Cuando estoy en familia o con los amigos suelo reírme y hacer bromas; cuando era más joven incluso me ponía a bailar, pero cuando juego trato de cumplir mi tarea con la mayor seriedad", responde el defensor, de 25 años.
-¿Bailaba?
-Sí, una especie de salsa argentina.
Roma, su equipo (47 puntos), es escolta de Milan (52) en el calcio , con una marcha irregular: el 8 del actual goleó a Juventus 4-0, una semana después de caer con Brescia por 1-0.
-Cassano (compañero suyo en Roma) quería festejar con usted el gol, porque se dice que no se inmuta cuando Roma marca uno.
-Fábulas. La verdad es que me dejan siempre fuera de los festejos porque juego en la defensa y tengo que correr cincuenta metros para reunirme con el grupo.
-¿Cómo se explica la metamorfosis en una semana del 0-1 ante Brescia al 4-0 contra Juventus?
-No lo sé. Quizá la bronca después de la derrota ante Brescia y las críticas, quizá la trascendencia del partido nos hayan motivado positivamente. Roma-Juventus era una final y no podíamos perderla. Ocho puntos de distancia respecto de Milan se habrían convertido en un problema serio.
-¿Cómo se alcanza a Milan?
-No cometiendo ningún error más y confiando en un paso en falso de Milan. Estoy convencido de que, si Roma jugara como lo hizo esa noche con Juventus, lo alcanzaremos. Milan está viajando a muy alta velocidad, en niveles récord: ¿cuánto podrá durar esa carrera?
-¿Por qué, en enero, se ha caído Roma de ese modo?
-Habíamos acusado una cierta falta de estado físico y luego debimos pagar por la derrota con Milan; pero sabíamos que tarde o temprano volveríamos a vencer.
-Entre las conjeturas, está asimismo la de que el equipo se sintiera nervioso por cuestión de sueldos.
-Quien diga esas cosas es un ignorante, en el sentido de que desconoce el espíritu de esta escuadra y la decisión con que el jugador entra en la cancha.
-Milan ha batido a Roma tres veces en tres partidos: de acuerdo con la lógica y con los números, es más fuerte.
-No estoy de acuerdo. A veces, el fútbol es extraño. Hace dos años, nos enfrentamos cuatro veces con Brescia y nunca pudimos ganarle. Y Brescia no era, por cierto, superior a Roma, que terminó segunda en el campeonato.
-Tal vez la superioridad de Milan esté en el banco de suplentes.
-No lo creo. Lean los nombres de los jugadores que se sientan en nuestro banco de suplentes y comprobarán que pertenecen todos ellos a la respectiva selección nacional, italianos, franceses, griegos, Sub 21...
-A Cassano (compañero suyo en Roma) lo están comparando con Maradona. ¿Cuál es la opinión de un futbolista de la selección argentina al respecto?
-Comparar a Cassano con Maradona en este momento me parece exagerado; pero Antonio (Cassano) tiene, desde luego, características de un fuera de serie y en su manejo de la pelota se parece a Maradona. Cassano tiene por delante grandes márgenes de crecimiento. Le faltan dos años de experiencia y de enjundia para convertirse en uno de los mejores futbolistas del mundo.
-Mancini, Emerson, Kakˆ, Dida, Adriano: la escuela brasileña ha vuelto a brillar mientras que la Argentina parece haber decaído.
-En la Argentina hay grandes campeones, como Tevez, Cavenaghi, Burdisso. El problema es otro: el fútbol italiano está pasando por una crisis económica y no se gasta, al menos en el exterior, como en años anteriores.
-Argentinos, igual a resultados prácticos; brasileños, igual a espectáculo: ¿hay algo de cierto en este lugar común?
-También los brasileños quieren ganar. Si contamos los títulos mundiales, ellos obtuvieron más que nadie. El discurso tendría sentido si nos referimos a los campeonatos: por supuesto, en el de Brasil hay más de espectáculo, mientras que en el argentino el resultado y la táctica son fundamentales.
-Otro lugar común: los argentinos, enloquecidos por el fútbol. Pero también los éxitos en el tenis en la Copa Davis, los partidos de la selección nacional de hockey femenino y el basquetbol de Ginóbili en la NBA los entusiasman.
-Es cierto. Mis compatriotas siguen de cerca las crónicas de los partidos de Ginóbili y saben exactamente cuántos tantos marcó. En la Argentina nos sentimos orgullosos de los éxitos deportivos, quizá porque en otros ámbitos las cosas no marchan bien. Y, además, nos gusta ganar.
-¿Qué proyectos tiene para el futuro, Samuel?
-No lo sé; a veces pienso en ello, pero seguramente no seguiré en el fútbol. Y por cierto volveré a la Argentina.
-Tres campeonatos y medio en Italia: esta experiencia ¿ha mejorado al Samuel futbolista?
-Me ha hecho más rápido, sobre todo a nivel mental. El fútbol italiano no te permite pensar.



