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Lanús ganó con lo justo en un cotejo de escaso relieve. Pocas situaciones de gol y mucho juego en el medio campo fueron las características de un partido para olvidar pronto.
Pareció que en los primeros minutos Argentinos repetiría el partido que igualó frente a Racing, pero muy pronto se diluyó en pases imprecisos que en nada condicen con su buen manejo del balón.
Markic luchó por imponerse en el medio juego, pero no tuvo con quien dialogar en la vanguardia, ya que Brizuela, el más peligroso, no encontró la fórmula de llegar al arco rival. Por supuesto que extrañó a su compañero Quinteros, ya que Viveros hizo poco para inquietar.
Lanús fue superior y ganó con justicia. Serrizuela le dio el triunfo con un penal que le convirtió Schiavi a Cravero. Algunas jugadas de Morales - que no pierde su habilidad- y la fuerza de Cravero sirvieron para que el ganador llevara más peligro y creara situaciones claras para convertir, frente a un rival al que le fue imposible revertir el resultado, sobre todo por la oposición de una defensa que no tuvo fallas.
Desde Elizaga hasta Ramón, Lanús cubrió con solvencia los avances de los delanteros locales. Sólo hubo diez minutos en la segunda etapa, cuando ingresó Ledesma por Markic y Bennett por el intrascendente Viveros, en los que Argentinos pudo llegar a la igualdad. En dos oportunidades, primero Cocca y después Bennet, cabecearon sin marca a las manos de Elizaga.
Muy pronto Lanús fue retomando el dominio del medio campo con solvencia y tranquilidad: Cravero y Morales fueron más que los volantes de Argentinos y, en algunos contraataques punzantes, los delanteros inquietaron con menos avances a Pontiroli, que respondió bien.
Los cambios en el equipo granate tuvieron más sentido práctico que los de Argentinos. Clotet se movió por el sector derecho, bien acompañado por el juvenil Carboni, y en los minutos finales ingresó Adrián Armoa, de 19 años, y en sólo un par de jugadas demostró su calidad y el acierto del técnico.
Lanús festejó con euforia mientras que la gente local en, su mayor parte, se sintió defraudada porque esperaba otra actuación del equipo que venía jugando bien. Sólo quedó la esperanza de recuperarse el domingo próximo frente a Platense, en Vicente López.


