
Air Comet está más cerca de Aerolíneas
La oferta del grupo español, integrado por Marsans y Air Plus, es la que más convence al gobierno hispano, dueño de la firma
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MADRID.- No está dicha la última palabra. Pero haría falta un golpe de timón muy brusco para torcer lo que anoche parecía casi un rumbo firme: que el grupo español Air Comet, integrado por la operadora turística Marsans y la compañía aérea Air Plus, pase a ser el nuevo dueño de Aerolíneas Argentinas.
Así lo indicaron distintas fuentes consultadas por LA NACION en Madrid que, por la naturaleza de las negociaciones que se desarrollan en la capital española, pidieron anonimato.
Entre los puntos que, al parecer, atrajeron de la propuesta de Marsans figura el compromiso de no producir despidos por un período de dos años, su condición de grupo inversor del exterior y las garantías financieras y de eventual operatividad de la empresa que puso sobre la mesa.
Fuentes de la negociación confiaron en que no se trata de una evaluación sólo económica.
"Con todo lo que ha pasado y el alto nivel de conflictividad al que se llegó con el tema Aerolíneas, lo que se busca también es una salida que evite futuras tensiones. Tanto para España como para la Argentina", se indicó. La decisión parece inminente. "Las tratativas están realmente muy avanzadas", dijeron ayer por la tarde voceros de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el ente estatal español que ahora tiene la mayoría accionaria de la compañía y que es lo que pone en venta.
Hoy, el ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, podría conocer de primera mano la decisión oficial. Tiene prevista, a las 10 (las 5 en la Argentina), una reunión con autoridades de la SEPI, que luego se prolongará en un almuerzo.
A esa misma hora, pero a 20 kilómetros de distancia, en la sede del gobierno español, en el complejo de Moncloa, el gabinete de ministros del presidente José María Aznar podría recibir un informe completo sobre la marcha de la negociación y eventualmente, definir su rumbo final.
Siguen en carrera
"Nosotros formalmente no podemos decir nada", insistió el vocero de la SEPI. En diálogo con LA NACION, reiteró que "siguen en carrera" cuatro grupos, todos con propuestas "muy diferentes entre sí".
La que hoy parece marchar a la cabeza, entonces, es la del grupo de Marsans. Luego, dos propuestas lideradas por empresarios argentinos: una, del ex presidente de Aerolíneas Juan Carlos Pellegrini, con el apoyo bancos de negocios, y otra del grupo Pescarmona.
Las cabezas de ambos consorcios permanecían ayer en Madrid -alojadas en distintos hoteles- en un esfuerzo de ofensiva final.
También hay una cuarta propuesta elevada por un fondo de inversión de los Estados Unidos que pidió "estricta confidencialidad" para participar en la negociación.
Dos con posibilidades
Si bien es cierto que la SEPI cerró el círculo con estos cuatro participantes, anoche -y según la versión coincidente de varias fuentes- sólo dos parecían con más posibilidades de seguir en carrera: Marsans y Pescarmona.
Pero fuentes de la negociación dijeron a LA NACION que la propuesta de Pescarmona adolecía de un poderoso elemento en contra: la necesidad de desprenderse de por lo menos 1500 trabajadores.
"Eso es algo que el gobierno español no parece dispuesto a aceptar. No quiere que se le siga culpando de nada por Aerolíneas", dijo un vocero argentino de primer nivel.
La fuente no pudo precisar si el empresario argentino estaba en condiciones de modificar ese punto de su propuesta.
Fueron vanos los intentos de LA NACION por contactar a Pescarmona y a Pellegrini en Madrid. Este último abiertamente admitió que, por el momento, no quería hacer comentarios públicos.
Pero, pese al panorama, no se lo notó desanimado. "Aún no está dicha la última palabra", subrayó.
Del otro lado, voceros de la SEPI insistieron: "Lo que queremos ver es que las propuestas sean consistentes y serias. Nuestro deseo es que la compañía funcione bien y que deje de ser un motivo de conflicto en la relación con la Argentina".
Fuentes de la negociación deslizaron también que desde el gobierno argentino no se vio con malos ojos la posibilidad de que el grupo español Marsans termine siendo el beneficiado.
Al parecer, no desagradó la idea de un nuevo adjudicatario de perfil extranjero, con el que se pueda mantener cierta distancia en la etapa inicial del nuevo capítulo en la vida de la compañía transportadora nacional de bandera.
Mientras la SEPI avanzaba anoche para tomar una decisión, el ministro Bastos llegó ayer a Madrid sin otra agenda pública que la reunión de hoy en la sede de quienes hasta ahora son los dueños de la transportadora de bandera. Su retorno, en principio, está previsto para el lunes.
No falta mucho para que se devele el final del capítulo del Estado español en una de las privatizaciones más cuestionadas que, hace 10 años, llevó adelante el gobierno de Carlos Menem.
Qué exige la SEPI para la compra
- MADRID (De nuestra corresponsal).- Son cuatro los puntos centrales que, según dijo, evalúa la SEPI para la decisión final del adjudicatario, a saber:
- La recuperación de la operatividad de la empresa en los mismos niveles que tenía antes de los conflictos de meses atrás, y lo "realistas" o no que sean los planes de expansión futura.
- La estabilidad laboral del personal; la estabilidad financiera, atento a la deuda cercana a los 1000 millones de dólares que tiene la transportadora.
- La solvencia acreditada por los consorcios ofertantes.





