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Esta vez no hubo lluvia; apareció el sol y el XXIV Derby Tortugas Country Club, la tradicional competencia de equitación, tuvo ayer un entorno entusiasta de aficionados y un justo ganador: el chileno Samuel Parot.
En esta ocasión hubo menos participantes, pero las pruebas tuvieron bastantes atractivos; por lo pronto, luego de un empate entre tres jinetes: el chileno Parot, radicado en nuestro país; Martín Moschini, y Argentino Molinuevo, se realizó el desempate que definió el ganador.
Todos finalizaron con un sólo derribo en el exigente recorrido inicial a 1,40m, sobre 980 metros con 23 obstáculos, incluyendo un talud y la salida al exterior de la pista.
Parot, con su temperamental alazán Livius, fue el primero que entró en el desempate sobre la misma altura; es que el reglamento establece que no se suban las vallas cuando hay un empate entre jinetes con faltas en el primer recorrido.
El chileno cumplió con una buena labor, pero derribó la paralela número cuatro; así, seguían intactas las posibilidades de los otros jinetes. Siguió Martín Moschini, un experimentado jinete, que montó a Duc de Ramiro, que casualmente volteó la misma valla que Parot, pero con un registro de 1m 22/100 más.
Una actuación impecable fue la meta del último participante: Argentino Molinuevo, con Mailo, un tordillo irlandés; un ejemplar que saltaba en la categoría baja con su propietario anterior, Alejandro Condomi Alcorta. Ayer, a pesar de la notable tarea de su jinete, Mailo pareció cansarse, derribó dos obstáculos y quedó tercero.
La victoria de Parot compensó en parte la eliminación con su otro ejemplar, Sureño. El alazán impresionó por su solvencia, pero se rehusó en la salida al exterior, un ligustro, y también se negó en el talud.
"No pude ensayar ese obstáculo durante la semana y Sureño extrañó; no es algo que se salta habitualmente", explicó Parot, que de todos modos estaba muy feliz por adjudicarse el Derby con Livius.
Según Parot, "por la manera en que pasaba las vallas, seguramente habría finalizado sin faltas si no hubiera sido por ese inconveniente".
La salida al exterior, un ligustro con un palo rústico arriba, causó varios problemas. Allí también se negó el Baires Bejolu Idaho, montado por Carlos Quiñones, que se clasificó segundo el año anterior en este mismo escenario.
Luis Magnasco volteó el palo arriba del ligustro y tocó la zanja de agua, con L.V. Cesarro, que perdió la posibilidad del desempate.
Esteban Brucco, que apuntaba para mucho más con Psicópata -venía con sólo cuatro faltas en contra-, frenó su impulso con su ejemplar en el último obstáculo, un oxer cruzado de palos rústicos que lo dejó en el piso, sin consecuencias.
Así pasó el Derby de Tortugas, que tuvo varios momentos emotivos en una jornada con una gran presencia familiar; aunque hubo que esperar 24 horas por la lluvia.
El jueves 4 del mes próximo se llevará a cabo la Copa Presidente en el Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín.
Y el domingo 7, en el Club Alemán de Equitación, se hará la final de la Copa Criadores, organizada por la Asociación Argentina de Fomento Equino.



