Ante la campaña es clave seguir ciertos tips para no resignar rinde y calidad
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Se viene la siembra de fina, con números muy apretados en cuanto a márgenes y costos elevados. Los fertilizantes, uno de los principales ítems que afectan el costo directo de un cultivo con precios muy por encima de la media. La primera reacción que tenemos es a bajar costos y no está mal, siempre y cuando sepamos cuándo y cómo hacerlo. También sabiendo que, cuando ajustamos la nutrición, podemos afectar rendimiento y calidad.
Hay un par de cosas que son claves a la hora de hacer estos análisis. La premisa debería ser buscar ser más eficientes. Según un experto en nutrición como Guillermo Divito, la ecuación económica hoy da para bajar 15 kg de N, lo cual todos estamos de acuerdo.
Sumemos a esto un factor clave que tiene que ver de dónde partimos: más que nunca hay que hacer análisis de suelo para ver qué tengo. Si los hice antes de los excesos hídricos, no queda otra que volver a hacerlos, esto es clave.
Dos sucesos muy importantes que sucedieron en las zonas donde las precipitaciones fueron de más de 150 mm en dos días son la lixiviación y la desnitrificación. Pensemos que esa cantidad de agua en tan poco tiempo genera condiciones de saturación en pocas horas, debido a la capacidad de infiltración del suelo. Por lo cual estamos expuestos a anaerobiosis.

La desnitrificación es la pérdida de nitrógeno por bacterias anaeróbicas, y solo se pierde el nitrógeno en forma de nitrato, no de amonio. Hay trabajos que hablan de hasta 5 kg de N por día en suelos de la pampa humedad en anaerobiosis o saturados.
Y el otro factor, la lixiviación, el nitrato al no ser retenido por el suelo se mueve de las capas más superficiales del suelo a estratos más profundos, no quedando de manera inmediata disponible para el cultivo que, por supuesto, cuando arranca, su exploración radicular es mínima, al igual que sus necesidades.
Entonces, es clave saber qué tenemos en el suelo. Cuando uno está ajustado con los presupuestos, muchas veces piensa que achicar siempre es mejor: en este caso hay excepciones.
Escenario
Otra son las pasadas de fertilizante nitrogenado al cultivo. No es un capricho en lotes con alta demanda de nitrógeno hacer dos aplicaciones en el invierno. El riesgo de perder nitrógeno por lluvias es alto, por lo tanto no es recomendable hacer una sola aplicación de urea sino programar dos.
Y, dependiendo de los niveles de nitrógeno en el suelo, dividirlas en 50/50 60/40, y más temprano o tarde siempre jugando dentro de Z1.3 a Z3.1, tratando de captar rendimiento y calidad.

Por último, pero no menos importante, el nitrógeno es clave a la hora de la protección vegetal a enfermedades necrotróficas. Todas las manchas en cebada y en trigo son enfermedades causadas por agentes necrotróficos. La fertilización nitrogenada reduce la incidencia y severidad de este tipo de enfermedades y potencia las biotróficas, como las royas. Como conclusión tenemos que hacer todo lo que este a nuestro alcance para mejorar nuestro rendimiento económico, lo cual está dado por eficiencia, control monitoreo, y no solo del cultivo, sino del clima y una gran herramienta son las franjas de suficiencia para observar en un óptimo momento de respuesta la posibilidad de corregir. Es una actividad dinámica y las decisiones agronómicas siguen el mismo patrón.
El autor es ingeniero agrónomo radicado en Necochea, asesor y responsable de las siembras de Alea y Cía. SA
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