

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

Podría ser un trotamundos más del circuito. Pero donde va lo siguen las cámaras de Wowow, un canal deportivo que compra los derechos televisivos de todos los torneos en los que se anota. En su Japón natal es un ídolo deportivo, y su trascendencia aumentó con su ascenso al puesto 18° del ranking. Kei Nishikori, nacido en Shimane hace 22 años, será una de las atracciones de la Copa Claro, que hoy comienza en el Buenos Aires Lawn Tennis Club; un certamen que promete tenis de gran nivel, con ocho jugadores dentro de los 30 mejores del mundo, entre ellos David Ferrer, top 5, y Nicolás Almagro, el defensor del título, junto con el grupo argentino que encabezan Mónaco, Chela y Nalbandian.
En el arranque, a las 19.30, a Nishikori le espera un duro examen frente a Juan Carlos Ferrero. "Es un partido complicado por tratarse de una primera rueda; es un gran jugador, especialmente en polvo de ladrillo. Es difícil, pero voy a dejar lo mejor de mí", analiza. Y agrega: "Es la primera vez que vengo aquí, y lo tomo como un desafío, sobre todo porque el torneo es en polvo de ladrillo", le dice Nishikori a LA NACION, en un inglés desgranado con cuentagotas. Hay, en su historia personal, un par de vínculos con el tenis argentino. El primero, hace seis años, fue cuando ganó el título del dobles junior de Roland Garros con Emiliano Massa como compañero. Luego, ya como profesional, comenzó a trabajar con Dante Bottini, un entrenador de nuestro país que actúa en la academia de Nick Bolletieri en Bradenton, Florida. Allí fue donde Nishikori se había mudado a los 14 años, cuando sus condiciones para el tenis y el apoyo de importantes sponsors le permitieron lanzarse a la aventura. Pronto sería considerado el Proyecto 45 . La razón: para muchos, Nishikori era el primer jugador capaz de superar a Shuzo Matsuoka, el único japonés que había llegado a ser el 46° del ranking, allá por 1992.
"Empecé a trabajar con él cuando estaba 98°. Pegamos buena química juntos y seguimos. Es un jugador diferente; es muy disciplinado, algo introvertido, pero escucha y respeta", cuenta Bottini. Ahora, Nishikori está 18°. El ascenso encendió grandes expectativas sobre él en Japón, uno de los ejes del creciente mercado asiático. "Nunca sentí presión. Allá gustan mucho otros deportes, como el béisbol, pero el tenis se está haciendo muy popular y muchos chicos están comenzando a jugarlo", dice Nishikori. Tras su gran tarea en Australia, regresó a Japón para jugar la Copa Davis, pero no pudo con Croacia, en una serie que marcó el próximo rival de la Argentina en la Ensaladera. "Fue una serie cerrada. Croacia tiene un gran equipo, con jugadores de buen ranking y Karlovic hizo las cosas mejor. Estuvimos cerca", cuenta Kei.
¿Hasta dónde puede llegar Nishikori? Responde: "Primero, quiero mantener mi ranking; luego, si puedo acercarme al top 10, sería maravilloso. Y me gustaría ganar un Grand Slam. Si tuviera la chance, elegiría el US Open". A Buenos Aires llegó con el objetivo de mejorar su juego sobre polvo de ladrillo, con miras a la gira europea de canchas lentas. En las prácticas exhibe despliegue y una buena variedad de golpes. Sorprende cuando, ante un error, se le escapa un "p... madre" , de inconfundible origen. Casi, casi, como un argentino más.
UNA NOCHE ESPECIAL
Además de los encuentros previstos, el court central del Buenos Aires será escenario hoy de la Noche de los Campeones, en la que serán homenajeados, entre otros, José Luis Clerc, Guillermo Coria, Agustín Calleri, Enrique Morea, Ricardo Cano y José Acasuso.


