
Antonio Garamendi: "Macri actúa con mucha rapidez y determinación"
El vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales cree que están dadas las condiciones para que se restablezca la seguridad jurídica
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MADRID.- El deshielo tardó cuatro años y en el medio se esfumaron miles de millones de dólares de inversión. España se lanza estos días al desafío de reconstruir las relaciones políticas y económicas con la Argentina justo en un nuevo aniversario de la drástica expropiación de Repsol, que afectó como nunca el diálogo y los negocios bilaterales.
"La situación ha mejorado [en la Argentina] y se dan todas las condiciones para que la seguridad jurídica se restablezca de manera plena", dice a LA NACION Antonio Garamendi, vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), antes de viajar a Buenos Aires para liderar este lunes un foro argentino-español que pretende escenificar el cambio de época.
A la comitiva de empresarios se suma el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, que se reunirá con el presidente Mauricio Macri. Sólo el hecho de que en España no tenga gobierno estable desde hace 100 días retrasó el plan de una cumbre entre presidentes.
Garamendi considera que Macri "está actuando con mucha rapidez y determinación" y cree que se están dando los primeros pasos para "reestablecer la confianza" rota.
En su visión, no fue sólo el caso Repsol-YPF el que embarró la relación bilateral: la caída del stock de inversiones españolas en la Argentina se mantuvo constante, según las cifras de la patronal, desde 2008, en los inicios del gobierno de Cristina Kirchner. Aun así, España se sostiene como el segundo inversor extranjero en el país.
"El de Repsol fue el caso más grave dentro de un proceso de transformación del modelo económico argentino, que se inició mucho antes -describe Garamendi-. Si en 2007 la posición de la inversora directa española en Argentina se situaba 10.272 millones de euros, en 2013 se había reducido hasta 7849 millones. A la espera de datos consolidados, es probable que el stock de inversión se haya reducido de nuevo en los dos últimos años."
-¿Cómo valora los primeros meses de gestión de Mauricio Macri?
-Valoramos de manera muy positiva las primeras medidas económicas del nuevo gobierno argentino, que está actuando con mucha rapidez y determinación. Supone un primer paso adelante hacia el restablecimiento de una mayor confianza, que es clave para reactivar las inversiones en el país.
-¿Cree que la seguridad jurídica que durante años se le reclamó a Argentina desde el exterior está en la actualidad garantizada por el nuevo gobierno?
-La situación ha mejorado y se dan todas las condiciones para que esta seguridad jurídica se restablezca de manera plena. Pero se trata de un proceso que llevará, como es lógico, cierto tiempo.
-Mauricio Macri insiste en que su gran meta es atraer inversiones, ¿qué reformas cree que debería impulsar para ayudar a conseguirlas?
-Depende de un amplio conjunto de medidas macroeconómicas para estabilizar los principales desequilibrios que tiene la Argentina, y de una serie de reformas internas que tengan como objetivo incrementar la competencia y abrir la economía al exterior.
-¿Hasta qué punto se pueden hacer negocios rentables con los niveles actuales de inflación que tiene el país?
-Es indudable que afecta de manera negativa a la rentabilidad de las empresas, pero esperamos que esta situación pueda solucionarse en los próximos años.
-¿Lleva algún reclamo pendiente al Gobierno acerca del giro de dividendos y utilidades de las empresas?
-Estos problemas ya se han solucionado con el levantamiento de las restricciones de acceso al dólar.
-¿Cuánto afecta a los negocios en España la parálisis política que ya supera los 100 días y que parece no tener una solución a la vista?
-El hecho de que se aprobaran los Presupuestos Generales de 2016 antes de las elecciones nos permite cierto margen. Pero esta situación no debe prolongarse por mucho tiempo más porque muchas decisiones empresariales dependen de la constitución de un gobierno y de las decisiones económicas que se adopten.
-¿Le preocupa que España esté perdiendo influencia en América latina a manos de Estados Unidos y de otros países europeos?
-No nos sentimos en absoluto amenazados. América latina ofrece muchas oportunidades y es lógico que las empresas de otros países se interesen por este mercado. Nuestras empresas están acostumbradas a competir. En todo caso, permítanme indicar que América latina es y seguirá siendo un mercado prioritario para las empresas españolas. En el caso particular de Argentina, puedo decir que es prioridad para nuestra organización y para las empresas españolas.
-¿Cree posible que avance finalmente el acuerdo de apertura comercial entre la Unión Europea y el Mercosur?
-Se trata de un acuerdo amplio, que no sólo incluirá un desarme arancelario, sino que incorporará también capítulos importantes relacionados con la convergencia y cooperación regulatoria, los servicios, la inversión, la contratación pública o la propiedad intelectual. Como en toda negociación tendremos que alcanzar un punto medio que satisfaga a todas las partes. En todo caso, me gustaría indicar que la CEOE apoya estas negociaciones. La consecución de un acuerdo equilibrado entre la Unión Europea y Mercosur nos dotaría de un marco de relaciones institucionales muy fuerte que sin duda reforzaría nuestras relaciones económicas bilaterales.




