Buenos Aires gana en la "guerra de los Harrods"
La tradicional tienda londinense perdió una batalla judicial en su intento de impedir que los propietarios de la marca en la Argentina vendan su nombre
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Por Graciela Iglesias (Corresponsal en Europa) LONDRES.- Harrods, la tradicional tienda del barrio londinense de Knightsbridge, perdió ayer una importante batalla legal en su lucha por impedir a su ex hermana de Buenos Aires la comercialización de su nombre. En un juicio preliminar de la Corte Suprema el magistrado Justice Neuberger estimó que "no hay contrato o licencia que fuerza o impida a los propietarios de Harrods en Buenos Aires, el único negocio en el mundo al que se le permitió utilizar este título, la comercialización de su nombre" .
Esta sentencia, de no ser apelada, obligará a Harrods-Londres a depender de otra acción legal sobre supuesto "plagio" que no será escuchada en los estrados judiciales hasta dentro de seis meses.
Fin de una reputación
La firma de Knigthsbridge, propiedad desde hace varios años del empresario egipcio Mohammed Al Fayed, sostiene que el fracaso en proteger la exclusiva marca puede significar el final de su prestigiosa reputación.
Charles Sparrow, abogado consultor de la corona y su representante en este juicio, asegura que el lema de Harrods " Omnia Omnibus Ubique" (Todo para todos en todas partes), que data del siglo XIX, "podría perder su razón de ser y el nombre reducirse a una simple palabra en el vocabulario de todos los días" .
Rechazos
Pero el juez Neuberger desestimó estos argumentos así como el reclamo según el cual Harrods-Buenos Aires estaba obligado a no utilizar mal el nombre por cuanto éste le había sido entregado "como préstamo en un acto de confianza" .
Cuestión de imágen
Harrods-Buenos Aires fue inaugurado en 1912 cuando la economía argentina estaban en pleno crecimiento y las relaciones anglo-argentinas disfrutaban uno de sus mejores momentos. Hasta 1945 las dos compañías compartían los mismos directorios y mantenían similares criterios de marketing. A finales de los años 60, sin embargo, Harrods-Londres decidió vender sus acciones en la compañía porteña autorizándola a continuar con el uso de su nombre.
"Harrods-Buenos Aires está en las rocas - sostuvo el abogado Sparrow - y está tratando de salir de esa posición abusando del nombre que heredó de la verdadera Harrods. Hemos recibido reportes de que está negociando la comercialización de la marca con varias tiendas importantes en el mundo que desean comprarla para luego destruirla" .
Servir al mundo
Harrods-Knighstbridge fue fundada en 1849 en su actual domicilio, tan conocido que en la época victoriana su dirección telegráfica era "Everything London" - Todo Londres. En su fastuosa manzana recibe anualmente unos 2,5 millones deé visitantes y su cartera de clientes pasa los 12 millones en todo el planeta. Uno de sus slogans es "Harrods serves the world" (Harrods sirve al mundo).
Reputación
Aún así, el magistrado británico concluyó que Harrods "no tenía en 1912 la reputación internacional que goza hoy y es por eso que no hizo falta la firma de una licencia o de un contrato que permitiera a la tienda en Buenos Aires funcionar bajo su nombre" .
El caso volverá a la corte en dos semanas para que ésta disponga si es posible aplicar temporalmente una medida de restricción a la tienda en Buenos Aires para que no comercialice el nombre mientras sus acusantes estudian la posibilidad de una apelación y preparan su juicio por plagio.
Buscan capitales para recuperar esplendor
Planes:ahora cuenta con sólo 28 empleados, pero Harrods de Buenos Aires Intenta conseguir inversores que le permitan recuperar el brillo y el prestigio que tuvo en la década del cuarenta
La sucursal argentina de Harrods ya hace mucho tiempo que dejó atrás sus años de esplendor. En el mismo local de la calle Florida, que en los años cuarenta llegó a tener 2000 empleados, hoy deambulan solamente 28 personas.
Otra de las señales de la decadencia es el cierre de casi todos los pisos de la edificación, que ocupa prácticamente una manzana. Solamente están habilitados la planta baja, en la que se comercializa indumentaria para hombres y mujeres, y el estacionamiento.
Si bien no fue posible contactar a ningún directivo de la Harrods argentina, una alta fuente a la que tuvo acceso La Nación y que prefirió mantener su nombre en reserva se mostró confiado en una resolución final favorable a los intereses locales.
"Harrods Argentina es de Harrods Argentina", esgrimió como argumento.
En diciembre último, el representante legal de Harrods Argentina y el de sus accionistas acudieron, en Londres, a una audiencia con el juez de la causa y los abogados de la tradicional tienda londinense.
Antecedente
El conflicto habría surgido en el año 1993, cuando los directivos de Harrods Argentina quisieron poner en marcha un plan para modernizar el negocio y la casa matriz logró que un juez londinense dictara una medida de no innovar.
La resolución afectó aún más la comprometida situación de la casa porteña, cuyas debilidades financieras quedaron al descubierto con la economía que surgió con el Plan de Convertibilidad.
La sucursal porteña de Harrods fue inaugurada en 1912 y tuvo su época de mayor esplendor en la década del cuarenta.
Recibió visitas de ilustres personalidades como el presidente francés Charles De Gaulle y la actriz norteamericana Joan Crawford.
En medio de la crisis de la compañía argentina, comenzaron a surgir rumores sobre su venta. La cadena chilena Falabella fue una de las candidatas más firmes a la compra del edificio, pero no se llegó a un acuerdo en el precio.
"Se puede decir que somos potenciale compradores, pero hoy por hoy no estamos en posiciones cercanas a una operación y no tenemos apuro", dijo Alejandro Fernández, uno de los directivos de Falavella en la Argentina.





