
Esta localidad del noroeste bonaerense fue fundada el 5 de abril de 1905 en tierras de antiguo dominio ranquel; la inmigración española, italiana y belga fue fundamental en su etapa de formación
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¡Qué feliz y orgulloso se sentiría en estos días el pionero Emilio Vicente Bunge, al ver su sueño hecho realidad! Es que el pueblo que lleva su nombre y que él comenzó a imaginar a fines del siglo XIX cumplió cien años el 5 de abril último y reunió a sus habitantes y ex residentes en una gran fiesta que se celebró entre el sábado 2 y el domingo 10.
"Fue realmente hermoso poder reunir a tanta gente y ver reflejada en su cara la alegría por el reencuentro en una fecha tan importante para nuestro pueblo", destacó Alejandra Serrano, presidenta de la Comisión Organizadora de los festejos por el centenario.
Blanca Bunge de Llambías, bisnieta del fundador, fue una de las tantas personas que vivió la emoción de volver a cruzarse con viejos afectos. "Recuerdo los veranos que pasaba aquí cuando era joven. Siempre fue un lugar muy cálido y con un ambiente muy familiar, que se conserva hasta estos días", comentó esta mujer de 86 años.
Esta pintoresca localidad de 2100 habitantes se encuentra ubicada en el partido de General Villegas, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires. Hasta 1870, todo este territorio era dominado por el "gran imperio ranquel", pero no existía allí un asentamiento aborigen permanente, sino que sólo era utilizado como lugar de paso.
Sin embargo, cerca de aquí tuvo lugar un hecho significativo de la primera Campaña del desierto, impulsada por Juan Manuel de Rosas. Cinco leguas al norte de lo que hoy es Bunge, a la vera de la laguna Lhangeló, fue tomado prisionero el gran cacique ranquel Pagüitruz Guor, que luego fue bautizado como Mariano Rosas.
"Una vez que los indios fueron corridos de esta zona, comenzó a tallar la figura del abogado porteño Emilio Bunge, que el 10 de junio de 1881 compró al Gobierno de la Nación 12 leguas cuadradas de campo, que luego completó con cuatro más", refirió Tomás Eduardo Penacino, integrante del equipo que contó la historia de este pueblo en una obra de 14 fascículos.
Según el historiador, también existe otra versión aportada por una nieta del fundador que sostenía que las tierras habían sido entregadas a su abuelo en reconocimiento por los servicios prestados al país, ya que éste había ocupado varios cargos públicos.
En 1895, Bunge solicitó permiso para alambrar 2500 hectáreas. Ese fue el puntapié que dio inicio a la agricultura en un sitio donde sólo se producía ganado lanar y vacuno.
Si bien no existe un acta fundacional del pueblo, se toma como fecha de su creación el 5 de abril. Pero lo que realmente le dio vida y definió su emplazamiento definitivo fue la llegada del tren. "Hasta ese momento sólo había un pequeño conglomerado de casas, acompañado por una fonda y un destacamento policial, en un paraje denominado San Genaro, a 10 kilómetros de lo que actualmente es Bunge", explicó Penacino.
Al delinear el trazado del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, prevaleció el criterio de los ingenieros de la empresa ferroviaria y se establecieron dos estaciones en los campos del fundador: Bunge y Gondra. De este modo quedó determinado el sitio donde se emplazaría el mayor núcleo poblacional, que el 1° de diciembre de 1905 recibió con entusiasmo la llegada del primer tren.
Impronta indeleble
Al igual que en tantos otros pueblos bonaerenses, la inmigración jugó un papel preponderante en su conformación. Provenientes en su mayoría de la provincia de Santa Fe y empujados por los altos arrendamientos, la gran presión impositiva y la plaga de la langosta, españoles, italianos y belgas, comenzaron a poblar el lugar. Apellidos como Bargero, Eguren, Altuna, Arrozarena y Gielis, entre otros, plasmaron su impronta, que se mantiene viva hasta el día de hoy, de la mano de sus descendientes.
La industria láctea fue otro pilar importante de este rincón bonaerense. En un principio, la River Plate Dairy Co. fue la empresa que tuvo el monopolio de la recolección de leche y la elaboración de quesos. Más tarde, en 1930, llegó el recordado Ercole Remotti, que se convertió en un referente del sector y que actualmente es continuado por sus hijos Aldo, Carlos y Nelly, fundadores de la marca Melincué. En 1944, se forma la cooperativa Tamberos de Emilio Bunge y diez años después, La Nueva Victoria.
Entre sus instituciones, se destaca la primera de todas: la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos La Argentina, "que trajo al primer médico".
Muchos son los personajes que la memoria bungense rescata, como Maura Palomeque, "cautiva de los indios y fiel empleada del fundador", o el maestro Trombotto, "que iba de chacra en chacra para enseñar las primeras letras a los hijos de los colonos". Pero lo que más valoran los hijos de este pueblo es la esencia de una comunidad formada por gente de trabajo, fiel al legado de los abuelos que forjaron estas tierras. Esa misma esencia que resuena en la frase que identifica a Bunge en su centenario: "Como el árbol, nuestro pueblo entregó sus frutos, cambió sus hojas y conserva intacta sus raíces".
Ficha técnica
- Nombre: Emilio Vicente Bunge
- Fundación: 5 de abril de 1905.
- Población: 2100 habitantes
- Superficie: 85.000 hectáreas
- Fundador: Emilio Vicente Bunge
- Santo patrono: San Juan Nepomuceno.





