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River es fiel a la costumbre de estos días: no hablar con el periodismo. Ayer, como ocurrió un día antes, los jugadores del club de Núñez no dijeron una palabra, a pocas horas del clásico con Boca. Ayer por la mañana, convocado por Ramón Díaz, el equipo se entrenó en el Monumental. Afuera, el periodismo esperó sin suerte.
El coordinador de prensa, Norberto González, contó lo que había pasado en la práctica. Fueron 45 minutos, bajo la lluvia, de movimientos livianos.
Después del mediodía, los jugadores se fueron a sus casas. Anoche, el destino fue otro: el hotel Plaza Francia, de la Recoleta, donde se concentraron.
Hoy, otra vez, irán al Monumental por la mañana. Habrá movimientos livianos y, según se dijo, los jugadores hablarán con la prensa.
Se sabrá, también, la formación definitiva de River, que jugará todas sus cartas mañana, en la Bombonera, frente a Boca.
En realidad, no se esperaban muchas novedades. La única, la que el mismo técnico comentó, sería la inclusión del chileno Marcelo Salas, desde el comienzo, lo que dejaría a otro Marcelo, Gallardo, en el banco de los suplentes.
De esa manera, River formaría con Burgos; Hernán Díaz, Celso Ayala, Berizzo y Sorín; Monserrat, Astrada, Berti y Ortega; Salas y Francescoli.
Hoy, seguramente, otro enjambre de periodistas estará en el Monumental con la esperanza de que los jugadores digan algo, para contárselo a los hinchas, a horas del match con Boca. Pero no habrá que desesperarse: seguramente lo harán si ganan en la Bombonera.
Los muchachos están un poco agresivos...
"No hablamos por el paro". La frase retumbó, una y otra vez, en la boca de cada jugador de River que salía del vestuario, luego del entrenamiento realizado el jueves último en el estadio Monumental. En realidad, no estaría mal, si la actitud fuese consecuente en toda su dimensión.
Concretamente, si los jugadores dicen que no hablan por el paro, tampoco deberían cumplir con sus prácticas. Es elemental. O debería serlo.
Lo otro, eso de no hablar, sólo se lo puede encuadrar en el terreno de la dialéctica, o a lo más parecido a una ofensa para aquellos que, equivocados o no, decidieron una medida de fuerza.
Pero no hay que distraerse demasiado y quedarse sólo en aquellas palabras de que "no hablamos por el paro".
Los que conocen bien la interna de River saben que no es casual el silencio de los jugadores.
Sigue latente, sólo aplacado por el buen andar en el Apertura, el inestable clima del plantel.
Y como si fuera poco, los barrabravas de River parecen haberse adueñado del club, aunque amparados bajo el rótulo de socios.
Habrá que remitirse sólo a algunos sucesos ocurridos en los últimos días para darse cuenta.
El 12 del actual, por la tarde, uno de los socios, que siempre está al lado de Ramón Díaz, empujó al cronista de Télam, Leonardo Fredes. e impidió que le hiciese preguntas al técnico.
El sábado último, uno de los empleados de River agredió a Diego Borinsky, de la revista El Gráfico, cuando el cronista tenía todo previsto para hacerle una nota a Ramón Díaz Otra: el domingo último, en pleno playón de River, le rompieron los vidrios a la camioneta de VideoMacht. Y el cronista, Diego Korol, contó que en varias ocasiones había sido amenazado.
El presidente de River, Alfredo Davicce, hombre cauto y sensible, admitió que en River no funcionan bien algunas cosas, en alusión a la negativa de los jugadores de conversar con el periodismo. Se ha de suponer que el mismo presidente sabe muy bien que, en otros aspectos, las cosas tampoco funcionan como deberían en la institución que maneja.
Habrá que esperar, entonces, que Davicce ponga las cosas en su lugar. Como corresponde a la grandeza deportiva de River.
El hincha de Boca lo dice y yo lo repito: "Cualquier cosa antes que perder con River..." Si bien los últimos resultados lo acompañaron, no fue una semana tranquila -es difícil encontrar alguna-, ni mucho menos, la de Carlos Bilardo al frente de Boca. En la tabla de posiciones figura por debajo de River y lo recibe mañana; que si no consigue un buen resultado llega Veira... Lo cierto es que Carlos Bilardo nunca estuvo sujeto al resultado del clásico.
Ayer, a las 12.15, en el hotel Nogaró, Bilardo saludó a los periodistas y les dijo: "Agárrense una silla y tomen asiento..." En una mesa redonda, la invitación fue hecha y el reto, aceptado...
-¿Por qué excluiste a Basualdo?
-No lo veía bien y, bueno, tiene que entrar otro jugador. Desde el punto de vista táctico no es conveniente para este partido. Igualmente, cuando esté bien va a jugar. ¿Contra Racing? Habrá que ver cómo están los demás...
-Si hoy vuelve Maradona y te dice "juego", ¿juega?
