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Juan Martín del Potro tiene suficientes motivos para sonreir. El tandilense comenzó el año de la mejor manera, con un triunfo en su debut en el ATP de Auckland, pero más allá de la victoria sobre Denis Shapovalov se aseguró volver a la elite del tenis mundial: desde el próximo lunes volverá a ser top ten, algo que no se le daba desde hace tres año y medio. En ese tiempo, muchas cosas pasaron en su carrera.
Agosto de 2014 fue la última vez que Del Potro quedó entre los diez mejores del circuito. Para ese entonces, ya estaba afuera de las canchas. Aquel año sólo jugó cuatro torneos; en el último, se retiró ante Somdev Devvarman en Dubai. En marzo anunciaba una nueva operación en la muñeca izquierda, y no volvería al circuito hasta 2015. Había empezado el año número 5 del mundo, llegó a estar 4°, pero lo terminó en el puesto 137° del ranking.
En 2015 volvía con la ilusión de hacerle frente a las lesiones y recuperar el terreno perdido en el circuito. Pero el destino llevó a Del Potro a dudar hasta de su continuidad como profesional. Jugó en Sydney en enero, y luego en Indian Wells, en marzo. Su ranking se fue por las nubes: llegó a estar 618° del mundo. En junio volvió a pasar por el quirofano: la última chance a una lesión que le complicaba el panorama. Terminó el año como el 590° del mundo.
El 2016 fue el año de la recuperación de Del Potro. Aunque le costó entrar en ritmo y allí fue cuando tocó el peor número de su carrera como profesional. El 8 de febrero la ATP publicó el listado y el tandilense figuraba 1045° del mundo, igualando la marca que había tenido apenas se hizo profesional, en 2005.
Pero no se dio por vencido y luchó por volver a las primeras planas. Disputó cinco torneos en la primera mitad del año y su mejor actuación fue una semifinal en Delray Beach. Encontró en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro su motor: llegó a la final y perdió con Andy Murray, previas victorias ante Novak Djokovic (número 1 del mundo en ese entonces) y Rafael Nadal, el cinco del ranking. El US Open, el torneo que más lo motiva, lo llevó a cuartos de final. Ganó en Suecia un nuevo campeonato y con la Copa Davis tocó el cielo: la Argentina ganó por primera vez la ensaladera con una vibrante participación de Del Potro, ganador de un cuarto punto vital frente a Marin Cilic.
En números, durante 2016 Del Potro pasó del 1045 del ranking en febrero al puesto 38° con el que terminó el año.

La vuelta de la Torre de Tandil al primer plano terminó de concretarse el año pasado. Pasó una primera mitad de año sin grandes luces. Pero en la recta final del calendario aceleró de manera vertiginosa hasta quedar en la puerta de entrada del Masters de Londres, el torneo que reúne a los ocho mejores tenistas del año. Delpo consiguió llegar a la semifinal del US Open donde perdió con Nadal, previa victoria ante Federer. Repitió la buena actuación en Shanghai, ganó en Estocolmo y perdió con Roger la final de Basilea. Pasó de estar 42° del mundo en febrero a quedar en el puesto 11° del ranking.
El triunfo que consiguió este miércoles en Auckland le aseguró a Del Potro volver al Top 10. Pasaron tres años y medio, dos operaciones y hasta la incógnita de qué pasaría con el futuro de uno de los mejores tenistas de la historia de nuestro país. Hoy se codea con los mejores y va por más.





