
Adams dejó de producir en el país
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Los caramelos Halls generaron esta vez una noticia poco refrescante. Esta semana, la norteamericana de golosinas Adams dejó de fabricarlos en la Argentina, con lo que abandonó definitivamente su producción local. La planta de la localidad bonaerense de Escobar dejó de operar y sus 130 empleados quedaron en la calle.
La empresa, que seguirá importando y comercializando sus golosinas en este país, prefirió evitar comentarios sobre su decisión. Sin embargo, fuentes cercanas a Adams justificaron el cierre de la fábrica de Escobar por "el desarrollo de plantas de mayor complejidad tecnológica en otras naciones". Esos mismos informantes descartaron que la recesión o el nivel de los costos de producción hayan influido en la determinación.
La compañía ya había discontinuado la producción de los representativos chicles Adams hace cuatro años. En la actualidad, esos productos -bajo las marcas Chiclets, Bubaloo y Dentyne- se importan desde Colombia y México.
Unas 250 personas seguirán trabajando en la empresa. En tanto, los 130 despedidos recibirán una indemnización 30% superior a la estipulada por ley, según los informantes cercanos a la firma.
Adams facturó el año último 56,7 millones de pesos en este país, lo que supone una caída del 2,9% con respecto a 1998. Hace dos años, antes de la recesión, había declarado ganancias por 1,3 millón, un patrimonio neto de 22,4 millones y activos totales por 28,2 millones.
Adams es una de las empresas más tradicionales del sector de golosinas en todo el planeta. Su fundador, Thomas Adams, popularizó el chicle a fines del siglo pasado. En febrero de 1871, este fotógrafo e inventor estadounidense vendió los primeros Chiclets en el Estado de Nueva Jersey.
El mercado argentino de chicles movía hasta el año último alrededor de 300 millones de pesos en ventas. Este sector aparece liderado por Cadbury, con una participación del 35%, seguido por Arcor, con el 32%, y Adams, con el 24 por ciento.






