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El rugby es uno de los deportes que con frecuencia ajustan sus reglamentos y sus leyes. Hay dos factores que se imponen a la naturalidad del juego: el espectáculo, para que sea más dinámico y entretenido, y la seguridad de los protagonistas, un foco que tiene cada vez mayor atención. En ese sentido, World Rugby (WR) anunció este miércoles que dos situaciones de tackles serán consideradas peligrosas, en pos de cambiar hábitos de los jugadores y reducir la cantidad de lesiones.
A partir del 1 de noviembre próximo, los tackles hechos con la técnica hip drop serán sancionados al menos con penal. Según World Rugby, diversos estudios demostraron que estos tackles, que son infrecuentes, pueden causar lesiones graves. El hip drop tackle consiste en que el jugador que realiza la zancadilla deja caer todo su peso sobre las piernas del portador de la pelota. Ya había sido prohibido en el rugby league, y ahora el rugby union seguirá ese camino, luego de las quejas que emitieron algunas federaciones, encabezadas por la de Sudáfrica. Elrigh Louw, jugador de los Springboks, sufrió una lesión en los ligamentos cruzados de una rodilla producto de esta situación y estuvo diez meses marginado de las canchas. World Rugby modificará la regla 9.13 para incluir explícitamente estos tackles en la definición de juego peligroso.

El knee drop tackle está prohibido y los árbitros harán mayor énfasis en sancionarlo. Es el tackle que se ejecuta con al menos una rodilla en el piso, una técnica que muchos implementaron en los últimos años para reducir el riesgo de realizar tackles altos. Como aclaró World Rugby, también se considera legalmente una penalización, ya que el tackleador no está de pie y eso lo hace riesgoso. Se trata de una regla ya vigente, la 13.3c, relativa a los rugbiers en el piso durante el juego abierto, y que será abordada con mayor rigor. Según esta norma “un jugador en el piso sin la pelota está fuera de juego y no debe tacklear ni intentar tacklear a un oponente”. Por lo tanto, los jugadores que tienen una rodilla en el suelo no pueden defender.
Según el máximo organismo rector era necesaria la aclaración, ya que se observó una tendencia creciente entre los rugbiers a apoyar una rodilla en el piso antes de tacklear al portador de la pelota. World Rugby afirma que estas acciones provocaron un aumento de las lesiones tanto entre los jugadores que realizan los tackles como entre los que son tackleados.

La investigación fue resultado de la reunión Shape of the Game (La forma del Juego) de febrero pasado, en la que WR creó un grupo de trabajo de expertos en altura de tackle para investigar el tema. El grupo del que formaban parte figuras como Felix Jones, Tappe Henning y Richie Gray revisó las pruebas de tackle bajo del Mundial de Menores de 20 en el que se había implementado, a modo de ensayo, la restricción de los tackles a su aplicación debajo del esternón.
“Agradecemos a las uniones que nos plantearon la cuestión de este tipo de tackles. Mi agradecimiento al grupo de trabajo y al equipo de World Rugby en general por la rapidez y la amplitud de su investigación y su análisis”, expresó Brett Robinson, presidente de WR. “Estos cambios muestran el compromiso global con el bienestar de los jugadores de rugby en acción. Una vez que analizamos las pruebas, quedó claro que el hip drop tackle, aunque es poco frecuente, podía causar lesiones importantes en las piernas. También quedó claro que los tackles con la rodilla en el piso iban en aumento”, agregó.
Rob Kearney, ex fullback de Irlanda y actual representante de los jugadores internacionales en la junta ejecutiva de WR, explicó las nuevas medidas: “Si bien un cambio de esta naturaleza puede ser difícil de gestionar a corto plazo, se ha tomado esta decisión para proteger a los jugadores de posibles lesiones graves. Y eso es lo correcto”.

World Rugby lleva a cabo una extensa investigación sobre la reducción de la altura de los tackles. En junio de 2026 aprobó una altura autorizada más baja en el rugby amateur, y permitió a las federaciones elegir la altura de la cintura o de la base del esternón, tras ensayos que involucraron más de 150.000 ejecuciones. La premisa es reducir el número de golpes en la cabeza que provocan las conmociones cerebrales.
En medio de las críticas por la desnaturalización del juego y los constantes cambios, World Rugby asume medidas en pos de un equilibrio.




