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"Mi madre estaba siempre allí para proteger a sus hijos. Mi padre se enojaba y nos quería golpear , ella se ponía en el medio y a veces le pegaba. Eso es difícil de sobrellevar, construyó mucho adentro mío", cuando uno recuerda a Jonah Tali Lomu, el fenomenal wing que tuvo Nueva Zelanda, jamás imagina que su caracter se puede haber forjado con semejante historia detrás. Las calles de Auckland, en Nueva Zelanda, formaron a un jugador que marcó la historia del rugby. El mismo lo cuenta en el documental "Anger Within" (Ira adentro) que se estrenará el próximo fin de semana.
Es un repaso por la historia del ex wing de los All Blacks, quien todavía tiene la mayor marca de tries en Copas del Mundo, que reveló las razones que lo llevaron a ser, quizás, el mejor jugador en su puesto que haya visto el deporte ovalado.
"A veces era el mejor padre, pero cuando tomaba ahí era cuando discutíamos. Era violento cuando estaba borracho", cuenta Lomu en el documental. "Cuando me enojaba todo me llevaba a mi padre. Pensaba en él y la furia que me producía cuando estaba adentro de la cancha, esa furia me hacía seguir adelante", relató el ex All Blacks, quien con sus casi dos metros y más de 100 kilos cambió el paradigma de los wings por su enorme potencia a la hora de atacar.
"Era duro. Estaba claro que con su padre no eran mejores amigos", relata en el documental Phil Kingsley-Jones, ex mánager y mentor del rugbier, criticado por el mismo Lomu meses atrás cuando relanzó su biografía. "Me duele que me critique para vender su libro", decía meses atrás, luego de la acusación de Lomu de haberse quedado con dinero suyo.
No eran las marcas físicas lo que más me asustaban, sino los juegos mentales que nos hacía
Jonah Lomu fue el jugador más jóven en ponerse la camiseta de los All Blacks. Con apenas 19 años y 45 días sorprendió primero jugando seven y luego pasó al primer equipo. Siempre como wing, llegó a correr 100 metros en 11 segundos, pese a sus casi 120 kilos y su 1.96 metros de altura. Marcó 15 tries en los dos mundiales que jugó, una cifra que hasta ahora nadie superó, y pasó cuatro años afuera de las canchas por un problema en su riñón. El 28 de agosto de 2004 Lomu recibió un transplante de riñón debido al Síndrome Nefrótico que le detectaron a finales de 1996 y que lo dejó afuera de las canchas entre 2002 y 2006.
"Mi infancia no fue normal", cuenta el gigante, quien relató que cuando sus padres se peleaban, se iba de su casa a dormir abajo de un puente. "Era una zona difícil para vivir, pero estoy orgulloso de haberme criado ahí. Creo que eso me hizo aguerrido en el rugby", opina sobre el barrio donde creció, allí donde un día uno de sus mejores amigos murió acuchillado, razón que según el propio jugador lo hizo cambiar.
Grandes figuras del mundo del rugby como Sean Fitzpatrick, Bryan Williams, Waisale Serevi, George Gregan, Francois Pienaar, Philippe Sela, Michael Jones, Sir Gordon Tietjens, hablan sobre Lomu en el documental.
"Pasé la mayor parte de mi vida con todo esto, pero lo que más tiempo me llevó fue aceptar lo que mi padre era", dice Lomu, quien sostuvo además que pese a todo lo que pasó en su infancia, tuvo que "recontruir" la relación con su padre, por sus dos hijos. "Rearmé el puente con él, mis hijos tienen que tener sus propios recuerdos de su abuelo".


