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LONDRES (Especial).- Si alguien le hubiera contado a Jennifer Capriati que su regreso al primer mundo del tenis sería de esta manera, es seguro que ni ella misma lo habría creído...
A los 25 años, a más de una década de haberse convertido en la chica prodigio; a poco más de ocho temporadas del ostracismo en el que se sumergió por robos menores y consumo de drogas, está en la cima. Este año ganó el Abierto de Australia y Roland Garros. Y su película rumbo al Grand Slam, un objetivo que entre las mujeres sólo cumplieron Maureen Connolly, Margaret Court Smith y Steffi Graf, sigue latente. El capítulo que se está rodando en el césped inglés sumó otra escena.
Ayer, con más sufrimiento que aciertos, se impuso a su compatriota Serena Williams (5a) por 6-7 (4-7), 7-5 y 6-3 y se clasificó semifinalista en Wimbledon después de 10 temporadas. Estuvo al borde del knock-out en el segundo capítulo, pero al igual que lo que le ocurrió en la final de París ante Kim Cljisters, Capriati se repuso y sacó a flote un resultado que le permite seguir soñando.
Ganar Wimbledon, una ilusión que también comparten la belga Justine Henin (8a) y las norteamericanas Lindsay Davenport (3a) y Venus Williams, campeonas aquí en 1999 y 2000, respectivamente.
Henin, dirigida por el argentino Juan Carlos Rodríguez, fue semifinalista en el último Roland Garros. Ahora, alcanzó la misma instancia en Londres al eliminar a la española Conchita Martínez por 6-1 y 6-0. La belga esmirriadita será la rival de Capriati, con lo cual, el sector superior del cuadro surgirá un nombre que por primera vez será finalista en este certamen.
La otra semifinal -ambos partidos están programados para mañana- la disputarán dos viejas conocidas: Davenport y Venus Williams.
La primera, ex número uno del mundo, venció sin contemplaciones a la belga Kim Cljisters (7a) -el tenis femenino de ese país ya es una potencia-, por 6-1 y 6-2, mientras que la mayor de las hermanas Williams, con su padre y orfebre, Richard, en la tribuna, despachó a la francesa Nathalie Tauziat, finalista en 1998, por 7-5 y 6-1.
Los pactos de las hermanas Williams aparecieron otra vez en Wimbledon. Al contemplar la derrota de Serena, Venus lanzó el juramento: "Si no lo puedo hacer por mí, ganaré por ella", señaló la única sobreviviente de las chicas de ébano.
Pero otra vez fue Capriati la que se robó las miradas. Porque propios y extraños sienten el cosquilleo de la posibilidad de alcanzar el Grand Slam. Aunque ella, íntimamente lo piensa, todavía no quiere hablar sobre el tema.
"El año pasado perdí aquí en la primera rueda, lo que quiere decir que todo se va dando rápidamente. Llegar consecutivamente a dos semifinales de un Grand Slam no es algo que se dé todos los días. Sólo intentaré jugar bien y ganar otra vez", señaló Capriati, que sigue siendo entranada por su padre, Stefano.
Claro que antes tuvo que luchar bastante. Porque Serena la complicó bastante y casi la elimina. Capriati desperdició tres sets points en el primer capítulo, que luego cedió en el tie-break; en el segundo, Serena contó con una ventaja de 5-3 y 3-0. Es decir, estuvo a dos puntos del triunfo.
Pero cierta dosis de fortuna estuvo del lado de la campeona olímpica de los Juegos de Barcelona 1992. Al promediar el segundo capítulo, Serena se descompuso y su rendimiento dejó de ser el de antes. Tanto que tuvo que retirarse en dos ocasiones al vestuario durante el capítulo final. Luego explicó que llevaba cuatro días enferma y que debió visitar al médico en dos oportunidades durante esta semana. "No tenía más energía", dijo la campeona del US Open 99.
Capriati se benefició y sigue en carrera. Está a sólo dos pasos de conseguir el tercer torneo de Grand Slam consecutivo. Un eslabón que pondría en llamas la previa del US Open. Flushing Meadows estará al rojo vivo si Capriati llega con esa posibilidad. Pero todavía no hay que aventurarse. Porque, en Londres, al menos, todavía restan dos escenas para saber si se rodará el último capítulo.
LONDRES (Especial).- Luciano Vitullo, Lionel Noviski y Gisela Dulko pasaron a la tercera rueda del torneo de juniors, mientras que María José Argeri quedó eliminada.
Vitullo venció al norteamericano Matthew Emery por 6-0 y 6-4 y se medirá con Yeu-Tzyoo Wang, de Taipei; Noviski eliminó al sudafricano Clinton Jacobs por 6-4 y 6-2 y será el adversario de Gilles Muller, de Luxemburgo.
Dulko batió a Sania Mirza, de la India, por 6-1 y 6-2 y jugará con la suiza Daniela Casanova. Argeri fue eliminada por la rusa Svletana Kuznetsova por 6-4 y 7-6 (7-5).


