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RIO DE JANEIRO.- Julio Velasco ya estuvo acá. Sabe de que se tratan los Juegos Olímpicos. Conoce como funciona esa colemena multicolor que es la Villa Olímpica. Tuvo la satisfacción de ver a jugadores suyos subirse a un podio en Atlanta 96. Pero ya no se trata de Italia. Tampoco de esa experiencia de enriquecimiento personal cuando sintió que la mejor manera de conocer la cultura islámica era dirigir al seleccionado de voleibol de Irán. Los mejoró tanto que ahora tendrá que enfrentarlos en el debut (el domingo 7, a las 22.30) y encontrar la manera de ganarles para un buen comienzo en la zona.
La Argentina capturó finalmente el capital intelectual que Velasco le ofreció al voley y al deporte. Un anticipo fue la medalla dorada en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015. Pero Velasco no se maneja con euforias. Tiende al equilibrio. Su regreso a los Juegos Olímpicos lo conecta con las emociones luego de haber al país tras 34 años de ausencia. Pero no quiere que su equipo sea emocional, sino que sea sabio. Leerlo es casi como escucharlo y la manera ideal de captar que la simpleza puede tener profundidad.
.El equipo está bien. Facundo Conte que no fue a la Liga Mundial está bien. Pero tiene que recuperar juego. Los partidos de la zona nos van a servir también para eso. Durante todo el año dije y lo mantengo ahora que tenemos una ventaja con respecto a los grandes equipos del mundo: ellos tienen la obligación de ganar. Nosotros no.
.Las potencias tienen la obligación de hacerlo especialmente en cuartos de final. Francia, Estados Unidos, Italia o Brasil, en sus respectivos países están obligados a ganarnos si nos cruzamos. Los conozco. Pero no pensemos que nosotros somos los favoritos porque ganamos tres partidos importantes en la World League.
.Muchas veces le pido a la prensa que colabore con esa idea porque vivimos tiempos incontrolables con Twitter y Facebook. Lo digo porque yo no lo leo y no sé que pasa. Pero sé que llegan mensajes de presión, los demás ven que aparece un equipo nuevo y los mensajes se vuelven contradictorios. Motivación es lo que sobra en este equipo. No es justamente lo que precisamos.
.En los partidos “secos“, en los cruces, no siempre gana el que esta obligado a ganar. Cualquiera de los cuatro son mejores. Nosotros tenemos que jugar de todos modos convencidos de que podemos ganar. Estar listos por si ellos no soportan la presión psicológica del momento.
.Los equipos tienen que tener un equilibrio entre la confianza y la humildad. Hay que tener en cuenta ese equilibrio. Nosotros pecamos siempre de tener confianza. No es algo que nos falte. Cuando me preguntan por la comparación con Europa yo digo que es un continente viejo. Con la sabiduría que tienen los viejos, pero con la poca confianza de que las cosas se puedan cambiar
.Los jóvenes piensan que se puede cambiar todo. Eso lo tenemos los partidos jóvenes. Eso es confianza y es muy bueno tenerla. Pero esa confianza tiene que ir acompañada por la humildad entendida como la capacidad de aprender. No hay que creer que ganamos dos partidos, o ganamos un torneo y ya estamos. Ahí es cuando viene el viejo y dice “ojo que yo vi muchos que ganaron dos partidos y no ganaron más“ Ese equilibrio es el que precisamos. Ese equilibrio lo vamos a ver cuando ganemos. Espero que llegue ese día.
.Al equipo lo vi muy sabio en los partidos que ganamos en la Liga Mundial a pesar de su juventud. Saben que esos partidos que ganamos son importantes, que nos dan mucha confianza y que es posible ganarlos si el adversario es muy fuerte y no juega al máximo. Demostramos que estábamos listos para aprovechar eso. Pero saben que en los Juegos es diferente. Justamente ahora será más importante la confianza que la humildad.
.Los Juegos nos dirán como equilibrarnos. Si nos va mal, luego de Río, será importante la confianza. Si nos va bien, será importante tener humildad.
.Vamos de punto a los Juegos Olimpicos. Yo he dirigido equipos que fueron de punto y otros que fueron de banca. Pero eso no significa que vamos a participar, vamos a competir. Sabemos que no tenemos presión, pero vamos con todo. Estamos preparados para dar el batacazo, pero es eso. Un batacazo. Si logras darlo sería en cuartos de final para ya meternos en las semifinales. Después la transformación que se da en la mente de los jugadores uno nunca las conoce. Se revelan en ese momento.
