

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
El rumor se había instalado en el hipódromo de Palermo desde el mediodía y se confirmó luego de finalizado el Derby. "Estuve cerca de ganarlo y me hubiese gustado hacerlo porque es el último Nacional que corrí", confesó Jorge Valdivieso, minutos después de terminar segundo con Puchet, el potrillo que quedará en la historia como el último que montó el jinete en el cierre de la Triple Corona, esa instancia que obtuvo cinco veces y lo tiene como el máximo ganador, junto con Irineo Leguisamo.
"Corro el Pellegrini y largo. Es una decisión muy difícil, pero ya está tomada. Hace ya dos años lo venía hablando con mi familia y aunque estoy bien para seguir, prefiero dejar ahora y no que me lo pidan porque doy ventajas", señaló el jockey argentino más ganador de la historia, cuya fama traspasó las fronteras de la hípica. Por sus condiciones, en la profesión y como persona, otro de sus triunfos fue ser considerado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 2005, cuando le ganó la pulseada a Mirtha Legrand por cuarenta votos.
"¿Por qué dejo? Y... primero porque soy del 57", responde Valdi, lejos de ponerse serio y con su picardía habitual. Tiene 50 años el rubio mendocino, que debutó en las pistas en enero de 1975 y ganó todas las grandes carreras de la hípica local. No era el único motivo la edad, claro, y enseguida profundizó la explicación: "Me cuesta mucho prepararme físicamente para estar diez puntos. Hay que dejar de comer, entrenarse fuerte y el sacrificio es grande. Las ganas de correr no las perdí y vengo a montar con entusiasmo, pero uno se cansa".
De aquí al 15 de diciembre, fecha del Carlos Pellegrini, en San Isidro, Jorge tratará de disfrutar cada carrera en la que participe. "Mis compañeros quieren que siga y eso me enorgullece", dice, y descarta sentirse un ejemplo para ellos, aunque la mayoría así lo reconozca.
Y a medida que se acerque su última competencia, posiblemente los recuerdos se potencien. Repetirá una y otra vez "haber encontrado una profesión sana, pese a que cuando entré tenía mucho temor porque los que no la conocen la tienen mal vista" y agradecerá "a La Biznaga, Santa María de Araras, Juan Garat y Comalal" como cabezas del grupo de quienes siempre lo apoyaron. Luego, sí, será el tiempo de "capacitarme al lado de la familia Etchechoury, de Pascual o de Pellegatta y ver si puedo ser cuidador".



