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Desde que los Pumas comenzaron a jugar el Rugby Championship, se presentó una disyuntiva: jugar bien o buscar el resultado. No es que sean cuestiones contrapuestas, más bien lo contrario, pero es claro que aspirar a jugar en igualdad de condiciones ante los mejores lleva tiempo. Y tanto el staff como los jugadores priorizaron el progreso en el juego antes que la búsqueda de un resultado. Así, en varios de los 10 partidos que llevan en el certamen estuvieron cerca del éxito, pero se quedaron cortos.
Por la valía del rival, pero también por el marco que, como en 2012, promete brindar el estadio Único de La Plata, el test match ante los All Blacks en casa es el más esperado, y una nueva oportunidad de conseguir el primer triunfo.
Los Pumas se enfrentan al mejor equipo del mundo y uno de los mejores de todos los tiempos. ¿Es utópico, entonces, pensar en ganar? Lo responde Juan Martín Hernández: "Si hacemos las cosas bien, tenemos un buen día, estamos finos en los detalles y alcanzamos la madurez que nos falta, podemos ganar". Martín Landajo coincide: "El equipo está confiado. Ninguno se conforma con hacer un buen partido y listo. Pero tampoco vamos a salir a ganar como sea. La idea es jugar bien y divertirnos". La experiencia demuestra que no alcanza con las históricas virtudes del equipo (la presión, el tackle, el scrum). "Tenemos que soltarnos a jugar", abunda Lucas González Amorosino. "Graham (Henry) habla mucho de que la marca de Nueva Zelanda barre o flota mucho, entonces que no tengamos miedo de atacarlos. Nuestros centros tienen su potencia. Vimos como Australia o Sudáfrica les cortaron dos o tres veces limpio y creo que eso también hay que explotarlo."
En esa tarea, Marcelo Bosch cumple un rol decisivo. "Graham nos agarró a los backs y nos dijo que era un partido para ser un poco más punzantes, para animarnos más con la pelota", dice el Chelo.
El aspecto mental también puede ser decisivo. En la semana del mismo partido en 2012, la euforia del público por las buenas actuaciones previas contagió a los Pumas y terminaron sufriendo la única goleada. "Quizás mentalmente caímos en un error al vernos tan arriba. Pero no hay que olvidarse de que estamos jugando contra los mejores del mundo, que cada detalle es muy importante", acepta Bosch. "Cada partido es muy especial, pero éste particularmente tiene un sabor distinto. Hay que canalizarlo bien, que sume y no que genere una presión en contra."
Landajo, autor del try que abrió la ilusión aquella vez, agrega: "En 2012 estaba la euforia de atacar todas las pelotas y nos olvidamos un poquito de defender. Pero tenemos que animarnos a jugar. En Hamilton, aunque estaba difícil para jugar, cuando lo hicimos les generamos dudas."
El factor climático será otro ingrediente. Como en Hamilton y en Perth, se anticipa lluvia. Al contrario de lo que se podría presuponer, los jugadores prefieren tiempo seco. "Eso nos permita tener fluidez en el juego -explica Hernández-. La lluvia hace que el ritmo baje, pero no permite que progresemos."
Si es difícil encontrar la forma de quebrarlos, mucho más será intentar detenerlos, pese a que la defensa es la mayor virtud de los Pumas. "Lo principal será molestarlos en sus formaciones fijas, que es a partir de donde Nueva Zelanda ataca muy bien", grafica González Amorosino. "Hay que tener la pelota, jugarles, no cederles tanto la posesión. Los tres del fondo son los mejores en contraataque y en el juego desordenado."
En juego está la primera victoria en el Rugby Championship y la primera ante los All Blacks. Con mesura, los Pumas conservan la fe en que pueden hacer historia.
Un día antes de lo acostumbrado, acaso porque también la semana de entrenamientos comenzó un día antes, Santiago Phelan confirmó el equipo para el sábado ante Nueva Zelanda. En la formación se destaca el regreso de Patricio Albacete, que sólo jugó 15 minutos en el certamen hasta que sufrió un desgarro en el debut ante Sudáfrica. Además, continuando con su idea de rotar jugadores, el entrenador dispuso otras cinco modificaciones respecto del equipo que cayó 14-13 ante Australia en Perth: Eusebio Guiñazú vuelve al puesto de hooker luego de perderlo a manos de Agustín Creevy, Martín Landajo recupera la 9, Santiago Fernández y Marcelo Bosch conformarán la pareja de medios en reemplazo de la dupla Felipe Contepomi-Gonzalo Tiesi, y como wing aparece Lucas González Amorosino en lugar de Horacio Agulla. Todos los relegados pasan al banco de suplentes con excepción de Manuel Carizza (el afectado por el regreso de Albacete) y Tieisi. El equipo: Hernández; González Amorosino, Bosch, Fernández e Imhoff; Sánchez y Landajo; Leguizamón, Matera y Fernández Lobbe (capitán); Albacete y Farías; Figallo, Guiñazú y Ayerza. Suplentes: Creevy, Lobo, Juan Orlandi, Galarza, Macome, Cubelli, Contepomi y Agulla.