.A mi me pasó con Italia. Contra Cuba no habíamos ganado nunca antes del Mundial de 1990. Vino Cuba a Italia y habíamos perdido cinco partidos con ellos. Todos menos uno en el que Cuba había puesto suplentes. Jugamos en la zona y perdimos 3-0. Vamos a las semifinales con Brasil y ganamos 15-13 el quinto set. Ahí cambió algo en el equipo. Fue contra 20 mil brasileños en el Maracanazinho, donde vamos a jugar ahora. Era todo euforia. Al día siguiente jugamos la final con Cuba, perdimos el primer set y el equipo estaba confiado en que iba a ganar el partido igual. Les ganamos 3-1 la final. Después de ese partido se dio algo increíble: Cuba no nos ganó nunca más.
.No se puede explicar qué sucede, pero pasa. Un equipo como Cuba nos ganaba siempre y después de eso nunca más pudo ganarnos. Pensemos en dar un batacazo con Argentina. La idea es entrar entre los primeros cuatro. Cuba viene con algunos problemas que inclusive no les permitió jugar los amistosos previos en San Juan y eso nos puede allanar el camino.
.Cuba no es de los más fuertes, pero es un equipo de cuidado para nosotros. Ha perdido varios jugadores y eso lo hace menos fuerte de lo que es. El partido con Irán es el importante. Porque Irán es como nosotros. Para ellos ganarnos es su batacazo posible. Rusia y Polonia ya son de otra escala. Son de los grandes.
.Precisamos ganarle a Irán. Eso nos puede dar buena mentalidad ganadora algo que se logra solamente ganando. Ganar nos pone en una buena situación, porque aunque no podamos con Rusia y Polonia, podemos llegar a los cuartos de final en buenas condiciones psicológicas para dar el batacazo.
.El problema en los Juegos es que las zonas son desparejas. Los cuatro equipos que están del otro lado. Tres están ahí por la “serpentina“ que permite el ranking mundial. Pero Brasil que es el local eligió estar ahí. Porque no importa tanto la zona difícil. Interesa el cruce. El equipo que sale primero se enfrenta con otro que, en teoría, es menos que lo que tuvo en su zona. Aunque sea Polonia. Francia hoy le gana a Polonia. Italia salió segunda en la Copa del Mundo. Estados Unidos la ganó la Copa del Mundo. En los cuartos ahí si se pone “heavy“.
.Le dije a los jugadores que si hay problemas en la Villa, nos adaptamos. Cero problemas para nosotros. Estamos entrenados en los problemas. Como argentinos, más allá de la rivalidad, nosotros tenemos que apoyar a Brasil. Tenemos una rivalidad de barrio. Estamos del mismo lado. Deberíamos ayudar a Brasil con sus problemas porque es la primera vez que Sudamérica tiene los Juegos y espero que no sea la última vez. No voy a verlo pero me gustaría que la Argentina haga un Juego. O Colombia. Y que no sea patrimonio de los países ricos. La rivalidad en la cancha. Afuera, vamos a ayudarlos. Si hay problemas de organización vamos a minimizarlos. No negarlos. Pero tampoco ponerlos al rojo vivo.
.Llegamos bien a la competencia. Siempre se piensa que se puede llegar mejor. Reviso mucho lo que hicimos, consulto a mi staff. Me recuesto mucho en ellos para ver las cosas. Pero estoy contento. En estos tres años he cambiado mucho, probado jugadores y creo que el equipo lo tenemos. No es una suma de jugadores buenos, es un equipo.
.No quiero hacer pronósticos, es muy difícil. Estamos pendientes de llegar a cuartos de final. El objetivo es estar entre los cuatro primeros. Esta dentro de la lógica si le ganamos a Irán. Estamos muy parejos. Este año perdimos dos veces 3-2. Mientras que ganar en cuartos de final es un batacazo. Esa es la diferencia entre la zona y los cruces.
.Polonia y Rusia hay que ver como llegan. Son dos potencias. Polonia es el último campeón mundial y Rusia es el último campeón olímpico. Pero ya no son aquellos equipos, por eso hay que ver como están. Pero creo que están un poquito por debajo de los cuatro mejores equipos de la otra zona.
.Egipto es un equipo al que le tendríamos que ganar. De hecho lo hicimos en la última Copa del Mundo. Con rivales como Egipto es cuando no tenemos que descuidarnos. El deporte está cada vez más así: donde uno se descuida y se relaja un poco hay alguien que aprovecha la oportunidad.
.Lo que pretendo del equipo es que si no podemos dar el batacazo, tenemos que hacer un gran partido en los cuartos de final. Eso sí lo espero del equipo. Si después el otro juega bien, está al máximo y eso no nos alcanza, bueno, seguiremos trabajando para poder llegar a ese nivel. Pero si jugamos los cuartos tenemos que hacer ese gran partido desde todo punto de vista.
