
Aftosa: sin nombres en el contrabando de ganado
Los legisladores les reclamaron a los funcionarios la identidad de los presuntos responsables
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Todavía Antonio Berhongaray y Oscar Bruni no se habían repuesto cuando otra ráfaga volvió a hacer blanco: "Esto es sinónimo de ineficacia e ineptitud -asestó el diputado correntino Luis Díaz Colodrero- porque podemos culpar a los paraguayos, pero en realidad somos víctimas de nuestras propias torpezas".
Así, el titular de la Secretaría de Agricultura y el presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) vivieron ayer el día más tenso desde que reapareció el virus de la aftosa en el ganado argentino. Murmullos, vehemencia y dudas condimentaron el pedido de informes de los legisladores en la Comisión de Agricultura de la Cámara baja.
Sin dar nombres ni mayores precisiones, los funcionarios sostuvieron que la aparición de la enfermedad fue consecuencia del ingreso por contrabando de animales infectados desde Paraguay. Según el Gobierno, ya existen tres denuncias penales asentadas en la justicia de Formosa, Corrientes y Entre Ríos y se preparan otras dos para presentar en el Chaco y Misiones. Sin embargo, en algunas de estas provincias se dice que no se recibió ningún planteo.
"Queremos que nos ayuden a encontrar a los responsables físicos de esta crisis; les pedimos a las diferentes fuerzas de control que ni siquiera dejen sentadas las denuncias, sino que nos provean de datos", reclamó Berhongaray ante un auditorio completo. Consultados sobre los supuestos implicados en esas maniobras de tráfico de ganado, los funcionarios aclararon que por falta de pruebas no puede identificarse a los presuntos contrabandistas.
"¿Pero cómo presentan las denuncias sin un nombre y apellido?", interrogó impetuoso Díaz Colodrero. "Ocurre que hay firmas que demuestran movimientos de hacienda que no están debidamente justificados, pero aún se investiga", respondió Marcelino Gatti, asesor legal del Senasa.
"A mi juicio -interrumpió el diputado por el Partido Liberal Díaz Colodrero- fue un apresuramiento, porque así cualquier productor de Formosa, Corrientes o Entre Ríos puede ser contrabandista; presentar las denuncias sin nombres parece sólo un efectismo público del Senasa."
Súbitamente, el diputado justicialista de La Rioja, Adrián Menem, hizo alusión a Elbio Colombo, importante consignatario de hacienda y encargado de la transición de la Secretaría de Agricultura, como uno de los presuntos nombres investigados por la Justicia. Esta información fue categóricamente desmentida tanto por Berhongaray como por Bruni.
Por su parte, en conversación con La Nación , Elbio Colombo expresó que ningún operador de la firma había intervenido en forma directa o indirecta en operaciones de importación, venta, consignación o cualquier otra forma de comercialización de ganado procedente de Paraguay desde octubre de 1998. Asimismo, el consignatario informó que se ponía a "disposición de las entidades del agro para demostrar que la hacienda que ha comercializado es de origen argentino y uruguayo".
Virus del vecino
"Esto no sirve", arremetió el legislador por el justicialismo pampeano Jorge Matzkin contra Berhongaray. "Escuché teorías conspirativas de parte del secretario y esto es muy grave, porque no tiene mayores niveles de precisiones, es muy poco serio", dijo el legislador.
Expresó, además, que desde el punto de vista político la crisis generada por la aparición del virus de la aftosa es altamente tentadora para socavar al Gobierno: "Entregamos algo que brillaba y ahora no tiene ni lustre", precisó. En el recinto, las cosas se transformaron cuando la diputada justicialista Graciela Camaño tomó la palabra. A viva voz, la legisladora acusó a las autoridades de "no tener una actitud concreta con respecto al tema" e instó a que se informara sobre los nombres particulares de los sospechados por el contrabando.
"Me parece que no se está haciendo nada y creo que ni la cabeza de Bruni alcanzará para tapar todas las responsabilidades", argumentó la legisladora.
Acotado por el tiempo, Guillermo Alchouron, de Acción para la República, concordó con los demás diputados, y opinó: "Si se dice que es un tema de Estado, me preocupa saber que hubo un recorte presupuestario en el Senasa", dijo.
En rigor, hoy para las autoridades sanitarias el problema más grave tiene nombre: Paraguay.
Según Bruni, ese país asumió en forma privada que tiene aftosa y hasta habría pedido vacunas en secreto a la Argentina. Pero, según señaló el titular del Senasa, no lo reconocen en forma pública y esto entorpece las acciones de prevención. "Podríamos hacer más cosas siempre y cuando Paraguay reconozca su problema", consideró Bruni.
El secretario de Agricultura informó que había comenzado a negociar con el Banco Nación la suspensión de todas las ejecuciones y solicitó a la Administración de Ingresos Públicos la interrupción de todos los pagos de impuestos por parte de los productores agropecuarios. Precisamente, los legisladores de la Comisión de Agricultura poseían en sus manos un proyecto de ley que preveía buena parte de estos puntos.
Sobre el final de la reunión y casi a manera de epílogo, Berhongaray expresó que no iba a rehuir la responsabilidad política del caso. Y frente a la pregunta obvia acerca de su posible renuncia, aclaró: "No se trata de que un hombre se quede o se vaya, sino de que no aparezca aftosa en la Argentina".
El 3 del mes próximo finaliza el período de inmovilización de hacienda en todo el país y la consecuente posibilidad de incubación del virus. "Quizá podremos decir entonces que ésta fue una triste, tristísima, experiencia", concluyó Berhongaray.






