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Lo que hace varias semanas se mantenía como un secreto guardado bajo mil llaves ayer tomó estado público: una deportista argentina, que consiguió su clasificación para los Juegos Olímpicos de Atenas y que integraba la lista de 152 representantes en la máxima cita, dio positivo en un control antidoping. A partir de entonces, los rumores se sucedieron.
La cuestión terminó por explotar en la mañana de ayer. En la Casa Rosada, durante la despedida presidencial a los atletas que competirán en Atenas (sobre lo que se informa por separado), la cuestión tomó trascendencia. El primero en reconocer la cuestión fue el secretario de Deporte, Claudio Morresi. "Sí, estamos al tanto de esto desde hace algunos días, pero prefiero no hablar por respeto a la chica involucrada", se excusó Morresi. Idéntica posición eligió el Comité Olímpico Argentino, que prefirió el silencio ante la falta de información oficial. Sin embargo, la confirmación ya estaba.
Luego, se pudo saber que la deportista en cuestión es de atletismo y se trata de un primer caso positivo en su carrera (por lo que queda automáticamente descartada Solange Witteveen). Y la atleta habría dado positivo en un torneo realizado en nuestro país en abril último.
Las versiones y trascendidos siguieron. Aun sin conocer el nombre de la atleta, se adujo que habría dado positivo por un medicamento ginecológico. Sin embargo, LA NACION pudo averiguar de buena fuente que se trataría de una droga que sin duda mejora el rendimiento deportivo. Según esta misma fuente, la prueba y la contraprueba mostraron el mismo resultado.
En el atletismo argentino se registran hasta ahora cuatro casos de pruebas positivas de drogas prohibidas. El primero de ellos, en verdad, no constituyó un doping oficial: en 1991, la cordobesa Andrea Avila (salto en largo y triple) tuvo un control que mostró "exceso de cafeína"; sólo fue apercibida y no compitió por tres meses.
El segundo caso fue un año después, cuando la fondista Norma Fernández dio positivo por nandrolona y fue suspendida por cuatro años. En 2001 ocurrió el caso más famoso, con Solange Witteveen (salto en alto) sancionada por dos años, tras haber dado positivo por pemolina. En estos dos casos, la Confederación Argentina apeló ante la Federación Internacional, pero fueron desestimadas esas presentaciones.
Y en 2003, Valeria Rodríguez recibió una suspensión por dos años a causa de que se encontró en su muestra nortestosterone.


