

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

Noruega quiere remar hacia costas gloriosas en el Mundial. La selección cuya hinchada hizo de una celebración el gesto de unidad que cruza el sentimiento de todo un país, se enfrentará este domingo ante Brasil. Con Erling Haaland como esperanza de gol, el equipo europeo intentará escribir su historia más memorable en una Copa del Mundo.
La expectativa de su gente es total, tanto en cada estadio por donde pasó durante el certamen, como en tierras nórdicas. El dato es elocuente: se agotaron todas las camisetas del equipo vikingo en su país. Las casas de deportes, antes y aún más durante la realización del Mundial, tuvieron interminables filas de hinchas pendientes de llevarse una casaca como las que luce Erling Haaland.

Lise Klaveness, la presidenta de la Federación Noruega de Fútbol, dio cuenta del fenómeno y aseguró que “ha habido una demanda enorme de todas las equipaciones”, un fenómeno que generó “sorpresa” incluso en los miembros más optimistas del staff de marketing de la asociación.
“Estamos ante una demanda que es totalmente alucinante, la más increíble que he visto nunca, es fantástico”, sentenció Anders Lilleberg, comerciante de indumentaria deportiva de Oslo, en declaraciones a la señal noruega TV2. Los diarios y los portales, además de los canales, también se hacen eco de la algarabía que despertó el plantel dirigido por Stale Solbakken.
El director técnico tuvo una declaración increíblemente llamativa en la previa al partido, cuando un periodista le preguntó cómo le describiría a un estadounidense no adepto al fútbol tanto a Haaland, goleador noruego (con cinco tantos), como a Vinicius, el extremo que es máximo artillero de Brasil (con cuatro) en esta edición de la Copa.
“Diría que si estás interesado en los deportes, puedes darte cuenta de que Haaland es una máquina, lo puedes ver en sus acciones y su gran físico. Y Vinicius es como una bailarina”, fue la insólita figura que empleó el estratega nórdico, quien completó la comparación al decir que Vinicius “sería una bailarina que baila con el balón”.

No se trata de la primera declaración llamativa del técnico de Noruega, quien luego de eliminar a Costa de Marfil lanzó un “vamos por tí, Ancelotti”. Consultado sobre esa referencia, Solbakken aclaró que considra a Carletto “uno de los mejores entrenadores de la historia del fútbol europeo, quizá el mejor. Y es un ejemplo para todos, es excelente para el fútbol que haya asumido en Brasil”.
Curiosas frases al margen, el técnico se hizo eco de la esperanza que observan en todos sus hinchas y aconsejó que “no hay que dejarse llevar por la emoción” ni por una esperanzadora estadística: Brasil nunca le ganó a Noruega. De los cuatro veces que se midieron, los europeos ganaron dos y luego se llevaron dos igualdades.
El triunfo más trascendente fue justamente en una Copa del Mundo: en la fase de grupos de Francia 1988, Bebeto había anotado para Brasil, pero Tore André Flo y Kjetil Rekda -de penal- marcaron para una heroica celebración. Sin guiarse por el historial, tanto Haaland como Solbakken coincidieron en que “el favorito es Brasil”.

La noche del domingo en Oslo, la capital, y en todos los otros sitios de Noruega estará caracterizada por la atención de todos detrás de las aventuras de Haaland y compañía. Braut Haaland, apellidos materno y paterno de la estrella de Manchester City, respectivamente, es sinónimo de conquistas y, también, de ilusión.
En New Jersey, donde el cruce de octavos de final se desarrollará desde las 16 (17 de Argentina), la temperatura será insoportable: se esperan más de 35 grados al momento del encuentro. Ola Sand, uno de los encargados del cuerpo médico de Noruega, fue enfático al respecto a lo riesgoso del horario de juego: “Roza la irresponsabilidad, pero FIFA no establece un límite”.
“Debemos vigilar de cerca a los jugadores y comunicarnos con ellos durante el partido. El riesgo es el golpe de calor, que puede ser mortal”, sostuvo el facultativo. Los jugadores noruegos quedaron extenuados en varios entrenamientos y mantuvieron los chalecos refrescantes hasta después de finalizar las prácticas.
“Todo un país vuelve a creer”, graficó el diario Aftenposten sobre cómo se transitan las jornadas mundialistas en territorio noruego, donde consideran que esta generación encabezada por Haaland no sólo es “la mejor del siglo”, sino que tiene con qué dejar en el camino a un pentacampeón del mundo y avanzar a cuartos de final.


