5 indicadores clave que todo inversor debe conocer

Nicolás Litvinoff
Nicolás Litvinoff MEDIO: Estudinero
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22 de enero de 2019  • 01:47

Dicen que el mercado es maníaco depresivo. Un día lo domina el pánico y el derrumbe de las acciones parece anticipar el fin del mundo. Al día siguiente, todo es euforia y más de uno celebra como si se estuviera atravesando el mejor momento económico de la era moderna. ¿Cómo puede un inversor abstraerse de semejante ciclotimia a la hora de tomar decisiones? En la columna de hoy te presentamos cinco indicadores para optimizar tus inversiones y hacer una lectura de lo que sucede más cercana a la realidad que lo que pueden dictar las emociones. Tomaremos como caso de estudio a la economía americana , la más desarrollada del plantea y, al final de cada descripción, plantearemos una estrategia de inversión posible.

1) Confianza del consumidor: Si hay algo que define a los ciudadanos estadounidenses es su fervor por el consumo. Por ese motivo, uno de los índices mejor elaborados y más importantes del mundo es el que mide la confianza del consumidor en la primera potencia, cuya marcha suele contagiar a buena parte del planeta. Se construye a partir de una encuesta basada en las siguientes preguntas: ¿Cómo se siente usted, económicamente hablando, en estos momentos? ¿Qué expectativas tiene con respecto al futuro? El índice marca un número alto cuando los consumidores piensan que la economía mejorará y, por ende, gastarán más, lo que habla de un panorama alentador. Uno de los problemas de este indicador es que resulta muy volátil: la psicología de los consumidores puede cambiar en forma repentina ante el impacto de situaciones extremas (atentados, subas exageradas de los combustibles, etc.).

Estrategia de Inversión: Hay que focalizarse en una tendencia, no en una suba o baja puntual. Por lo tanto, un repunte ocasional en una confianza del consumidor que viene deprimida puede reflejar la reacción positiva a un evento determinado, pero resultar engañoso. Tanto en 1980 como en 2001 este índice permitió detectar los mínimos del mercado de acciones estadounidense. No obstante, a lo largo de 1981, 1982, 1990, 2008 y 2009 la confianza del consumidor repuntó y volvió a caer una, dos y hasta tres veces antes de que las recesiones culminen. Cuando este índice observa una ostensible mejora, el mejor sector de la economía para comprar acciones es el del retail masivo (los hipermercados). También, las grandes tiendas de productos de lujo. Por el contrario, cuando la confianza comienza a caer, conviene alejarse de estos sectores. La medición se difunde el último jueves de cada mes en Estados Unidos.

2) Permiso de construcción de nuevas casas: Comprar o construir una casa es una decisión económica muy importante. Al igual que en nuestro país, esto forma parte del "sueño americano". Un aumento en las aplicaciones de permisos para la construcción de viviendas es visto como una señal de confianza de los estadounidenses en el mediano plazo. Hay que tener en cuenta que allí la mayoría de la gente toma dinero prestado para construir su casa. En consecuencia, estas operaciones no solo expresan confianza en la economía en general sino también en sus empleos. Además, los pedidos de construcción indican también un incremento en la demanda de cemento, madera, caños, muebles, etc. No obstante ello, el indicador tiene su trampa: cuando la demanda de préstamos para construir aumenta, las tasas de esos créditos y los costos de financiamiento aumentan, y esto hace peligrar la situación de los deudores y genera una caída en los permisos de construcción de viviendas, lo que puede afectar seriamente la economía.

Estrategia de Inversión: Es habitual que los pedidos de construcción de casas comiencen a aumentar antes de que la economía mejore. En el otro extremo, una disminución en los pedidos puede anticipar una recesión económica o una crisis. En este punto, cabe advertir que hay notables excepciones, como la crisis de 2008, que, al originarse en el mercado de hipotecas y viviendas, mantuvo el indicador firme incluso al comienzo de la fenomenal recesión, sin poder presagiar el histórico derrumbe del mercado accionario. Dicho esto, el mejor sector para invertir cuando este indicador sube es el de la construcción de viviendas, cuyo ETF más operado en Nueva York es el SPDR SP Homebuilders (XHB). También se pueden estudiar compañías puntuales de construcción e incluso mineras y otras productoras que proveen materia prima para la edificación. Este índice se conoce el día 16 de cada mes y divulga la información recabada el mes anterior.