.Desde lo personal esto significa una gran emoción. Cuando uno falta del país durante 34 años y yo tenía 31 años cuando me fuí, volver a los origenes y a poder cantar el Himno, es una emoción muy fuerte. Ya me pasó en el Mundial, pero en los Juegos Olímpícos es otra dimensión.
.En los Mundiales uno está solo. Nos pasó en los Juegos Panamericanos, fue como un anticipo. En los Mundiales uno está solo. Acá esta toda la Argentina, la Argentina del deporte entonces lo que se siente es otra cosa. Estamos todos con las misma camiseta, mezclados con australianos, japoneses. Todos los que tienen que estar acá, están.
.La sensación de estar en la Villa Olímpica es increíble. De eso le hablé mucho a los jugadores. La Villa es muy dispersiva porque es un evento único en el mundo. Especialmente para los chicos que van por primera vez. A mi me pasó la primera vez que fui, miraba para todos lados. Se gasta mucha energía en eso. Uno ve una china que mide más de dos metros y que está parada al lado de una gimnasta de 1,40 metros. Se ve otro tipo de gente, otros cuerpos, entonces hay que tratar de focalizarse en lo que tenemos que hacer.
.El voley está acostumbrado a una vida muy ordenada. Todos los equipos tienen una rutina. Del hotel a la sala de video, el traslado a los entrenamientos y los partidos. No se sale de eso. En los Juegos Olímpicos cuando no se juega se entrena poco, porque hay pocos gimnasios, además se compite seguido. No están en una habitación de hotel. Es otra historia. Además de todo se es parte de una delegación argentina. Involucra más cosas.
.Yo creo que los jugadores está bien desde los psicológico, pero es algo de lo que no hablo mucho. Salvo con un par que tienen más experiencia y se puede dialogar, soy de la idea de que los jugadores dicen en estos casos lo que el entrenador quiere escuchar. No tengo ganas que me digan lo que yo quiero escuchar. Si les pregunto si están con confianza, todos me van a decir que sí. Es más lo que uno ve que lo que ellos dicen. Y los veo bien, muy entusiastas. No solamente por estar en los Juegos Olímpicos, sino porque veo como se entrenan, como escuchan, como toman las indicaciones. Tienen una atención mucho más grande que en otros momentos. No es que antes no me escucharan sino que uno ve la diferencia.
.Cuando un jugador está al 50 por ciento, conmigo no dura. Pero también puede estar al 90 por ciento y faltarle un poquito. Ahora veo que están al ciento por ciento. Y lo están en todo. Eso lo hace un equipo cuando tiene confianza. Cuando un equipo está al 80 ó al 90 por ciento solamente va a participar.
.Hablar de la parte mental es difícil. Cuando abordamos la parte técnica y la física hay planes, se ven, se siguen. El aspecto mental se compone de cosas sutiles. Cada uno lo aborda de un modo diferente. Hay veces que tenemos que provocar a un jugador para que rinda más ó para darle tranquilidad.
.Al equipo trato de no crearle ansiedad. Uno de los errores que he visto desde mi experiencia y que he cometido yo también es que cuando falta poco tiempo para un gran acontecimiento, un entrenador quiere resolver todo. Tener todo arreglado para ese momento. Está bien cambiar cosas, corregir, pero sin ansiedad.
.El jugador olfatea ese estado del entrenador, se da cuenta. Así como a veces nos “gastan“ y nos imitan sin que nosotros los veamos, se dan cuenta de la ansiedad del entrenador. Y no es que no la tenemos que mostrar: no debemos tenerla. Porque la confianza de los jugadores empieza por la confianza del técnico en ellos.
.Si el cuerpo técnico ve que faltan cosas y suma más horas de entrenamiento, quiere hacer modificiaciones, es una señal de que no les tenemos confianza. Por eso en el último tramo solamente un día entrenamos doble turno, cuando todo el año lo hemos hecho. Porque eso es decirles, además de la cuestión física, que nosotros ya estamos. Así como estamos podemos competir. Es un mensaje algo subliminal pero que es claro para el jugador.
.Las exigencias y el trabajo en los detalles continúan. Pero sin nerviosismo. Nunca le damos la sensación al jugador que lo hecho no fue suficiente. Después se trabaja individualmente con los jugadores. A algunos hay que tranquilizarlos, a otros darles roles específicos. Explicarles cuando es que pueden llegar a entrar. Pero todo sobre la base de un trabajo del equipo ya completado.
Julio Velasco en el plano de las ideas. Sólo falta que el seleccionado de voleibol juegue en Río. Su equipo tiene una completa caja de herramientas para utilizar



