
Tanoira, un referente de éxito en esta actividad, cuenta todos sus secretos
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Productor de conejos desde 1954 y de los primeros en el país en adoptar la raza neozelandesa, Fernando Tanoira ha recogido una vasta experiencia que vuelca en la Sociedad Rural, donde es director, presidente de la Comisión de Criadores de Aves y Conejos, entre otros cargos, y en su labor como jurado en Palermo. A su vez, es presidente de la Asociación Civil de Cunicultores y Avicultores de la Argentina-Accara.
Tanoira produce 500 conejos de raza y 6000 para carne, actividades que realiza como un complemento, pero que dan un buen margen.
En esta charla aclara algunos criterios y conceptos que se aplican para lograr una cunicultura exitosa, en particular, para los animales de raza, pero pueden extenderse a la cría para carne.
Producir conejos de raza es similar a otras especies, excepto en aves que se la toma más como un hobby. "En el conejo importa lograr, dentro de las razas neozelandesa y californiana, los mejores ejemplares de padres de los animales que van a dar carne", explica Tanoira y continúa: "Ultimamente, la crianza del conejo tiene auge porque es una carne que, de las conocidas, es la que tiene menos colesterol. El alimento del conejo es casi natural; no tiene aditivos, ni factores de crecimiento; nada más que cereales y alfalfa. Por eso también es que no hay una buena conversión", destaca.
La raza más numerosa y que más se explota en el país es la neozelandesa blanca, seguida por la californiana, que es medio kilo más liviana.
"El problema que tenemos acá es que no nos dejan importar animales desde Europa. De América, sí, excepto México. Debido a esto se presenta consanguinidad porque no se pueden renovar los planteles", apunta Tanoira.
Una base de calidad
Otra cuestión se refiere al tipo de manejo para lograr un animal de raza de buena calidad. Como en todas las especies productivas, hay que empezar con buenos animales y luego conocer las bases para aparearlos de una manera adecuada.
"Si se compra una campeona y un campeón, ¿van a producir un campeón? -se pregunta Tanoira-. No es así. A lo mejor sale un animal bueno, pero no precisamente un gran campeón. Hay que tener conocimientos de genética y saber aparear los animales para sacar el tipo deseado en el largo, ancho y peso, por ejemplo", señala.
Existe un estándar de perfección en el cual se fijan distintos caracteres, como la forma de la cabeza, del cuerpo, el largo de las orejas, el ancho, el peso, la calidad del pelo, el color. "Para lograr un animal productor de carne importan el peso, la distribución del manto de carne, abundante en el lomo y las grupas, que son los cortes valiosos", detalla el dirigente.
En cuanto a la alimentación, no hay diferencias con el conejo para producir carne; se le provee al animal de raza simplemente un alimento balanceado con una fórmula para conejos.
"Al animal de exposición trato de no darle todos los "mimos", ni de ponerlo en una "jaula de cristal", porque me engaño yo y engaño al comprador. El trato es el mismo que para los animales que van a producir carne. Lo único diferente es el amansado y el cepillado para una buena "performance" en la mesa de exhibición", expresa el productor.
Con respecto a la sanidad, el problema que puede presentarse es la sarna, que se controla fácilmente con inyectables, y alguna diarrea que se combate con cidiostáticos, en caso de coccidiosis.
Tanoira explica que el costo de producción de un conejo de raza no es mucho más elevado que el de producir un animal para carne, cercano a los 10 pesos, con la diferencia que se obtienen 50 pesos como mínimo y de 300 a 400 pesos por un campeón en Palermo, y 20 pesos en criadero.
En producción de carne, el beneficio neto puede ser 1 peso por conejo y el kilo vivo está en 1,80 peso.
Empezar a producir
Tanoira, en su papel de productor y dirigente, señala algunos consejos para toda persona interesada en iniciarse en la actividad:
- Comprar animales de buena calidad en criaderos serios. Cuestan un poco más caros, pero se tiene la seguridad que algún reclamo o reposición serán atendidos.
- Tener buenas instalaciones. El concepto de jaula-hembra, introducido en nuestro país por el especialista de prestigio mundial Toni López, en cursos que dio en la Sociedad Rural, desarrolla la idea básica que todas las jaulas deben estar ocupadas todo el año, con lo cual hay ahorro de instalaciones y se logra mayor rendimiento.
- Quien esté a cargo del criadero, sea el dueño o un empleado, debe ser una persona a la que le guste la actividad.
- Empezar con pocos, un macho y cinco hembras o un macho y diez hembras y la jaula correspondiente. Después hay que prever ampliar las instalaciones, ya que la reproducción es, como se sabe, acelerada y abundante.
- Antes de instalarse, averiguar bien si la intendencia local lo permite, ya que hay restricciones para establecer criaderos en zonas residenciales.
- Buscar el mercado de antemano. Esto es el "cuello de botella" de la cunicultura. En estos momentos no hay problemas porque faltan conejos. Pero llega el verano y merma el consumo y no se pueden vender los animales.
¿Cómo se busca el mercado? Hay que salir a caminar; ir a restaurantes, rotiserías, lugares donde comercializan productos de granja. Enseguida se hacen clientes porque hay pocos productores.





