La “maldición de Tilcara”: qué dice la leyenda urbana que marcó el destino de la selección argentina
La visita del equipo de Carlos Salvador Bilardo a Jujuy en 1986 dio origen a un mito sobre una promesa incumplida a la Virgen de Copacabana; una creencia popular que durante años marcó el imaginario colectivo nacional
3 minutos de lectura'

En enero de 1986, bajo un sol abrasador y a más de 2.400 metros de altura, el seleccionado nacional de fútbol comandado por Carlos Salvador Bilardo se instaló en Tilcara, Jujuy, en búsqueda de la aclimatación física necesaria para afrontar el Mundial de México. Aquel campamento, que reunió a 14 jugadores y al cuerpo técnico en condiciones precarias, se convirtió, con el paso de las décadas, en el epicentro de uno de los mitos más persistentes del deporte argentino: la denominada “maldición de Tilcara”. Según se dijo, el plantel habría realizado un compromiso ante la Virgen de Copacabana del Abra de Punta Corral, con la promesa de regresar a agradecerle en caso de conquistar la Copa del Mundo.
Tras el éxito en el estadio Azteca, la delegación no retornó a la Quebrada de Humahuaca, lo que dio pie a la creencia de que una deuda espiritual pesaba sobre el equipo nacional. Esta supuesta falta de palabra fue utilizada durante años para justificar la sequía de títulos mundiales, que se prolongó tras las derrotas en las finales de 1990 y 2014. A pesar de que la Argentina cosechó trofeos en la Copa América, el imaginario popular se mantuvo firme en la idea de que la “deuda” con la protectora de Tilcara impedía un nuevo éxito en la máxima cita. Por su parte, el entrenador Carlos Salvador Bilardo negó sistemáticamente la existencia de un pacto formal, por lo que calificó las visitas a la iglesia local como gestos de cortesía y no como promesas místicas.

No obstante, la perspectiva de los lugareños es distinta, donde existe hasta una versión donde el técnico habría llegado a jurar ir de rodillas al santuario, un relato que se consolidó en la fe popular de la región andina. El paso del tiempo y la falta de resultados llevaron a que, en años posteriores, se realizaran visitas de índole simbólica. En 2018, exjugadores como Sergio Batista, José Luis Brown y Oscar Garré viajaron a Tilcara para intentar cerrar la herida con la comunidad.
Sin embargo, figuras como Ricardo Giusti reiteraron que tales visitas no constituían una respuesta a un pacto divino, sino actos programados por compromisos comerciales. El periodista Juan Ignacio Provéndola, en su libro Operativo Tilcara 86, explora esta convergencia entre mito y realidad, donde describe su propia investigación como una forma de saldar la deuda personal con la “Mamita del Cerro” antes del Mundial de Qatar 2022.

Finalmente, la victoria en Lusail puso fin a 36 años de espera, y para muchos hinchas, el éxito en Qatar representó la liberación definitiva de aquel maleficio. Como analiza el periodista Alejandro Fabbri en su obra Historias Secretas de los Mundiales, este fenómeno demuestra cómo el fútbol argentino suele amalgamar la táctica con el misticismo, donde lo sagrado y lo profano conviven en cada competencia.
La historia de Tilcara permanece hoy como un capítulo central de la cultura futbolística nacional, un testimonio de cómo un grupo de hombres, una Virgen andina y una pelota pudieron articular un relato que trascendió lo puramente deportivo para convertirse en una parte ineludible de la identidad de un país apasionado.
Otras noticias de Tilcara
American Express. Celebró el lanzamiento de su programa de referidos con una experiencia para los sentidos
Cuatro estaciones. Tiene nueva fecha de inauguración el tren turístico jujeño propulsado por baterías de litio
Para descubrir. Entre cerros de colores, los sitios secretos de la Quebrada de Humahuaca
- 1
Messi, el jugador récord, el capitán leyenda, el hombre sensible
- 2
En qué canal pasan Canadá vs. Qatar por el Mundial 2026 hoy
- 3
Messi explicó por qué rompió en llanto tras el primero de sus tres goles ante Argelia: “Pasé unos días difíciles”
- 4
Suiza vs. Bosnia: la fórmula Manzambi-Vargas entró desde el banco y fue clave para el 4 a 1 helvétivo