3) Producción Industrial y uso de capacidad instalada: El primer índice mide la cantidad de bienes físicos producidos por la economía cada mes (celulares, televisores, placas de madera y mucho más). La utilización de la capacidad instalada compara la producción industrial del momento con el nivel máximo de producción al que podría aspirar esa economía sin nuevas inversiones. Este indicador se informa con un máximo de 100% de uso de la capacidad instalada. Cuanto más alto sea el porcentaje, mejor estará de salud la economía, con un nivel de empleo más alto y posiblemente nuevas inversiones que permitan seguir expandiendo la producción. De no llegar esas inversiones, posiblemente el crecimiento económico se detenga y la inflación se acelere.

Estrategia de Inversión: Se trata de un indicador que suele reflejar los ciclos económicos. El uso de capacidad instalada cayó fuerte durante las recesiones de 1990/1, 2001 y 2008/9. Cuando la tendencia del indicador es al alza, las empresas de acciones que ofrecen maquinaria industrial tienden a ganar terreno. El ETF de Vanguard Industrials (VIS) puede ser una buena opción para quienes invierte en EE.UU. Sin embargo, la posibilidad mencionada más arriba sobre una disparada de precios demanda cautela: la creciente inflación puede generar medidas para enfriar la economía por parte de la Reserva Federal (FED, el banco central estadounidense), lo que derivaría en una caída en el precio de las acciones. Este indicador se difunde cerca del día 15 de cada mes.

4) Curva de rendimientos: Las tasas de rendimiento que ofrecen los bonos de EE.UU. en función de su período de vencimiento (un año, tres, diez, etc.) son un interesante indicador de potenciales riesgos de recesión económica. Si a medida que aumenta el plazo sube la tasa anual que pagan, podemos decir que el mercado entiende que la economía está sana. Si, por el contrario, la tasa se mantiene igual o incluso baja a medida que se alargan los plazos de vencimiento de los bonos, el pronóstico de los actores del mercado indica que se avecina una recesión. Lo vemos, por ejemplo, cuando la tasa anualizada del bono a tres meses supera a la del treasury a 10 años. Este rendimiento contradice la lógica, puesto que se supone que quien le presta su plata a largo plazo a otro le exigirá un mayor interés por año que si le prestara el dinero a corto plazo, dado que se le retiene el dinero por más tiempo y el riesgo de no cobro es mayor. El temor a una crisis inminente explica este fenómeno: a corto plazo temo no cobrar lo pactado, pero a largo plazo pienso que todo se solucionará y cobraré normalmente el dinero invertido o prestado.

Estrategia de inversión: Desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta presente, la curva de rendimientos de los bonos de Estados Unidos (usualmente convexa) se acható e invirtió antes de cada recesión que padeció la primera economía del mundo, con lo que se convirtió en uno de los indicadores más precisos y seguidos del mundo. Luego de que la curva se invierte (comparando siempre los rendimientos a 3 meses y 10 años), puede pasar hasta un año antes de que estalle la crisis. La estrategia es simple: cuando ello sucede hay que vender todo o buscar cobertura con opciones (puts), porque lo que se viene probablemente no sea nada divertido. Claramente, este no es un índice o indicador que se informa en determinada fecha, sino que debe ser siempre monitoreado a través, por ejemplo, del sitio de Bloomberg.

5) Índice de volatilidad (VIX): Dicen que los perros pueden olfatear el miedo. Algunos inversores también. Lo hacen utilizando el CBOE Volatility Index (VIX). El VIX está construido mediante complejas fórmulas matemáticas. Básicamente, lo que mide es el costo de comprar protección ante caídas del mercado (costo de la prima de los puts, opciones a la baja). Cuando los inversores temen una caída inminente en el precio de las acciones, demandan mayor protección y ese aumento de la demanda de opciones hace que sus precios y el VIX suban.

Estrategia de Inversión: En condiciones normales, el VIX se mueve en un rango de entre 10 y 20. Cuando supera los 20, habla de un incremento de la volatilidad del mercado (bajas y rebotes más pronunciados). En la crisis de 2008, tocó el techo de 89,53 el 24 de octubre. Mientras el VIX fluctué entre 10 y 20, podemos estar tranquilos, pero cuando se acerca al rango superior es conveniente posicionarse en cash y liquidar las posiciones más riesgosas y volátiles.

Conclusión

Hemos analizado el tema antes: la ansiedad es el peor enemigo de los inversores. Esa ansiedad afecta generalmente a quienes no cuentan con las herramientas necesarias para analizar la situación con fundamentos y tomar decisiones con frialdad. Los indicadores aquí mencionados permiten diseñar una buena hoja de ruta para el inversor minorista que busca triunfar en la Bolsa. De paso, le brindan una mejor comprensión de la marcha de la economía.

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