En el Mundial de rugby, Nueva Zelanda quiere desmentir a sus detractores

Fuente: Reuters
Alejo Miranda
(0)
6 de octubre de 2019  • 06:15

TOKIO.- La gran mayoría de los analistas que se pueden leer o escuchar en el rugby internacional coinciden: Nueva Zelanda es el mejor equipo de Japón 2019, pero no es tan favorito como en los dos Mundiales anteriores. Los All Blacks parecen empeñados en desmentir a sus detractores. En el partido que abrió la jornada dominical anotaron la mayor cantidad de puntos en el certamen al derrotar 71-9 a Namibia.

En el Tokyo Stadium, el mismo escenario de las dos derrotas de los Pumas, deleitaron a los 48.354 espectadores con jugadas que sólo ellos pueden ofrecer. Como el del último try ya con el tiempo cumplido, que incluyó un off-load de revés de Brad Webber y una acrobacia deslumbrante de TJ Perenara para aguantar dos tackles y apoyar la pelota en el in-goal con todo el cuerpo en el aire y del lado de afuera de la línea de cal.

Mayoría de japoneses, pero también un buen número de neocelandeses configuraron un gran marco para el partido. Los locales, sobre todo, que se pusieron del lado de los namibios cuando éstos se acercaron, pero no dejaron de festejar cada jugada destacada de los All Blacks, que fueron muchas. Según cuentan en el círculo íntimo del staff de Hansen, luego de perder el Rugby Championship al empatar con Sudáfrica y perder con Australia, Nueva Zelanda encaró este Mundial como si no tuviera ningún título en su haber.

"Siempre empezamos un poco lento después del Super Rugby, venimos todos de cinco equipos distintos, y especialmente a partir de algunas modificaciones en el plan de juego", justificó el pilar Angus Ta'avao en diálogo con La Nación. "El Rugby Championship y la Bledisloe Cup fueron muy importantes para nosotros como preparación para este Mundial. En los últimos dos partidos empezamos a reunir las piezas y a hacer click como equipo. Todo el trabajo duro que le estamos poniendo está empezando a dar frutos. Jugamos para ganar la Copa Webb Ellis. Sabemos que el camino es largo y es un momento muy emocionante para nosotros."

Namibia también mostró lo suyo y contribuyó a un gran espectáculo durante 30 minutos, al cabo de lo cual perdía sólo 10-9. Luego Nueva Zelanda ajustó algunos principios básicos como la liberación rápida del ruck y las carreras derechas y se encaminó al triunfo holgado. Diez tries en total y algunas conclusiones para Steve Hansen, que se divirtió ubicando a Jordie Barrett como apertura (gran partido) y a TJ Perenara como wing.

"Fue un partido que disfrutamos jugar. En el primer tiempo dejamos que Namibia hiciera más de lo que debía, sin ánimo de faltarle el respeto, pero no estuvimos finos en algunos aspectos", aceptó Hansen. "En el segundo lo corregimos y pudimos hacer el juego que habíamos planeado. El try de TJ sobre el final fue algo especial. Creo que fue un buen partido para mirar y que toda la gente que vino lo disfrutó".

La única contra fue las dos amarillas que sufrieron los pilares Nepo Laulala y Ofa Tuungafasi. Ambos por tackles peligrosos, una infracción que se ha transformado en un dolor de cabeza para muchos.

"Es una situación incómoda. Cualquier contacto con la cabeza del rival se penaliza y no queremos lastimar a nadie", aceptó Ta'avao en diálogo con La Nación. "Por la forma en cómo tackleamos, hoy fue difícil. Fueron tackles muy bajos, pero entendemos que se penalizan. Hablamos de lo que puede pasar con las tarjetas amarillas y rojas. Hay que asegurarse de tacklear con buena técnica".

Hasta aquí, los 63 puntos marcados por los propios All Blacks contra Canadá (63-0) habían sido la cifra más alta en Japón 2019. Más allá de estas dos goleadas, lo que más valoran los de negro es el triunfo en el debut ante Sudáfrica, con lo que prácticamente sellaron la suerte del Grupo A.

La goleada por 62 puntos se ubica en el puesto número 11 entre las victorias más amplias de Nueva Zelanda en los Mundiales, mientras que los 71 tantos anotados es la 10ª mejor cifra; ambas tienen al 145-17 ante Japón de 1995 como récord.

"No creo que estemos muy lejos del nivel que pretendemos", continuó Ta'avao. "Todavía tenemos algunas cosas en las que trabajar, pero no estamos muy lejos de tener el producto terminado."

A Nueva Zelanda le queda el partido con Italia el sábado para asegurar el primer puesto en el Grupo B y espera por el desenlace del A, que podría deparar un duelo con los locales en cuartos de final.

"Japón está jugando un muy buen rugby, da gusto verlos", aceptó Hansen ante la consulta de un periodista local. "Pero pensar en un posible enfrentamiento en cuartos de final sería ir demasiado lejos. Espero que los enfrentemos, porque significaría que pasaron de ronda y sería muy bueno para el Mundial y para una de las finalidades de World Rugby como es promocionar el rugby en todo el mundo."

Los aspirantes son muchos. El rey sigue siendo Nueva Zelanda. Y lo ratifica partido a partido.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.