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En Lanaken, Bélgica, lejos de las pistas argentinas, el hipismo nacional vivió recientemente una conquista inolvidable, sin precedente. Nada menos que un título mundial en saltos individuales , diferente de otros logros, como los de Carlos Delía, en Venecia (1960), y de Carlos Moratorio, en Burghley, Inglaterra (1966).
El protagonista de este hito fue Martín Mallo , de 51 años, un nombre familiar en la equitación. De hecho, se trata del quíntuple campeón nacional de saltos hípicos. Pues bien, allá en Bélgica, Mallo obtuvo el Campeonato Mundial para Caballos Jóvenes en la categoría reservada para ejemplares de 7 años, la más exigente. Lo hizo con la yegua Jazmín.
El torneo fue organizado por el renombrado Haras Zangersheid, para caballos de 5, 6 y 7 años. En esta última categoría participó una asombrosa cantidad de ejemplares: 110. Los caballos, de toda Europa, Australia e incluso de Nueva Zelandia (el único país latinoamericano fue Brasil), saltaron dos pruebas clasificatorias sobre 1,40m, y los mejores 25 pasaron a la final.
Allí, Mallo y Jazmín -propiedad de Marlene y de Ricardo Kierkegaard- se impusieron en forma contundente en el desempate sobre 1,50m. Sin faltas y con el mejor tiempo (40s64/100), superando a su escolta, el irlandés Edward Maloney, con Master Ballinteskin, por 1s18/100.
"Jazmín es muy precoz", destacó Mallo, de regreso en la Argentina, muy feliz. Y agregó que Jazmín es hija de Corofino, uno de los mejores padrillos de la raza alemana Holstein, de reconocida calidad. Llegó al haras de los Kierkegaard, en Moreno, en agosto de 2000. Tuvo una buena actuación en los Nacionales de fin de año y en la temporada de Punta del Este. Su progreso fue notable.
Ahora, la yegua, brillantemente conducida por Mallo, coronó su trayectoria con un memorable triunfo en el Mundial. "Es un certamen de gran trascendencia. Los criadores de Europa codician mucho un título en este campeonato. Realmente es importante, además de una gran satisfacción, traer esta distinción a nuestro país", expresó el jinete, que desde los 15 años participa en las pruebas más destacadas en la Argentina.
Después de esta gran victoria, ¿cuáles serán las metas de Mallo para Jazmín? "No hay que olvidar que es muy joven aún. Vamos a apuntar a la última parte de la temporada, con los concursos en el Haras El Capricho, el Gran Premio de la República Argentina y el Gran Premio en el San Jorge Village. Según cómo responda Jazmín a estas exigencias, decidiremos si participa en el Nacional de la máxima altura. Es joven y campeona, con todo el futuro por delante para lograr más triunfos."
Mallo entró en la historia y puso el nombre de la Argentina en la elite mundial del hipismo.
Hasta la conquista de Martín Mallo, sólo dos jinetes argentinos se habían destacado en competencias mundiales.
En 1960, el general (R) Carlos Delía se clasificó subcampeón mundial con Huipil en el certamen de saltos que se realizó en Venecia. Esta competencia, sobre 1,50m y 1,60m, tiene una característica especial, ya que los cuatro finalistas saltan primero con su caballo y después con los tres ejemplares de sus rivales. Es una prueba de habilidad y talento tener que saltar un caballo que nunca montaron.
La otra página resonante la escribió, en 1966, el mayor (R) Carlos Moratorio, al adjudicarse, con Chalan, el Mundial de prueba completa, en Burghley, Inglaterra. La prueba completa, también conocida como la competencia de tres días, abarca tres etapas: adiestramiento, el cross country a campo travieso sobre vallas naturales y fijas, más el salto en pista en la jornada final.



