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Es el momento de ellos. Los Leones quieren seguir los pasos de las Leonas finalistas: hoy, desde las 15.30, el seleccionado de Lucas Rey se mide ante Alemania por las semifinales del Mundial de hockey sobre césped. Y uno de los jugadores que palpita la cuenta regresiva minuto a minuto es Bautista Capurro, delantero que con sus 22 años aporta sangre nueva a un equipo que aspira a seguir haciendo historia en Mundiales.
El ganador de este cruce ante los germanos jugará frente al vencedor de Países Bajos y España, que se enfrentarán en el primer turno. Pero nadie quiere adelantarse ni pensar en lo que será la final del domingo Belfius Hockey Arena de Wavre, Bélgica. Mucho menos Capurro, el jugador que por legado familiar estaba destinado a jugar al hockey. No quedaba alternativa.

“Bauti nació prácticamente arriba de una cancha, porque yo todavía jugaba, entrenaba a las chicas del Club Ciudad de Buenos Aires y además estaba a cargo de los menores. Así que él vivía dentro de la cancha”, cuenta su padre, Santiago, ex jugador de la selección, que tuvo un período como entrenador de las Leonas y hoy es asistente de Fernando Ferrara. “A los 3 años ya quería jugar en un equipito, pero no lo dejaban. Pero a los 4 ya se metió. Después, ya más de grande, cada tarde libre me pedía tirar al arco o que le enseñara alguna habilidad, una nueva manera de definir”, recuerda Santiago, orgulloso testigo de la tremenda evolución de su hijo.
Su progreso no se detuvo. Después del proceso junior, el primer torneo de jerarquía de Bautista Capurro fueron los Panamericanos 2023 en Santiago de Chile, donde consiguió con el equipo el pasaje a los Juegos de París 2024. Y también fue parte de la aventura olímpica en la Ciudad Luz, ni siquiera habiendo llegado a los 20. Hoy, con más rodaje y una mirada más aguda, el flamante jugador de HC Bloemendaal habló con LA NACION de lo que se aproxima en algunas horas.

-Argentina llegó a este Mundial sin ser un candidato firme, pero con chances ciertas de complicar a cualquiera. ¿Cómo analizás lo que hicieron como equipo hasta aquí?
-Hoy en día, el hockey internacional -más el masculino que el femenino-, está muy parejo. Capaz que en los últimos torneos olímpicos o en el último Mundial llegaron un poco más los candidatos, pero cualquiera le puede ganar a cualquiera, ningún equipo se puede relajar. Acá venimos de un torneo de menor a mayor jugando muy muy bien al hockey. Y a medida que pasaron los partidos fuimos corrigiendo algunos detalles. Eso fue lo que nos hizo llegar hoy adonde estamos.

-¿Cómo ves esta semifinal ante Alemania en comparación con el partido ante ellos en París 2024?
-Este partido en comparación al último de París es muy distinto. Porque Argentina es un equipo completamente diferente y atraviesa un momento de madurez distinta. También cambiaron el juego, el sistema y hasta el cuerpo técnico. De parte de Alemania debe ser un poco lo mismo, así que no me imagino un partido igual al de aquellos Juegos.
-¿Qué se juramentaron como equipo, más allá de lo que ocurra con los resultados?
-Tenemos claras nuestras virtudes y tratamos de exprimirlas al máximo. Lo que nos propusimos, no solo para este torneo, sino para todo el proceso, fue primero disfrutar el día a día. También el hecho de jugar al hockey, que se nos da bien, y después, obviamente, dejar el 100%. Creo que esas tres cosas no se negocian en este equipo.
-Los Capurro son sinónimo de hockey en el club Ciudad de Buenos Aires. ¿Cómo viviste desde chiquito ese mandato familiar y de qué manera lo llevaste adelante?
-Sí, de parte de mi papá, son todos del club Ciudad: él, mis abuelos, mis primos... Además, mi mamá fue jugadora del Club Olivos. Pero yo me formé en Ciudad, nací y me crie ahí. Es una pasión familiar que nos fueron inculcando de generación en generación.

-¿Quiénes fueron tus primeros entrenadores en Ciudad?
-Tuve la suerte de tener primero a mi actual compañero en la selección, Nicolás della Torre, que fue mi entrenador en novena y octava división. Siempre lo tomé como un referente en el club, desde chiquito, y ahora siento una gran admiración por él, por su juego y por cómo es como persona. Si tengo que contar lo que me enseñó, no me acuerdo, pero tiene mucho que ver con lo que soy hoy como jugador y persona. Y después, ya más de grande, tuve a mi papá Santiago como entrenador en séptima y quinta. Y sí, también fue una experiencia muy linda con él; sé lo que significa mi padre como jugador de selección. Lo siento también como un modelo a seguir, así que resultó una buena vivencia poder tenerlo en ese rol.

-¿De qué manera te aconseja tu padre, habiendo sido él jugador de la selección y DT de las Leonas?
-No suele meterse mucho, por suerte. Es bastante tranquilo. Solemos charlar de la vida en general y me suele dar un par de consejos de comportamientos y me transmite un poco su experiencia, pero nada más. Quiere que tome decisiones por mí mismo y no suele involucrarse tanto.
-¿Cómo querés asumir y disfrutar este nuevo salto en tu carrera en HC Bloemendaal?
-Es algo bastante especial. Es sabida la importancia del club, su historia, y la realidad es que se trata de un desafío bastante grande en mi carrera. No solamente en la parte de hockey, sino también como persona, por el hecho de irme a vivir a otro país, en este caso Países Bajos. Deportivamente, es un club con muchísima historia dentro de una liga de un altísimo nivel. Esperemos aprovechar esta oportunidad.
-Te pido una mirada general de la Argentina en el hockey mundial, incluyendo Leones y Leonas, de lo que somos como país en este deporte por lo que percibiste en el exterior. ¿Cómo nos ven?
-La actuación de ambos equipos es un poco lo que esperaba la gente. Sobre todo las Leonas, que suelen estar en los puestos altos. Por suerte, en este Mundial también lo pudimos hacer nosotros, Después, es conocido todo el fanatismo con que los argentinos vivimos el deporte. Mucha gente nos vino a ver y a alentar a los dos equipos acá en Países Bajos y en Bélgica. Se siente todo ese afecto y cariño que nos mandan y, al mismo tiempo, el resto de los países se sorprende por lo que genera el deporte y el hockey en nuestro país.
-¿Con qué desconectás, siendo que el hockey es muy demandante entre entrenamientos, viajes y partidos de club y selección?
-En mi vida diaria suelo disfrutar mucho tiempo con mis amigos y mi familia. Es el hecho de estar con ellos en el club, pero ahí prefiero pasar el tiempo fuera del hockey. También estudio marketing en la universidad Siglo XXI. Estoy haciendo la carrera de manera más lento de lo normal, pero es algo que no quiero dejar de hacer.


