En Ucacha, Córdoba, los tamberos no tienen caminos transitables para sacar la leche

Camino destruido en Ucacha
Camino destruido en Ucacha
En la zona centro sur de la provincia se producen unos 300.000 litros diarios de leche; la red de caminos está destruida
Gabriela Origlia
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10 de noviembre de 2016  • 13:05

CÓRDOBA. A 260 kilómetros de la capital cordobesa, en el centro sur de la provincia, Ucacha es el corazón de la cuenca lechera de esta región. En la zona hay unos 70 tambos que producen entre 200.000 y 300.000 litros diarios. Las inundaciones destruyeron el 90% de la red de caminos y el traslado de la materia prima es una odisea, que implica en algunos casos pérdidas y en otros, subas fuertes de costos.

El problema lleva más de dos años y, en el actual, se agudizó en abril y de nuevo en las últimas semanas. Desde el Inta de Ucacha, Marcelo Guendulain estima en 200.000 las hectáreas anegadas. El punto es que ya se destruyeron todas las vías alternativas, por lo que el movimiento de la producción es conflictivo.

El tambero Enrique Barufaldi describió a La Nación el escenario como "muy complicado, falta infraestructura para darle curso al agua". No sólo los tambos y pymes lácteas están complicadas. En la región hay numerosos criaderos de pollos y cerdos que también sufren alteraciones en sus rutinas de producción.

"Al no poder trasladar la materia prima hay pérdidas -continúa Barufaldi-; evitamos por todos los medios tirar la leche pero a veces no queda otra. Además se corren otros riesgos, como es la enfermedad de los animales: Lo productivo es grave, pero el impacto social es lo peor. En los campos vive gente, hay escuelas rurales donde no se puede llegar", dijo.

Su colega, Edgardo Perioti coincide en que el agua se llevó "caminos completos; barrió todo. Ya eran caminos hondos pero en dos semanas cayeron 300 milímetros, explotó una laguna y no dejó nada".

Los productores hoy se mueven por dentro de los campos, gestionando permisos y acordando pasos. Hasta hace unos días debían tirar los acoplados con tractores para sacar la leche. "Varias veces estuvimos a punto de abrir el grifo y tirar, pero nos organizamos y colaboramos para evitarlo", agregó Perioti.

No hay una estimación de las pérdidas en los tambos por la emergencia hídrica, pero sí temor de que algunas unidades deban cerrar por la suba de costos de alrededor del 40 por ciento.

Guendulain apuntó que productores que hacían 35 kilómetros para llegar a la usina láctea ahora deben hacer 200. "Es difícil estimar las pérdidas porque el ingreso de alimentos a los campos se demora, por descarte de animales, por campos muy dañados, por vacas enfermas por estar en el agua", afirmó.

Los productores admiten que tienen reuniones periódicas con las autoridades, pero "sin recursos" las obras fundamentales no se hacen. "Cada inundación es peor; los del campo podemos invertir y poner voluntad, pero hace falta una solución integral y profesional", indicó Barufaldi.

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