
Buenos Aires, lejos del cenit
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"La salida y puesta de los astros es la manera en que percibimos la rotación de la Tierra todos aquellos que nos encontramos sobre su superficie", cuenta con tono muy didáctico Silvina De Biasi, docente de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata.
Según explica, los objetos celestes aparecen sobre el horizonte por la dirección Este y se ocultan por la dirección Oeste.
Después de su salida, cualquier astro va aumentando gradualmente su altura hasta alcanzar el valor máximo en el instante de cruzar el meridiano del lugar, conocido como tránsito o culminación superior.
"El recorrido del sol en el cielo se denomina arco diurno. Es decir que la salida, el tránsito y la puesta forman parte del movimiento diurno del astro", explica De Biasi, que también es miembro del Conicet.
La mitad del arco diurno es el mediodía, exactamente el momento en que el sol realizó la mitad del recorrido. "La creencia de que al mediodía no hay sombras es imposible que se produzca en Buenos Aires -continúa la investigadora-. Nunca el sol está exactamente en el punto más alto del cielo, denominado cenit."
Cerca del mediodía
Si se trazara una línea imaginaria entre el cenit y un punto fijo de la Tierra y entre Este y el horizonte, el ángulo que se formaría es de 90 grados. Por la posición geográfica de Buenos Aires, resulta imposible que el sol realice un recorrido tan amplio. "El 21 de diciembre, el día más largo del año, el sol forma un ángulo aproximadamente de 78 grados. Por el contrario, el 21 de junio -el día más corto del año- forma un ángulo de 32 grados."
La Argentina adoptó el huso menos cuatro horas al oeste del meridiano de Greenwich, que coincide con el meridiano 60. Es decir que a las 12 el sol está próximo a cruzar el meridiano.





