
La historia de los Janton comienza en Croacia y es un ejemplo de vida y de trabajo permanente.
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Adriana Janton es una joven empresaria que desde hace 7 años pudo concretar su anhelo: trabajar en el campo. Confiesa que desde chica sentía que era su lugar. Seguramente fue por ello que le ha resultado natural ser parte de la actividad rural. Además le va bien.
Su trabajo en una empresa la inició junto a sus padres, reconocidos peleteros desde hace 50 años.
Adriana cuenta con orgullo cómo su padre escapó de Croacia cuando llegó el comunismo a ese país. "Tomó el último tren antes de que cerraran la frontera. Sólo tenía lo que llevaba puesto para no provocar ningún tipo de sospecha. "Hoy papá es el presidente de la Cámara de Peleteros de la Argentina y somos unos de los principales exportadores de pieles".
Durante la entrevista, Adriana se mantuvo tan atenta a la demanda periodística como al requerimiento paterno: ambos conforman su tema. Ha logrado fusionar, equilibradamente, sus dos actividades: el campo y las pieles. El entusiasmo por emprendimientos tan disímiles, es, seguramente, el lazo de unión.
Confiesa que su tiempo también se divide en partes iguales para cada una de sus obligaciones. Sin embargo Adriana reconoce que siempre existirá alguna buena excusa para dedicarle más tiempo a la producción agropecuaria. Tampoco es casual su pasión por la tierra. Los Janton estuvieron desde siempre muy vinculados a ella.
En la localidad de Kraljev Vrh eran los dueños de una hostería. Además de administrar el hospedaje, su familia trabajaba las tierras que la circundaban. Pero, en 1945 el comunismo se instaló en Croacia y si bien sus poseciones seguían perteneciéndoles lo que producían sus tierras era para el Estado.
El Sosiego
Adriana se expresa pausadamente. Muchos dicen que es una de las fórmulas de la precisión. La estancia que administra se llama El Sosiego y está ubicada en el partido de Dolores, provincia de Buenos Aires. "Son 1500 ha dedicadas a la agricultura y a la ganadería (cría, recría y engorde) y desde hace 3 años empezamos a trabajar con inseminación artificial".
A la hora de elegir una raza Adriana prefiere a Aberdeen Angus. "Particularmente me gusta trabajar con rodeos británicos por su capacidad de adaptación, rendimiento y también porque obtengo buenos precios. Agrega que "en un futuro me gustaría manejar un buen plantel de Angus; ya estoy trabajando en ello junto con mi asesor veterinario".
Algo natural
El campo es una tarea ardua porque el que manda es la naturaleza y suele no escuchar razones. Para una mujer el desafío es doble porque, al de las leyes físicas, debe agregar al de los usos y costumbres.
Adriana, sonriente, lo resume naturalmente de la siguiente manera. "Era previsible que existieran ciertos prejuicios pero luego no hubo ningún inconveniente".
Respeta, además el trabajo en equipo: "Claro que tengo gente que me ayuda mucho.
"Marcos, mi hermano, si bien es ingeniero industrial y trabaja junto a mi padre, me asesora en las decisiones determinantes, en tanto que en el campo tengo fieles colaboradores, uno de ellos es Felipe Antun, que es mi mano derecha."
Conservacionismo
Día a día aumenta en el país la posición conservacionista frente al campo, sin que ello excluya la producción.
Es una inversión segura que hoy buscan importantes empresariosporque al tener asegurada su necesidad cotidiana es posible otorgarle al campo sus tiempos necesarios para el retorno.
Habitualmente, en estos casos, hay proyectos globales muy difíciles de concretar cuando los recursos sólo se obtienen del campo. Adriana Janton es otra de las jóvenes promesas que tiene el campo.
Su entusiasmo ya proyecta el camino que seguirán sus futuras inversiones. Su ambición empresarial más próxima, entre otras, es la de mejorar rodeos rescatando las tradicionales razas inglesas. Para ello se contactó, acertadamente, con la Asociación Argentina Criadores de Angus.
Sin embargo, su anhelo más profundo es el de hechar raíces en El Sosiego, las tierras en las que naturalmente supo adaptarse y desde siempre se sintió parte.






