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La cosa será a cara de perro, a ganarse. Nada de perdonarse la vida en la carrera por más hermanos que sean. Mañana, en el hipódromo de San Isidro, Juan Carlos y Carlos Daniel Etchechoury tendrán caballos que adiestraron para el Gran Premio Carlos Pellegrini.
Juan Carlos, Carly, el mayor, no necesita que le cuenten qué se siente ganar la carrera más importante de América del Sur. Lo vivió en carne propia con Asidero, en 1999. A Daniel el placer aún no le tocó en suerte; le pasó cerca cuando quedó tercero con Double Paid.
"Si no lo gano yo, que sea para Dany o para algún amigo; pero prefiero que el mío cruce adelante", dice Carly, quien se jugará con Lo Champ, el caballo en cuya propiedad participa el galerista Ignacio Gutiérrez Zaldívar.
Es sincero el hombre. Tampoco necesita quedar bien con su hermano menor, el cuidador de Don Incauto y Fire Wall. Eso lo deja para otros aspectos de la vida.
"Carly ya lo ganó; ahora me gustaría ganarlo a mí", apunta el más chico, mientras aceptan posar para el fotógrafo dentro de la pista del hipódromo de San Isidro, la misma por la que mañana galoparán sus pupilos. "Pero no nos hagan hacer cosas raras; porque después nos cargan toda una semana", agregan a coro. Luego, ya delante del lente, aceptan todo.
El cronista piensa que tratándose de hermanos podrían darse la mano para vencer al resto. No. Cada cual hace su trabajo y no se mete en el ajeno.
"Todos los domingos nos juntamos a comer pizza y en esa mesa se habla de mil temas, pero no de estrategias ni planes de carrera si a los dos nos toca estar en la misma", apunta Daniel, que, en su casa, fue el anfitrión de la noche del último domingo.
Que sean adversarios en la pista no implica que se pierdan el respeto. "Si me toca ganar a mí, seguramente no me verán eufórico. ¿Sabés lo que pasa? En este trabajo, por lo general gana uno y pierde el resto. Y en el triunfo uno tiene que ser respetuoso de los vencidos. Ellos también han trabajado mucho para ganar y esa vez no les ha salido. Si le gano a Dany me va a dar un poquito de pena, pero son las reglas del juego", comenta el mayor de los hermanos.
Acaso como para no errarle, Daniel llega a este Pellegrini con dos caballos a los que le sacó punta y filo durante todo el año: Don Incauto, ganador del clásico Ensayo, y Fire Wall, segundo en el Derby.
"No soy de disimular demasiado; si estoy contento, bien, si estoy enojado, se me nota", revela el preparador. Pero sus íntimos apuntan que le cuesta soltar el muñeco cuando es él quien gana una carrera. "Los amigos me dicen que si gano seguramente voy a festejarlo tomando un submarino. Y ya anticiparon que me van a bañar en champagne... Son bravos..."
Aunque cada uno tiene su librito para los entrenamientos, no pueden negar que abrevaron del conocimiento de su padre, Juan Carlos Etchechoury, otro grande de la cuida nacional, que hace quince años ganó la carrera con el caballo Cacao. El Pellegrini, entonces, parece ser un bien de familia para los Etchechoury.
"A veces hacemos un juego; en un papelito, cada uno por su lado, anota qué clase de entrenamiento le haría a determinado caballo. Luego, cotejamos lo qué pusimos", revela Dany. El resultado suele ser coincidente la mayoría de las veces. No es lo único en que coinciden; también son hinchas de River.
El caballo Lo Champ saldrá a la pista con los colores de Ignacio Gutiérrez Zaldívar. "Está hecho un cuadro, una pintura", dice Juan Carlos, aludiendo a la figura de su pupilo. No podía ser de otro modo perteneciendo el caballo al dueño de la Galería Zurbarán.
"Igualmente, me hubiese gustado que no llegara tan apurado al Pellegrini, pero no pude hacerlo correr en la Copa de Oro y su preparación se completó con dos carreras condicionales en Palermo, sobre la milla y 1800 metros. Mi caballo está bien, es galopador y capaz de dar el batacazo. No es de los más indicados, lo reconozco, pero tiene condiciones y no sería ni la primera ni la última vez que haya una sorpresa", agrega Juan Carlos, que en 2004 lleva ganados más de 30 clásicos y su nombre es una fija para el premio al Cuidador del Año.
"Reconozco que en las horas previas me pongo nervioso. Un Pellegrini, el Nacional, el Jockey Club, las Pollas son las carreras que cualquier cuidador quiere ganar." Lo dice Carlos Daniel. Y agrega: " Fire Wall –uno de sus caballos– asimiló bien su carrera del Nacional y durante el desarrollo del Pellegrini vendrá corriendo un poco más atrás. La incógnita es la cancha de césped. Nunca ganó en esa pista. Don Incauto está diez puntos y seguramente vendrá ubicado entre los de adelante", apunta durante un aparte con LA NACION. No era cosa de que su hermano, su circunstancial adversario, escuchara la charla...


