

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Puerta 12 (River v. Boca, 23 de junio de 1968). Fue la mayor tragedia del fútbol argentino. Las 71 víctimas, cuyo promedio de edad era de 19 años, pertenecían a la hinchada visitante. Hubo varias versiones acerca del hecho: la primera indicaba que las vallas con molinetes de la Puerta 12 de Figueroa Alcorta -ahora Puerta K- no habían sido retiradas en el entretiempo; la segunda, que la barra brava de Boca se replegó tras un enfrentamiento con la Policía Montada, y la tercera, que la policía colocó los molinetes para darle un escarmiento al grupo xeneizes.
Esa no fue la primera ocasión que sucedía algo semejante en el Monumental: el 2 de julio de 1944, en un River-San Lorenzo, siete personas fallecieron y más de 100 resultaron heridas en una salida más allá de la Puerta 12. Ambos casos nunca fueron esclarecidos.
Las bengalas de uso náutico arrojadas fueron tres: la primera cayó en el campo de juego; la segunda se perdió por encima de la tribuna que ocupaban los hinchas de Racing, y la tercera cruzó toda la cancha, zigzagueó como un buscapié y terminó con la vida de Basile. El 2 de diciembre de 1985 la Sala I de la Cámara Penal redujo a 2 años de prisión, en suspenso, más la inhabilitación por ocho años para el uso de armas de fuego, la condena impuesta a Roberto Horacio Caamaño y a Miguel Eliseo Herrera. En primera instancia, la jueza en lo Correccional Rina Elsa Cagide les había fijado una condena de tres años, de la misma pena.
Un momento antes del trágico desenlace hubo riñas entre los simpatizantes de Boca. Cuando Independiente debía ejecutar un córner del lado de la tribuna visitante, los hinchas xeneizes comenzaron a tirar piedras y el árbitro Teodoro Nitti detuvo la ejecución. Los de Boca dirigieron su ataque al sector lindante, que da a la calle Cordero, ocupado por los de Independiente. Tras 15 minutos de lucha entre la policía y los simpatizantes de Boca, en los cuales se escucharon disparos de bala, apareció caído Scaserra, que falleció poco depués en el hospital Fiorito, de Avellaneda, por efecto de un balazo que ingresó por la tetilla derecha y salió por la axila izquierda. Otras cuatro personas resultaron heridas; hubo cientos de contusos y unos 300 detenidos.
"Tengo identificado al inspector de la policía que le disparó y mató a mi hijo. Su nombre es Roberto y tiene un parecido físico con el teniente de navío Alfredo Astiz", aseguró Juan Domingo Scaserra, padre de la víctima, antes del entierro. En agosto de 1996, por inexistencia de culpables, el juez en lo penal de La Plata Angel Nelky Martínez dictó el sobreseimiento provisional en el expediente, en el que se tomó declaración a más de 300 personas, de las cuales sólo cinco o seis no fueron sobreseídas por transgresión al código de faltas.
El incidente se habría generado porque hinchas de San Lorenzo le arrebataron banderas y bombos a los de Boca. En el hospital Argerich fue atendido Diego Cinino, de 16 años, con un balazo en el antebrazo izquierdo.
El 28 de agosto de 1991, la Sala III de la Cámara del Crimen condenó a la pena de reclusión de cinco años y ocho meses a Emilio Bruno Chávez Narváez, de 24 años, por el delito de homicidio preterintencional. Además, decidió inhabilitar por diez años a Chávez para concurrir a los estadios de fútbol y ejercer cualquier cargo en instituciones.
El 16 de mayo de 1997, José Barritta fue condenado a 13 años de prisión por extorsionar a los dirigentes de Boca y por asociación ilícita. El 17 de diciembre de 1998, la Cámara de Casación redujo su pena a nueve años, por lo que quedó en libertad en diciembre último. Edgardo Allende y Mario Bellusci Martínez también recuperaron su libertad, tras ser absueltos de los homicidios y condenados a cinco años por asociación ilícita. Miguel Santoro, Jorge Cáceres Romero, Martín Villagarcía y Marcelo Aravena recibieron 20 años; Juan Silva, 15 .
Cinco días después, el juez de instrucción Roberto Ponce liberó a 20 de los 22 detenidos sospechados. Los únicos dos que permanecieron encarcelados registraron antecedentes. En la actualidad, no hay acusados.
Nadie les devolverá a sus seres queridos, pero algunos familiares de las víctimas se unieron en Familiares de Víctimas en el Fútbol Argentino (Favifa), agrupación que aún no tiene personería jurídica, para que la Justicia no deje de seguir buscando a los culpables. Periódicamente se reúnen en una sociedad de fomento de Ciudadela y no olvidan...




