
Autoservicios chinos, los nuevos aliados del Gobierno
Elogian la política de precios de los comerciantes orientales
1 minuto de lectura'

Una semana después de que el presidente Néstor Kirchner cargó duramente contra las grandes cadenas de supermercados, los autoservicios de propietarios chinos iniciaron sus primeras jornadas en la Argentina en medio de un intercambio de elogios y muestras de buena voluntad entre los comerciantes y el Gobierno.
El clima favorable que se apreció en el Palacio San Miguel, donde ayer se iniciaron las 1as. Jornadas de Supermercadismo de Origen Chino en la Argentina, contrastó con el bajo perfil y hasta temor que se percibe ante cada consulta de la prensa a un directivo de las principales cadenas de supermercados.
Para dejar en claro el buen momento que atraviesan las relaciones entre funcionarios y autoservicios chinos participó de la inauguración del encuentro la subsecretaria de Defensa de la Competencia, Patricia Vaca Narvaja. Muy lejos del tono beligerante que usan distintos funcionarios a la hora de hablar ante un auditorio de empresarios, Vaca Narvaja se limitó a repartir cumplidos ante un auditorio de más de 900 dueños de autoservicios chinos y cerca de 400 ejecutivos de empresas proveedoras de primer nivel, como Coca-Cola, Unilever, Procter & Gamble y Quilmes.
"Vengo a agradecer la rápida respuesta que tuvimos por parte de los autoservicios chinos a nuestra propuesta para el lanzamiento de una canasta de productos a precios especiales", señaló la responsable de Defensa de la Competencia.
Por su parte, el director general de Defensa al Consumidor del gobierno porteño, Miguel Angel Fortuna, destacó que los autoservicios chinos ya dieron su visto bueno para sumarse al programa Ciudadanía Porteña que se lanzará en el segundo trimestre de 2006 y que reemplazará al Vale Ciudad.
"La idea es que los vales sean aceptados por comercios de proximidad y ya contamos con el apoyo de los autoservicios de origen chino", expresó el funcionario.
Intereses compartidos
La buena predisposición oficial fue respondida rápidamente por representantes de los empresarios chinos agrupados en la Cámara de Autoservicios y Supermercados Propiedad de Residentes Chinos (Casrech). "Cada vez sentimos más apoyo de parte de los gobiernos nacional y porteño, a lo que les respondemos trabajando para absorber todo lo que podamos de los aumentos en nuestros costos y no trasladarlos a los precios de venta al público", señaló Chen Daming, director de la entidad que reúne a 1500 de un total de 3000 autoservicios chinos que operan en la Argentina.
Los autoservicios chinos afirman que existen intereses compartidos con el Gobierno. "Nuestros clientes principales son asalariados que ganan entre 800 y 1200 pesos, a los que cualquier suba en los precios les afecta mucho su poder de compra", dijo Miguel Angel Calvete, gerente general de Casrech.
El directivo también compartió al menos una parte de las críticas oficiales contra las grandes cadenas. "Todos los comercios somos formadores de precios, pero está claro que algunos tienen una potestad mucho mayor, como en el caso de las grandes cadenas. Además, si bien no creo que se pueda hablar de una cartelización, sí se ven procedimientos coercitivos, con pequeños productores que son presionados a no vendernos a nosotros porque trabajamos con márgenes menores", señaló Calvete.
En ese sentido, el dirigente empresarial destacó que los autoservicios chinos trabajan con un margen bruto de ganancias de entre 16 y 18 puntos frente al promedio de 25 que aplican las grandes cadenas.






