Alerta entre las empresas por el impacto económico de las trabas para importar
En los diferentes sectores estiman que la nueva norma del Banco Central, sumada a las anteriores restricciones, puede poner un coto a la recuperación de la actividad económica
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Es como una cebolla. Una capa encima de la otra, todas compitiendo por embarrar la administración oficial del comercio exterior. La misión del Gobierno: ganar tiempo hasta que lleguen los dólares de la cosecha a las arcas del Banco Central (BCRA).
De los cambios en el listado de posiciones arancelarias en mayo de 2020, la planificación anual de las importaciones empresa por empresa, las “trabas” en las SIMI (permisos de compras al exterior), la “actualización” de la Capacidad Económica Financiera (CEF) en febrero, a la incorporación hace una semana del dedo de Miguel Pesce como auditor del proceso de pago de importaciones, lo que para la mayoría significa una traba más en el comercio exterior.
Esta última decisión, que se suma a las previamente aplicadas, comenzó a alarmar a las empresas de distintos sectores y a las cámaras que las representan porque explicita que la falta de divisas le impone un coto a la recuperación de la actividad económica durante este año.
De hecho, el presidente de la entidad monetaria debió pasar por la Unión Industrial Argentina (UIA) esta semana para volver abrir otra mesa de diálogo. Allí les pidió “paciencia” a los empresarios. Pesce volverá la semana que viene a dar explicaciones a otros sectores.
Las barreras para la compra de insumos para producir, sumar nuevos bienes de capital como inversiones o traer bienes de consumo para ampliar la oferta de productos fue creciendo a la par de que el BCRA se fue quedando sin reservas líquidas. También las netas están, según analistas, en terreno negativo.
El camino de las trabas
El mundo de las trabas arranca dividido en dos: licencias automáticas y no automáticas. Pero antes de acceder al planeta de las posiciones arancelarias, hay que superar el CEF en la AFIP. En febrero, la entidad que dirige Mercedes Marcó del Pont (con listados del BCRA y el Ministerio de Desarrollo Productivo) actualizó ese “perfil de riesgo” que sirve de barrera para acceder a una SIMI. Muchos se quedaron sin cupo para operaciones de comercio exterior. En febrero, un desierto de dólares, la AFIP aplicó la brocha gorda y afectó a una significativa parte del mundo empresarial, incluso a algunas firmas exportadoras grandes. Lentamente, tras las quejas privadas, el problema comenzó a encauzarse, aunque persisten para algunas firmas.
Superado el CEF, los importadores deben sobrepasar las exigencias del BCRA para pagar un anticipo al exterior y luego conseguir el permiso Desarrollo Productivo (SIMI).
“Ahora hay una nueva [traba] para la porción de mercaderías que está bajo licencia automática y que no te pone un tope a la importación en cantidades, porque BCRA fue más vivo que Desarrollo. Te dice: ‘Mira, bajo estas condiciones, hasta un determinado monto tope en dólares, vas a acceder inmediatamente al mercado de cambios para pagar el saldo de tus importaciones. Más allá de este tope, no es que no te voy a dejar importar, sino que vas a tener que pagarle a tu proveedor a 180 días desde el despacho de importación’”, explicó un experto en comercio. “En la práctica, esto último, es operativa y logísticamente como que te dejen sin importar”, calificó.
La decisión del BCRA el viernes pasado fue implementar un cambio a la hora de pedir una SIMI, según dos categorías, la A y la B. En la primera, donde están las licencias automáticas, el acceso al mercado de cambios se limita según dos fórmulas: el valor FOB de sus importaciones de 2021 más el 5% de dicho valor o el valor FOB de sus importaciones de 2020 más un 70% de dicho valor.
La reunión de anteayer por la tarde de la comisión de Comercio Exterior de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) llegó a la conclusión de que la Comunicación 7466 del BCRA es un límite claro para las licencias automáticas. “Todos se sorprendieron de que no lo hubieran puesto antes viendo el ritmo al que venían creciendo las importaciones”, ironizó uno de los participante.
“Hay bastante temor con esta nueva resolución del Central sobre las SIMIS A y B, y el pateo de pagos, porque afecta a partes productivas. Se está discutiendo eso a ver cómo se va a hacer, porque pega al incremento de producción”, contó un ejecutivo de una importante automotriz.
En el mundo electrónico indicaron que el freno que habían puesto al CEF comenzó a normalizarse. “Donde se va a complicar todo es por la comunicación A 7466″, dijeron. Allí se importan kits que quedan de un lado y del otro del mostrador a la ahora de ensamblar sus productos: parte de ese kit ya embarcado podría pagarse y otra parte no, según la norma.
Los precios internacionales
“Lo del CEF se fue arreglando para algunos y para otros todavía no. Se fueron encontrando soluciones”, contaron en la UIA. “Ahora vamos a ver cómo salen los pedidos de las SIMIS, A y B, pero el problema se va a ver en unos meses”, agregó.
En la entidad fabril remarcaron que los precios internacionales de los insumos además tensionan los topes en esa norma y reducen el volumen de importación. “Todos los que hicieron inversiones para aumentar su producción, si ahora no le dan los dólares para darle de comer a esos equipamientos, ¿qué van a hacer?” Otro industrial de mundo de los electrodomésticos, al que hace semanas no le atienden el teléfono, afirma que está cerrada la importación de productos terminados, pero no así la de materiales (insumos).
“Nuestros asociados nos informan que a la fecha persisten las dificultades en materia de importaciones, vinculadas al CEF calculado por la AFIP”, informó la CAC en una nota, que pidió a los funcionarios de AFIP, con quienes se reunieron, una “corrección” del problema. En la misma, la CAC informó que el 80% de las importaciones son insumos. “La superación de estas dificultades es relevante para preservar la recuperación que en los últimos meses”, cerró.
Fuentes oficiales consultadas por LA NACION volvieron a recalcar que “no faltarán dólares para la producción” y que no hay cambios en las SIMI que otorga Desarrollo Productivo. Otra fuente, en tanto, destacó el crecimiento de las importaciones en enero pasado frente a 2021 y agregó que el BCRA “busca garantizar a los importadores la disponibilidad de divisas a lo largo de todo el año” y que “no se traba ningún pago. Si una empresa quiere ampliar su importación puede hacerlo con financiamiento a 180 días”.
El mundo empresario espera que el cierre del acuerdo con el Fondo -que desembolsará de inmediato US$9800 millones- y las liquidaciones de la cosecha gruesa -el período fuerte es mayo y junio- desmonten las trabas para ganar tiempo impuestas por el Gobierno y el BCRA. De hecho, esa “flexibilización” es una promesa que hizo Alberto Fernández al FMI en el propio acuerdo.
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