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Marcelo Milanesio ya dejó de alquilar departamento para vivir, ahora tiene casa propia. Increíble, pero absolutamente cierto. Esa es la realidad del abanderado de la Liga Nacional y dueño de muchos récords, el mismo que no aceptó los 750.000 dólares por un año del Benetton italiano para mantener fidelidad a la camiseta verde de Atenas, la de toda su vida. Un compromiso de 15 años que difiícilmente alguien pueda igualar.
Siguiendo la avenida Colón, camino a La Calera, en el barrio Las Delicias, en Córdoba la familia Milanesio inauguró su nuevo hogar. Cancha de golf, pileta de natación, un amplio sótano donde comenzarán a colgarse todos los históricos recuerdos de su magnífica carrera y, en el parque, la infaltable canchita de basquetbol, donde seguramente muchos amigos perderán los desafíos previos al asado.
"Es chiquita, de 12 x 9 metros, pero nos vamos a divertir", dice Marcelo mientras muestra las huellas de los 46 días de yeso, esa bota blanca que por primera vez en los últimos 25 años lo obligó a abandonar el basquetbol. "Desde que me quebré un brazo, a los 8 años, por subir al revés un tobogán, jamás pasé un día sin tocar la pelota. Ni en las vacaciones dejé de jugar."
El callo óseo ya comenzó a formarse en el quinto metatarsiano del dedo meñique que se fracturó el 6 de setiembre en Bahía Blanca y que interrumpió la fabulosa marca de 649 partidos consecutivos en la Liga y de 14 años sin ausencias.
"Al principio te sentís mal porque con el yeso y las muletas no podés hacer ni un café. Es una gran incomodidad que te provoca bastante nerviosismo y ansiedad, pero después fui asumiendo el problema y empecé a valorar la parte positiva de la lesión."
Además de aprovechar el tiempo para mudarse y comprar diferentes artículos para el chalet, "pude desenchufarme, descansar mentalmente. La verdad es que me vino fenomenal. Me relajé y disfruté de mi familia y amigos. No pensé que al final me iba a sentir tan bien. Lo que pasa es que hacía mucho tiempo que no tenía unas verdaderas vacaciones. Así que ni me duele haber perdido el récord".
Pero ahora llegó lo peor: la recuperación. "Ya me había dicho el médico que no iba a trabajar en dos turnos... Estoy haciendo cuatro por día. Tengo que hacer pileta, bicicleta, pesas y después entrenar me en la cancha."
Sin embargo, Milanesio no se apura porque el equipo anda bárbaro. "Pese a algunos altibajos, Atenas está jugando muy bien, con una actitud tremenda, que es lo que más rescato. Están muy bien Pichi (Campana), Diego (Ossela) y me gusta el aporte de Leo Gutiérrez".
Respecto del nuevo extranjero, el ex NBA Benoit Benjamin, sobre el cual se posan todas las miradas, el emblema de Atenas y del basquetbol argentino tiene una opinión muy concreta: "Es muy grande, baja muchos rebotes, es algo lento, pero puede ser importante. Le falta adaptarse al equipo y que el equipo se adpate a él".
También sobre el nivel de la actual temporada aporta una definición rotunda: "Hay mucha renovación en los planteles, demasiados jugadores nuevos y el nivel creo que bajó. Considero que esta será una Liga de transición".
Con 33 cumplidos y sin pensar en un retiro inminente, Marcelo prepara su regreso para dentro de unos días. Y si se considera que llega descansado, con unas ganas locas de jugar y rodeado por un plantel de estrellas, es probable que el espectador pueda disfrutar de lo mejor de su fantástica carrera.
No podemos asegurar cuándo volverá a jugar Marcelo", confirmó el médico del plantel de Atenas, Horacio Pila.
"De acuerdo con la evolución que tiene la lesión, con el callo formado casi por completo, en una semana podría estar jugando, pero si tenemos en cuenta que el equipo sigue puntero y con un buen rendimiento, es probable que nos tomemos más tiempo para estar bien seguros", agregó.
También aclaró Pila que se aprovechó este descanso de Milanesio para recuperarlo de una dolencia abdominal que lo había preocupado durante el Mundial de Grecia. "Era un problema de los músculos oblícuos que trabajaban en desbalance y le provocaban molestias. Marcelo no sólo va a volver nuevo físicamente, también mentalmente, porque esta lesión es de lo mejor que le ha pasado. Le hacía mucha falta un buen descanso".

