

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Organizado por cordobeses y en manos de un francés. El challenger jugado en el Inés Gorrochategui Tennis Academy fue para Guillaume Rufin, un exponente fiel de la escuela francesa de tenis con un juego atildado y completo. Le ganó la final al español Javier Martí 6-2 y 6-2 en un campeonato que tiene como finalidad que un argentino pueda levantar la copa el domingo. No siempre se da.
Lo que si es posible asegurar es que este tipo de challengers son los que sostienen el grueso de la competencia profesional en todo el mundo. El circuito se alimenta de estos campeonatos y las rarezas quedan a la vista cuando nos sumergimos en sus historias. El español Martí fue vencedor este año en el challenger de Roma del esloveno Grega Zemlja, perdedor de la final de Viena con Juan Martín Del Potro. El mismo día, Martí peleaba en la final de un challenger mientras Zemlja se veía la cara con Delpo. Hace unos meses eran parte de lo mismo.
El moderno y funcional club house del complejo de Villa Allende, a 20 kms del centro de Córdoba, fue durante toda la semana la sala de jugadores de este challenger. Un torneo con 50 mil dólares en premios, pero sin hospitalidad, lo que implica que los jugadores deben correr con los gastos de alojamiento y gastronomía. Ese punto de reunión, donde conviven el tipeo frenético de las blackberrys con las revitalizadas partidas de truco, nos muestra a un grupo de tenistas que no son más que personas cumpliendo con sus tareas laborales. Cuentapropistas en pantalones cortos que cuidan al extremo cada gasto en un ámbito donde no todos ganan premios como para irse mejor de lo que llegaron.
Estos jugadores de challengers son una especie de caravana que viene de recorrer en automóvil las distancias de Buenos Aires con San Juan, de ahí a Córdoba y ya todos encaminados hacia Buenos Aires para cerrar este mini calendario de torneos en la Argentina. Que en 2013 serán cinco en total. El recorrido los pone contando las mismas anécdotas y las mismas vicisitudes de un viaje con premio máximo de 7.200 dólares para el ganador. Ganar el título hace la verdadera diferencia para jugadores que tienen un esquema de pagarle el 20 por ciento de lo que les ingresa a su entrenador, además de correr con los gastos de alojamiento, comida y transporte. Todos comentan que en más de un tramo del viaje entre San Juan y Córdoba, pasando por La Rioja, hasta tuvieron que ser generosos con la policía caminera para poder llegar a horario y no ser detenidos porque sí en la ruta.
La impecable organización del torneo a cargo de Inés Gorrochategui (que llegó a ser 19 del mundo, en una carrera profesional que se extendió entre 1989 y 1999) les ofrece el alojamiento a precio promocional en el mejor hotel de Río Ceballos y transportación desde ahí hasta el club con varias frecuencias diarias. Todos la pelean en un torneo challenger pero con un armado y un trato hacia los jugadores muy similar a un torneo de ATP.
"La idea es volver a hacer este torneo el año que viene, pero si es posible en otra fecha. Nosotros tenemos la intención de hacerlo y dependemos del informe que haga la ATP luego de esta primera experiencia. Me gustaría hacerlo pegado al ATP de Buenos Aires, pero eso ya no depende de nosotros..", dice Inés Gorrochategui.
La vida de challenger sigue en Buenos Aires en el Vilas Club. Rufin se va hacia allá con su trofeo, mientras muchos argentinos volvieron en sus autos impregnados de tierra tras cruzar San Juan, La Rioja, Córdoba y Santa Fe en dos semanas de mucho esfuerzo y resultados dispares. Haciendo cuentas por los puntos de ATP que pudieron conseguir y por los gastos que implica invertir en uno mismo. Para tratar de ser alguien en el tenis.