-No sé. No me preocupa. Tendría que hablar con él.
-Por tu cabeza pasa repetir el 4 a 1 del último clásico...
-Y... ojalá. Tácticamente no estamos jugando como a mí me gusta, pero, de a poco, vamos a llegar. No es un partido más, no se puede improvisar. No se puede decir vamos a ver qué pasa... Hay que ir seguro y jugar.
-¿Qué fue lo que más te dolió en este campeonato?
-Fueron muchos los puntos que perdimos. Con Colón, en la Bombonera; con San Lorenzo, pese a que merecimos ganar y no tuvimos suerte. Hay que empezar a recuperarlos y cada vez tenemos menos margen. Igual, el partido clave fue el de Corrientes, porque si no en este momento no estaríamos hablando...
-Ramón Díaz dijo que Boca no puede ganar nada...
-Son cosas de él... Mirá, a esta altura, con el único que puedo hablar de fútbol y al que sí le contestaría es a Franz Beckenbauer, que salió campeón y subcampeón del mundo fuera del país. Con los demás no quiero hablar. No es por soberbia, pero dejalo ahí...
-Pero él afirmó algo que seguramente no compartís...
-Yo hablo de Boca y punto. Nunca fui de hablar de los demás antes de los partidos. Después, todo lo que se diga para calentar o no calentar es cosa de los demás.
-¿Cómo te imaginás el partido?
-River va a salir a esperar y no nos va a atacar de entrada. Como todos los equipos que vienen a la Bombonera. El que prevalezca en el mediocampo, gana.
El equipo que se enfrentará a River mañana, a las 18.10, en la Bombonera, no fue confirmado, aunque sólo resta saber quién será el enganche: ¿Néstor Gabriel Cedrés o Diego Latorre? Un allegado al cuerpo técnico le dijo a La Nacion: "Bilardo quiere poner a Cedrés, pero también piensa en los ocho goles que le hizo Latorre a River". Entre allegados, gana Cedrés por 3 a 1, pero sólo es un dato más. El técnico mencionó el ingreso de Julio César Toresani en reemplazo de José Basualdo en el mediocampo.
En consecuencia, los once titulares de Boca que se medirán a River serán los siguientes: Navarro Montoya; Vivas, Cáceres, Fabbri yPineda; Toresani, Cagna, Pompei y Cedrés o Latorre; Rambert y Guerra.
Defensivamente Boca no juega como quiere Bilardo. Mantendrá una marcación zonal con Vivas y Pineda como laterales. "Ya los vamos a acostumbrar. De a poco volveremos a utilizar el esquema que pretendo", sentencia el técnico de la entidad de la Ribera.
La situación de Diego Maradona continúa siendo una incógnita. Desde Madrid, habló telefónicamente con Bilardo y le aseguró de que regresaba a la Argentina entre hoy y el martes próximo.
Algunas personas que se encuentran cerca del ex capitán del seleccionado notificaron que adelgazó varios kilos y que continuará con la rutina de estudios para decidir si seguirá jugando o no al fútbol.
Pese a la lluvia y a la dificultad de traslado por la ausencia de medios de transporte a raíz del paro de la Confederación General del Trabajo, muchos hinchas se ubicaron, ayer por la tarde, en las inmediaciones de la Bombonera para lograr alguna de las 10.000 entradas populares que se pondrán a la venta sólo hoy a partirde las 10 y hasta las 20. Para la ocasión, los dirigentes de Boca han dispuesto la colocación de molinetes por los que deberán pasar necesariamente los hinchas que obtendrán un ticket. El mismo es válido para adquirir dos localidades que es el límite fijado para cada espectador. En este caso serán habilitadas catorce ventanillas, muchas de las cuales fueron montadas ayer en vehículos especialmente preparados.
El sistema de molinetes se puso en práctica ayer cuando se vendieron las ubicaciones para los diversos sectores de plateas. Para tal fin se abrieron sólo cuatro boleterías y el ritmo de venta no fue el esperado, aunque los atenuantes para la poca presencia de público hayan sido el clima, el paro y el fin de mes, fecha que no suele encontrar a los bolsillos muy dispuestos para una erogación. De todas maneras la cifra recaudada en el estadio de Boca, en los primeros dos días de venta, se aproximó a los 200.000 pesos. Según Roberto Altamura, jefe de recaudación de los xeneizes, el total podrá estar en el orden de los 550.000 pesos. Cabe recordar que también hoy, a partir de las 10, también se venderán, en el estadio Monumental, las 10.900 entradas generales asignadas a River Plate juntamente con las 2000 plateas al costo de una popular ($ 10), las 300 localidades para menores y las 200 para jubilados.
De acuerdo con la dispuesto por los organizadores, mañana, día del esperado cotejo, no se venderán entradas populares en el estadio de Boca ya que solamente se habilitarán algunas boleterías para el expendio de sobrantes de plateas.

