

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
LA PLATA.- No hay tiempo para relajarse en el stud de Luciano Parisi, donde el único que descansa un poco es Badajo, el ganador del Gran Premio Dardo Rocha. "En el turf, los inviernos son largos y los veranos muy cortos; por eso, hay que estar preparados. Al otro día de la carrera recibí muchos llamados, pero los aplausos ya quedaron atrás. Fue una satisfacción muy grande, pero no hay que dormirse; si lo hacés, te pasan por arriba", dice el preparador, acompañado por su esposa, la ex jockey Mabel Gómez.
"Con Mabel somos una misma persona en lo que se refiere a la profesión. Ella, por su pasado de equitación, varea muchos de mis caballos. Hacemos todo juntos. A las 6 de la mañana ya salimos de la cama y sin necesitad de poner el despertador", cuenta.
-Defina a Badajo.
-Es muy buen caballo, guapo, de gran calidad, enorme corazón. Por eso, en el final de la carrera, nunca pensé que lo quebrarían.
-¿Qué pasó en el Jockey Club?
-Fue inexplicable; quizá lo molestó el césped alterado. Se especula con muchas situaciones: que vino cerca durante el desarrollo, que perdió 8 kilos... No hizo la carrera que yo esperaba y eso que a mí me gustaba tanto como para este Dardo Rocha.
-¿Y al día siguiente de la carrera?
-Bárbaro. Comió cuatro jarros, algunas zanahorias y hasta salió a caminar por las calles cercanas al stud. Incluso su capataz, Daniel Marcelo Monsalvo, lo llevó hasta la casa de un fanático de Badajo que, por estar postrado en la cama, sólo lo conoce por televisión.
-Más allá de Badajo, no tiene caballos muy importantes. Dominan los box vacíos en su stud.
-Sí, y eso me mortifica. Pero es la realidad del turf. Hay muchos studs que sufren esta situación. Tengo 7 caballos en training y ya llegaron 6 potrillos para el año que viene. Alguna vez tuve en cuida 30.
Luciano pertenece a la tercera generación de los Parisi en el turf. "La comenzó mi abuelo Antonio; la siguieron mi padre y mi tío, y la continúo yo. El apellido Parisi es sinónimo de turf y debemos haber comenzado casi con el hipódromo. Los Parisi somos turf, como seguramente los Di Palma son automovilismo. Hace 35 años que tengo mi patente; egresé de la escuela de cuidadores con Derli Gómez. Los dos fuimos desde muy chicos peones y vareadores con mi tío Antonio y de Oscar Carabal".
