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Faltaba mucho para terminar el Gran Premio Enrique Acebal-Regimiento de Infantería I Patricios cuando Krysia apareció en la punta. Y un poco menos en el momento en que la lluvia dejó ver que esa yegua ya no sería alcanzada por ninguna otra. Todo en la recta final.
Una ráfaga la yegua de Stonestreet Stable, que le dio el primer triunfo de Grupo 1 a Eduardo Ortega, el jockey que se puso esa chaquetilla que ya se está haciendo conocida aquí por lo que hace en vivo, no como hasta hace poco, cuando la veíamos en las pantallas y en fotos, gracias a portentos, como Curlin y Rachel Alexandra.
Estaba jabonosa la pista, por más que junto a los palos quedó el callejón fresco que resguardó la empalizada falsa, en el derecho. Krysia fue la primera en pisar esa zona. Gambeteó a Taken Away, que se mantuvo en la punta desde que se abrieron las gateras. La había perseguido Soy Picarona todo lo que pudo, con un jockey mortificado. "Se me fue la montura para adelante y tuve que desestribar después del codo", dijo Juan Noriega. Su yegua igual terminó cuarta. Lejos, pero cuarta.
En cambio, La Tremoille mejoró en los tramos finales, cuando las demás escarbaban en el fango con escaso rédito. Cruzó el disco segunda. A doce cuerpos, pero segunda. "Corrió bien, Juan; en el codo pensé que iba a quedar muy atrás, pero se acomodó después", le dijo Pablo Falero a Udaondo, entrenador de la yegua que vino quinta, delante de la ganadora. Krysia la pasó en la curva, donde empezó a remontar.
Ortega trabaja temprano los martes en Palermo. Allí conoció a Krysia, a la que Jorge Ricardo dirigió hasta que inició su tratamiento por un linfoma. "Conmigo ganó sus tres carreras, en el pasto", dijo el paraguayo, cuando ya se había quitado de la cara el barro que ocultaba esa sonrisa que no terminaba de abandonarlo. "Esta vez un poquito más atrás porque era mayor distancia", revela. Sólo hubo un tropiezo al dejar el codo. "No quería tenerla mucho y la metí por un lugar que no debía", explicó. Después atravesó un pasadizo difícil, entre una rival que se quedaba, True Passion, y otra que andaba sin estribos, Soy Picarona.
Taken Away quedó tercera a once largos de la segunda y la favorita, True Passion, sexta, cómoda, mientras había velocidad casi de entrenamiento, pero cuando hubo que apretar el acelerador se desmoronó. Distancia, piso resbaladizo y reaparición pueden ser las razones.
Ignacio Pavlovsky (h.) maneja Stonestreet en la Argentina y tiene contacto con el haras La Providencia. De aquí se llevó para allá a Krysia. El también pudo haber levantado el brazo, como Ortega, para celebrar en el final del Acebal.


