Apuesta al turismo estudiantil
Eduardo Biraben apuntó a los estudiantes para fundar Asatej, una agencia de viajes independientes y económicos
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Con su lápiz en mano y la mirada fija sobre el tablero, Eduardo Biraben estudiaba en silencio la forma de viajar por el mundo y sentir en directo lo que escuchaba durante sus clases de arquitectura.
No era fácil, pero estaba empecinado en encontrar una solución. Veinte años, poca plata y muchas ganas fueron el punto de partida para desarrollar la idea que lo condujo a crear Asatej, una agencia de turismo estudiantil, con más de diez sucursales que atienden un promedio de 70.000 pasajeros al año y que facturó arriba de 27 millones de dólares en 1997.
"Cuando quise hacer mis primeros viajes, las agencias de turismo sólo me ofrecían tours. Yo quería viajar en forma independiente, barata y que me contaran datos para aprovechar al máximo las posibilidades de un lugar", contó Biraben recordando sus inicios.
A partir de los 20 años comenzó a viajar con amigos y le sorprendió en Europa "todo un sistema para promover y desarrollar servicios para jóvenes", explicó. A su regreso formó parte de una asociación de albergues de la juventud, pero no funcionaba como quería así que puso en marcha su propio proyecto.
"Conseguí que me prestaran una oficina y con dos compañeros de la universidad, un escritorio y una máquina de escribir empezamos a entregar tarjetas de estudiante y a contar lo que habíamos aprendido en nuestros viajes", comentó.
A la emisión de tarjetas estudiantiles (que permiten obtener descuentos en varias partes del mundo) fueron sumando la venta de Eurailpass (billetes para viajar en tren por Europa), reservas en albergues juveniles y mucho más tarde la venta de pasajes aéreos.
"Durante los primeros dos años no teníamos plata ni para el colectivo, pero yo sabía que la idea iba a funcionar", señaló Biraben y mencionó que sus socios fueron desertando a lo largo del camino.
A pesar de que su única publicidad era el "boca a boca", la oficina logró llenarse de gente y hoy continúa con aquella política.
"Los chicos vienen acá por consejo de algún amigo o conocido ya que no hacemos publicidad. Eso forma parte de una mística de la empresa, que busca crear una atmósfera de confianza y cercanía con los clientes".
Del sueño a la realidad
Oficinas de diseño moderno y colorido, asistentes jóvenes o una sección de clasificados pinchados en corcho, muestran que todos los detalles están dirigidos a potenciar el concepto central de la empresa.
Los clientes de Asatej tienen entre 20 y 35 años. La agencia les ofrece productos como pasajes aéreos flexibles y económicos, pases de transporte, seguro médico, tours, tarjetas de descuento, alojamiento y asistencia en el exterior mediante sus alianzas con firmas internacionales.
Pero mientras la empresa sigue creciendo, su fundador, ahora con 39 años, no frena la marcha: asiste a conferencias internacionales de actualización en turismo juvenil, proyecta nuevas sucursales, productos y servicios.
Entre los últimos emprendimientos figuran cursos educativos en el exterior, programas de intercambio laboral y venta de productos para el viajero, entre otros.
Concentrarse en un nicho del mercado y alimentarlo con nuevas propuestas fue sin duda la causa principal del éxito de esta agencia.
"Captamos una necesidad, potenciamos el concepto de viaje independiente, generamos el espacio y el ambiente adecuado para que el joven sienta que viajar es fácil", reflexionó el mentor de Asatej.
Con una mano en el teclado y la mirada fija sobre el monitor, Eduardo Biraben repasa en silencio la administración de un éxito aunque su espíritu emprendedor aún le exige que remonte vuelo.





