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Emiliano Molina, arquero de la reserva y de la sexta división de Independiente y del último seleccionado argentino Sub 17, lucha por su vida en el hospital Fiorito, de Avellaneda, adonde fue trasladado luego del grave accidente automovilístico que sufrió cuando el automóvil en el que viajaba chocó contra la parte trasera de un camión.
"Su estado es grave. Existe un trauma encefálico grave y tiene comprometido el ojo derecho. Tiene un edema cerebral importante y habrá que esperar las próximas 48 o 72 horas; fue intervenido quirúrgicamente", dijo ayer por la mañana el director del hospital, Gustavo Baglietto, con el primer parte médico en el cual explicó que la operación consistió en "una toilette con exploración del daño en la cabeza". El último parte médico, que se dio anoche únicamente a los familiares, aseguró que Molina se encuentra "en las mismas condiciones".
El accidente se produjo a las 2.50, de ayer, sobre el puente Pueyrredón, a la altura de la avenida Mitre, en Avellaneda, en la mano que va desde la Capital hacia el conurbano. El arquero iba junto a otros cuatro jóvenes (tres chicas y un muchacho) que también sufrieron lesiones y, según se informó en el hospital, se encontraban fuera de peligro y habían sido derivados a otros sanatorios.
Por motivos que aún se investigan, el vehículo Volkswagen Gol gris, que conducía Molina, impactó en la parte trasera de un camión Mercedes-Benz, dominio SAK 474, según informaron fuentes policiales. Los investigadores tratan de determinar si el auto que conducía Molina sufrió un desperfecto técnico y chocó al camión; otra hipótesis es saber si el camión, de gran porte, se detuvo repentinamente y el automóvil del joven futbolista lo embistió y se incrustó en la parte trasera.
"Emiliano había ido al cumpleaños de su cuñada; todavía no sabemos cómo pasó el accidente", dijo a LA NACION Jesica, de 24 años, hermana mayor de Molina, mientras consolaba a su papá, Ramón.
El auto del joven guardavallas quedó con la parte delantera completamente destruida. El conductor del camión fue demorado y quedó en libertad tras ser identificado en la seccional 1a. de Avellaneda.
A raíz del accidente también resultaron heridos -sin gravedad- la novia del arquero, Mariela Belloso; la hermana de Mariela, Silvia; un amigo, Ezequiel Tavolaro, y Verónica Soledad Caeiro.
Las autoridades de Independiente, los compañeros del plantel profesional y de las inferiores se acercaron al hospital para interiorizarse del estado de salud del jugador, entre ellos, Carlos Fernando Navarro Montoya, Federico Insúa, Lucas Pusineri y Nicolás Frutos.
"Es un chico de 17 años como cualquier otro, lleno de vida, con voluntad de trabajar y de progresar, con todos los sueños de los juveniles", comentó Navarro Montoya.
También estuvieron el representante del jugador, Jorge Cysterpiller, y el manager Hugo "Perico" Pérez: "La familia de Independiente está acá para apoyar a Molina y a su familia". Molina es el menor de tres hermanos; nació el 5 de enero de 1988 y llegó a Independiente a los diez años, en junio de 1998; comenzó en las divisiones infantiles.
Ernesto Díaz, coordinador de las divisiones inferiores, describió a Molina como "un chico con buen físico, de 1,92 metros de estatura, que sale muy bien a cortar el juego, que está en plena etapa de formación. Con mucho futuro".
"Para el partido por las eliminatorias contra Brasil, él fue sparring en los entrenamientos de la selección mayor. Estaba cumpliendo todos sus sueños", dijo Luis Morelli, de 17 años, compañero de Molina en la sexta división de Independiente.
Molina, que fue el arquero titular del seleccionado argentino en el Sudamericano Sub 17, que se disputó en Maracaibo, jugó el domingo último en el partido de reserva que Independiente perdió por 3 a 2 frente a River.
Tomaron intervención en el hecho la fiscalía 18 de Lomas de Zamora y la comisaría 1a. de Avellaneda, en las que se instruyeron actuaciones por "lesiones graves culposas". Anoche, su estado seguía siendo "crítico", según los médicos.
"Voy, brindo y vuelvo, papi", me dijo Emiliano; después me desperté con el llamado de la policía; es una pesadilla" dijo Ramón, padre de Emiliano Molina, que recordó las últimas palabras de su hijo que había ido a una fiesta.
Familiares, amigos, compañeros y dirigentes se acercaron para solidarizarse con la familia Molina y a esperar novedades de la salud del arquero, que está en cuidados intensivos de traumatología, tras la intervención quirúrgica.
Carlos Navarro Montoya, arquero de Independiente, fue el referente del plantel: se acercó a saludar a la madre de Molina y la consoló mientras lloraba en su pecho.




