

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

"Antes tenía que mirar a los de [Juan Carlos] Maldotti, ahora tengo que ver a los suyos." La frase pertenece a Carlos Maceri, titular del stud Cris Fer, y el que la recibió con una sonrisa fue Roberto Pellegatta, que en el Gran Premio Nacional no sólo presentará a Best Bob, de esa caballeriza, sino también a los potrillos Forty Licks y Rider Stripes.
Es que el entrenador que ganó tres de las últimas cuatro versiones del Derby afrontará la carrera del sábado próximo en Palermo con tres cartas fuertes. "Es más fácil que se dé algo así con las yeguas, pero Roberto está recibiendo muchos caballos y en un momento como éste ya no hay posibilidad de llevarlos por caminos diferentes. Si presentara uno, ganaría ése", señala Maceri, y enseguida le quita fuerza a cualquier suspicacia.
"Los tres son candidatos. Roberto hace su trabajo con mucha responsabilidad y tanto yo como los dueños de Forty Licks y Rider Stripes le tenemos confianza. No se ven cosas raras y sabemos que nuestros potrillos forman parte de un grupo muy bueno", explica Carlos, que tendrá a uno de sus ejemplares en el final de la Triple Corona por segunda temporada seguida.
La expectativa, no obstante, es diferente. "El año pasado, con Dallas, que llegó tercero, fue distinto. Era un lance. Ahora, con Best Bob viví casi todo el proceso selectivo, excepto la Polla, y creo que lo disfruté más que con Petit Club, al que vendimos antes de las Estrellas de 2001", explica.
En San Isidro, su potrillo se adjudicó el Chevalier; terminó tercero en el Juvenile y fue segundo en el Ensayo y en el Jockey Club. Antes, había salido de perdedor en Palermo, el hipódromo donde es entrenado. "Me gustó más en la arena. Lo veo correr más prolijo", confiesa Maceri.
Para todo propietario, ganar el Derby es un sueño y el titular del Cris Fer tiene el suyo. "En la última la decisión de ir adelante fue mía, para evitar contratiempos, pero perdimos con uno que corría más fuerte. Best Bob no se paró; el que venía con él [Savant] llegó a 40 metros y les ganó fácil a los que habían llegado pegados con él en el Ensayo", sostiene.
Maceri es un hombre de turf y en cada palabra desnuda que es consciente de todos los escenarios que pueden darse. "En este Nacional no se pueden dar ventajas. Van a salir y llegar corriendo. Los jockeys van a ganar o perder la carrera", anticipa, y afirma: "Esta es una generación fuerte. En diez años vamos a ver los recortes de los diarios y ahí nos darenos cuenta del gran caballo que es Best Bob."


