
Andreani reclamó libre competencia
El empresario cuestionó la eventual fusión de OCA y el Correo Argentino; críticas a la regulación
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Oscar Andreani, el tercero en discordia en el mercado postal nacional, detrás del Correo Argentino y de OCA, está disgustado y preocupado, y lo demuestra claramente al referirse a la situación por la que atraviesa el sector.
"No, un no rotundo. Con dos empresas que podrían tener cerca del 70 por ciento del mercado es evidente que se pasaría a tener una posición dominante del mercado", contestó a una pregunta de La Nación respecto de su punto de vista con relación al pedido de autorización para fusionarse que hicieron al Gobierno las empresas pertenecientes al grupo Macri y a The Exxel Group.
El Correo Argentino tiene un 42 por ciento del mercado postal, aunque en cartas llega al 66%, mientras que OCA posee alrededor del 35%, Andreani oscila entre el 3 y el 5% y el resto está atomizado entre unos 240 operadores de mucho menor tamaño.
Un negocio creciente
El negocio del reparto de correspondencia movió el año último alrededor de 1000 millones de pesos, según los registros que lleva la Comisión Nacional de Comunicaciones, con un crecimiento respecto de 1998 de algo más del 17 por ciento en el movimiento de piezas postales. Mientas que el correo concesionado aumentó su volumen en un 11,07 por ciento, los operadores privados crecieron un 22,56 por ciento.
La eventual fusión entre los dos principales jugadores en la distribución de correspondencia no es, sin embargo, la única preocupación que manifestó Andreani durante la charla mantenida en una de sus oficinas céntricas, en Suipacha al 200.
Por el contrario, el verborrágico ejecutivo manifestó especial énfasis en ubicar, incluso en el mismo nivel de inquietud que la posible unión de sus principales competidores, sus temores acerca del marco normativo que actualmente estudia el Gobierno para regular la actividad en el mercado postal.
"Tal como está el proyecto hay exageradas exigencias para los operadores que, según se redacte el reglamento, puede quedar hecho a medida para alguna empresa y, de este modo, sacar del mercado a otras", opinó Andreani.
"Algo como ocurre con el sector telefónico, que por un lado se desregula y por el otro se introduce un marco reglamentario exagerado", completó.
"Si el Gobierno quiere desregular y que se compita, también debería exigir que las tarifas que se paguen sean las internacionales", sostuvo el empresario postal.
Andreani no está sólo en sus reclamos, si no que los comparte con otros operadores que canalizan sus críticas por medio de la Cámara de Empresas Privadas Autorizadas de Correo (Cepac), en coincidencia con la Cámara de Prestadores Postales de la República Argentina (Cappra).
-¿En su opinión, qué es lo que debería hacerse?
-Soy partidario total de la libre competencia, que la creatividad y la eficiencia hagan que se pueda llegar al precio de plaza más conveniente.
-Por eso pretende un mercado lo más desregulado posible...
-Nos interesa que alguien venga a proponernos un desafío, que lo aceptaremos con mucho gusto porque lo podemos hacer, pero también porque nos ayuda a un mejoramiento que nos mantenga a la vanguardia tecnológica. Creemos que podemos hacer un traje a medida para cualquier cliente.
Andreani participó junto con otros socios, entre ellos la compañía aérea brasileña VASP, el empresario Carlos Spadone, el Banco de Chubut y con la asesoría técnica del correo italiano, en la privatización del Correo que finalmente se adjudicó al consorcio que encabezaba el grupo Macri.
Ese resultado le dejó una espina clavada: "Nosotros habíamos hecho las cuentas y propusimos pagar un canon que nos parecía razonable de entre 30 y 40 millones de dólares anuales, mientras que Macri ganó con una oferta de más de 50 millones semestrales".
El ejecutivo, casi sin solución de continuidad, se refirió a la situación por la que atraviesa actualmente la concesionaria postal, que adeuda parte de ese canon comprometido y dice que el Gobierno tampoco cumplió con sus compromisos. "Ahora, si todos competimos en igualdad de condiciones, también tendríamos que tener la misma responsabilidad a la hora de cumplir con nuestras obligaciones. Si yo no pago el IVA, a la hora tengo a la DGI golpeándome la puerta", expresó con disgusto Andreani.
Sin embargo, el directivo no se rinde y busca profundizar su negocio con nuevas alternativas, para lo cual se dispone a poner en marcha un plan de inversiones de 32 millones de dólares para los próximos dos años.
Plan de expansión
Invertirán US$ 32 millones en dos años
Como empresa líder en el área de distribución de productos en el interior y también en materia de logística, Andreani se lanzó a un plan de inversiones por 32 millones de dólares que prevé implementar en los dos próximos años, La inversión abarcará distintas áreas de servicios ya existentes y a otros sectores cuyo lanzamiento se producirá en el corto plazo. Uno de los proyectos más ambiciosos es la puesta en marcha de la red Fireball, "que interconectará en forma física y automáticamente a más de 1600 localidades de todo el país, lo que significa una nueva plataforma de negocios para diversas empresas de alcance nacional y regional", se entusiasma Andreani al hablar del tema.
Según su propulsor, "el proyecto garantiza la presencia de marca y la distribución diaria en las más pequeñas poblaciones del interior; se generarán más de 1000 oportunidades laborales directas e indirectas, consolidando un total superior a 5000 puestos de trabajo en todas las compañías del grupo Andreani".
Otro de los objetivos ambiciosos es la puesta en marcha a fines de mes de un pool integral de servicios, denominado Point, que permitirá al público, entre otras cosas, realizar trámites bancarios, envíos de courier, publicar avisos, servicios telefónicos, de agencias de turismo, contratación de seguros y pagos de servicios, con una inversión programada de dos millones de dólares.
También en los planes del grupo se encuentra la ampliación de las plantas de logística y depósitos de San Miguel y Avellaneda.





