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MAR DEL PLATA.- Hay un detalle que ilustra, casi con la contundencia de un golpe al mentón, el temperamento de Fabio Fognini, la mejor raqueta -al menos en ranking- de la serie de primera rueda de Copa Davis entre la Argentina e Italia que se iniciará mañana en el restaurado Patinódromo. El tenista nacido en San Remo tiene dos grandes referentes deportivos: el excéntrico y desprejuiciado motociclista Valentino Rossi y el ex futbolista Marco Materazzi, aquel de cuerpo tatuado que provocó hasta el hartazgo a Zinedine Zidane en la final de Alemania 2006. Los tres rompen, de una u otra forma, los moldes, cualquier tipo de apatía. Sobresalen, aunque a veces no sea por sus buenas conductas. Lo mejor y lo peor de Fognini es su carácter; él mismo lo reconoció aquí en la ciudad balnearia. Muy talentoso, resuelve con facilidad lo complejo, aunque la carencia de equilibrio no le permitía concretar todo lo que insinuaba en el circuito. Pero desde diciembre de 2011 se dejó domar por la experiencia del español José Perlas, ex entrenador de Carlos Moya, Guillermo Coria y el Mosquito Ferrero, entre otras figuras. Entonces, las ampulosas gesticulaciones dentro del court, las raquetas hechas añicos y los perjudiciales altibajos empezaron a disminuir, poco a poco. Hoy disfruta de la mejor posición de su carrera, 15°. Y asegura estar dispuesto a todo: "La serie será complicada, pero estamos listos para luchar y complicarles la vida a vosotros".
Es difícil que Fognini no sea la atracción en donde esté. Puede ocurrir en una seria rueda de prensa, en la que hasta se anima a tocarle la cola al capitán Corrado Barazzutti, o en una larga mesa de un restaurante del puerto, donde anteanoche los italianos disfrutaron de pescados y pastas. "Hay muchas diferencias entre el Fabio que se ve en la cancha y el que está en casa, en la intimidad. Aquí casi no habla, le decimos que dé señales de vida porque no nos damos cuenta de que está. De todos modos no está casi nunca, ya que se la pasa viajando. Pero cuando vive con nosotros, es todo para él, es el mimado, tenemos la suerte de tener a dos abuelas, la Nonna Giusy y la Nonna Inés, que lo tratan como un príncipe. Pero a veces no se porta bien, con mi madre lo llamamos Pitufo Gruñón", le explica Fulvia, la hermana de Fognini, a la nacion, desde Arma di Taggia, una localidad con vista al mar de Liguria donde vive toda la familia, que completan papá Fulvio y mamá Silvia. Fulvia, de muy buena relación con María Noel, la esposa de Carlos Berlocq, tiene la misma chispa de su hermano. Es más, nacieron el mismo día (24 de mayo) pero con tres años de diferencia. "Es increíble la coincidencia, ¿no? De niños festejábamos los cumpleaños juntos. Somos muy buenos hermanos, yo soy celosa, lo controlo mucho, incluso las novias", añade Fulvia, de 23 años y universitaria.
La residencia de los Fognini está frente al mar y el agua le genera un efecto sedante al tenista. Es su cable a tierra. "A Fabio le gusta mucho pescar, embarcarse", dice Fulvia. Claro que el fútbol siempre ocupó una muy buena porción de su vida. "Jugaba muy bien y lo hizo de niño en un club que se llama, por casualidad, Società Sportiva Argentina-Arma. Lo hizo hasta los 12 años, pero después prefirió el tenis, era responsable. Antes de la última Navidad se dio el gusto de jugar en Taggia, un club regional en el que estaban todos sus compañeros de pequeño", agrega la hermana. Fognini es fanático de Inter y cada vez que puede asiste al Giuseppe Meazza. "Ahora es una época mala de Inter y estoy algo preocupado", sonríe Fabio, que el domingo pasado acompañó a Juan Mónaco a observar el clásico platense. "Con Pico nos gusta mucho el fútbol, hace tiempo me había prometido que veríamos un partido de Estudiantes. La he pasado bien. Pero ahora estoy enfocado en la serie de Davis. Sé que el viernes y todo el fin de semana estará el público en nuestra contra. Todo tiene un límite, pero estamos preparados para los silbidos, ya conozco al público de aquí (disputó seis veces el ATP de Buenos Aires), es muy caluroso, aunque bastante parecido al italiano. Nosotros estamos mejor en el ranking que los argentinos, pero en esta competición eso no vale. Será complicado. Nos respetamos mucho."
" Fifty fifty (cincuenta cincuenta)", dice, pícaro, Fognini, cuando se le pregunta si su personalidad es lo mejor o lo peor que posee. "Cada uno vive la vida diferente. Sé que tengo cosas por mejorar, pero también sé que he llegado hasta aquí por mi carácter, ése que otros no tienen". La temporada pasada, el italiano no sólo ganó su primer título ATP (Stuttgart, sobre polvo de ladrillo), sino también una segunda corona inmediatamente después (Hamburgo, sobre superficie lenta, batiendo en la final a Federico Delbonis). Y logró éxitos ante Tomas Berdych, Richard Gasquet, Grigor Dimitrov, Nicolás Almagro y Gael Monfils, entre otros. "Hice un cambio mental, empecé a entrenarme y a competir de otra forma. He estado sólido y la consecuencia fue ganar mi primer título? bueno, fueron dos seguidos, uno detrás del otro, y me ha dado confianza."
-¿Y en qué condiciones estás para la serie frente a la Argentina?
-Bueno, depende de cómo me levante por la mañana.
Fabio Fognini en estado puro. Un personaje distinto.


