

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.


Como aquellos deportistas extraordinarios, notables, que tienen la mala suerte de competir en tiempos en los que hay uno mejor todavía y no alcanzan a ser recordados luego más que como "el segundo más grande", la mala suerte de Justify es haber alcanzado la Triple Corona apenas tres años después de que American Pharoah, otro coloso, lo consiguiera para quebrar 37 años de espera por un campeón semejante en los Estados Unidos.
Justify cerró la serie con un triunfo más tranquilo que el del Preakness, la segunda etapa de la serie de tres grandes clásicos para caballos de 3 años, pero menos holgado que el del Derby de Kentucky, donde la espectacular cadena de tres carreras comienza. En cierto modo, Justify cumplió en la pista con un trámite en el que las escasas exigencias vinieron en algún tramo del opuesto, cuando varios rivales se turnaron para descontar la ventaja que les llevaba, pero sin conseguir dominarlo.
Después, sin apabullar, pero convertido en una roca en la punta, aguantó la carga de otros adversarios como si sobrara la situación y ganó por un cuerpo y medio ante Gronkowsky, un batacazo que corrió último hasta el segundo codo y pescó a río revuelto cuando el resto era presa de la fatiga.
Justify es hijo de Scat Daddy, padrillo que luego de un par de temporadas en Chile volvió al país donde fue criado y compitió, Estados Unidos, y en una corta campaña (murió en diciembre de 2015), dejó al 13er ganador de la Triple Corona, que nació justamente en el año en que murió su padre. Incluso, estaba en viaje para cumplir una temporada de servicios sudamericana en el haras La Quebrada, en Pilar, pero un problema de salud impidió que saliera de la cuarentena en Miami y fue llevado de regreso a Ashford Stud, su casa en Versailles, Kentucky.
Justify, un poderoso alazán de gran porte, alcanzó otro hito con su conquista: se consagró en condición de invicto, con seis victorias, todas este año. Y su jockey, Mike Smith, dejó otra marca: a los 52 años, es el jinete más veterano en conseguir los tres triunfos más importantes de la hípica norteamericana.
Bob Baffert, entrenador de Justify, también fue el preparador de American Pharoah. "Cuando estaban entrando en la recta, uno pudo pensar que los grandes siempre dan algo más", comentó el cuidador nacido en Nuevo México, que todavía prefiere no comparar. Frente a 90.237 espectadores que colmaron el hipódromo de Belmont, en las afueras de Nueva York, se consumó la hazaña que demora solo cinco semanas en concretarse y tres clásicos, en tres escenarios diferentes. En todo el país, se jugaron 137.954.895 dólares.


