
Adrián Werthein: "Los empresarios debimos haber sido menos permisivos"
En un almuerzo organizado por el CICyP, el empresario hizo un mea culpa corporativo sobre la década pasada: "A veces fuimos indolentes e incluso conniventes"; "No me siento como Fariña, Elaskar o el mismo Báez", disparó.
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Con críticas a la administración kirchnerista, elogios hacia los funcionarios del actual Gobierno y advertencias sobre la situación social que atraviesa la Argentina, Adrián Werthein se despachó hoy con un fuerte mea culpa empresario. "Debemos haber sido menos permisivos. A veces fuimos indolentes e incluso conniventes", disparó el presidente del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP), en el almuerzo que la entidad organizó hoy en el Alvear Palace Hotel.
El encuentro, que tiene como orador al embajador de Estados Unidos en la Argentina, Noah Mamet, fue el escenario elegido por Werthein para referirse al pasado y el futuro del país. "Decir lo que pensamos en libertado no tiene que ser un acto sedicioso. En tiempos pasados el gobernante creía que la cosa pública le pertenecía, en lugar de ser un administrador de los bienes de otros", disparó. Y añadió: "Muchos ministros pasados no integraron currículums sino prontuarios", disparó.
El empresario, de buena relación con Macri pero también con Daniel Scioli, el candidato del Frente Para la Victoria en las últimas elecciones, se refirió a los casos de corrupción que involucran a empresarios ligados al kirchnerismo. "Cuando vemos algunos de los personajes que hoy no están en libertad, como (Leandro) Fariña, (Federico) Elaskar o el mismo (Lázaro) Báez, yo no me siento como esos señores. Y no creo que ninguno de los que estamos acá se sienta como esos señores", disparó.
Werthein también hizo una autocrítica corporativa sobre el rol del empresariado en la década pasada: "Somos hijos de tiempos en los que el apego a la ley no estaba sobre nuestro escenario medular. Muchos de nuestros funcionarios del pasado gobierno tampoco tenían ese apego a la ley".
En ese sentido, remarcó que los hombres de negocios en la Argentina deben recuperar su rol ante la sociedad. "A veces en estos últimos años nos da vergüenza decir la palabra empresarios y muchos de nosotros usamos el termino emprendedores, y eso no debería ser así", remarcó.
También instó a sus colegas a tener "la frente alta". "Asumamos nuestros errores y nuestra responsabilidad. Como en la construcción de un granero tenemos una gran capacidad para destruir pero tenemos que usarla para construir", añadió.
En el salón escuchaban, entre otros, Javier Madanes Quintanilla, presidente del Grupo Aluar; Adelmo Gabbi, titular de la Bolsa de Comercio; Jaime Campos, número uno de la Asociación Empresaria Argentina (AEA); y Marcos Bulhgheroni, Vicepresidente de Desarrollo Comercial de PAE; Jorge Brito, dueño del Banco Macro; Héctor Méndez, ex presidente de la UIA; Martín Cabrales; Alejandro Roemmers y Marcelo Figueiras, presidente de laboratorios Richmond.
Por otra parte, el empresario se refirió a la gestión del actual Gobierno y remarcó que los empresarios "por una vez tenemos quedar, no pedir".
"El actual es un Gobierno de gente que está bien inspirado, que va a cometer seguramente errores pero nosotros tenemos que estar para señalárselos y para acompañar", aseguró ante la mirada de Francisco Cabrera (Producción) y Rogelio Frigerio (Interior), los dos principales funcionarios presentes en el auditorio.
"Es un privilegio extraordinario no tener que pedir. Tenemos que ayudar a Macri a que, con las presiones políticas que tiene que soportar, no se desvíe", advirtió.
En referencia a la situación social del país, uno de los focos elegidos por Werthein fue el incremento en los desembolsos del Estado en materia de planes sociales, pensiones y subsidios. "En el 2002, ocho millones de personas, es decir el 24% de la población, recibían jubilaciones o subsidios. Hoy son 18 millones, el 42% de la población. Son 10 millones más", ilustró.
Y añadió: "Hay 6,2 millones de personas registradas, y de ese total 2,7 millones están recibiendo pagos a fin de mes del Estado. Éramos número uno en educación y ahora tenemos números vergonzantes".
"Esto no lo inventó el presidente Macri, es la herencia. Si tenemos que achicar, seamos creativos. Invirtamos en innovación", concluyó.




