Ganadería. La exportación continúa siendo el salvavidas para los precios

La exportación representa el 24% de lo producido
La exportación representa el 24% de lo producido
Mariana Reinke
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26 de mayo de 2020  • 14:58

En tiempos de zozobra económica, la exportación de carne vacuna sigue ayudando para que el precio de la hacienda no se derrumbe más. Desde principios de marzo pasado, el Índice General del Mercado de Liniers, que mide todas las categorías, cayó un 11,32%, a $74,26. No obstante, la exportación busca mantenerse activa y en el primer trimestre del año marcó un 16% más de ventas al exterior versus igual período de 2019. Se sigue yendo al exterior en torno del 24% de lo producido.

"Hoy, ante el desdoblamiento cambiario existe una brecha muy grande entre los diferentes tipos de cambio y eso conlleva a tener costos bajos, pero también un desacople entre las diferentes categorías ganaderas y su corrección puede darse de manera brusca", dijo Andrés Halle, de la consultora Econoagro.

Para el experto, con un consumo interno en caída, que se ubicó anualizado en 49,3 kg por habitante en el primer trimestre de 2020 contra 51,4 kg de igual período del año pasado, el poder mantener el nivel de exportaciones es un pilar fundamental para la renta ganadera."Si esto no sucediera muy posiblemente generaría un círculo vicioso que llevaría a un ciclo de liquidación sin precedentes", indicó.

Halle detalló que la depreciación del peso, la inflación y las modificaciones en las preferencias de quien compra el ganado en pie ha hecho que se estén produciendo algunas importantes modificaciones en los precios relativos de las diferentes categorías ganaderas respecto de su comportamiento histórico.

Los engordadores a corral podrían afrontar una situación compleja
Los engordadores a corral podrían afrontar una situación compleja

Por ejemplo, la vaca -expuso- comenzó a partir de agosto del 2018 a pagarse más de lo que históricamente se había pagado según la relación con el novillo. "Ese sobreprecio relativo sigue existiendo a pesar de la gran oferta de vacas en la actualidad. Este comportamiento respecto del novillo es fundamentalmente por el interés proveniente de la exportación, donde en abril la vaca se pagó respecto a su relación histórica para dicho mes con el novillo algo más de un 14%", describió.

La ganadería como refugio de valor

En medio de la pandemia del Coronavirus, la falta de alternativas financieras lleva a que la ganadería se convierta en un resguardo de valor.

Este panorama abre un abanico que muestra cómo los diferentes eslabones de la cadena cárnica se encuentran en niveles disímiles. Allí, sin duda, uno de los grandes afectados es el feedlot porque un mayor valor del ternero para reposición frente a la hacienda gorda que se venderá en primavera genera números ajustados o negativos en el negocio del engorde a corral. Hoy el precio relativo de la invernada se encuentra un 10% por encima de su relación histórica.

Con cotizaciones flojas para el ganado gordo, el riesgo latente a una devaluación del peso y a una disparada inmediata del precio del grano, además de la competencia por los terneros con los invernadores a pasto, los feedloteros ven una clara posibilidad de quedar descalzados en sus negocios.

"Hay una amenaza de que esta situación se mantenga y se complique en el momento de venta de la producción", señaló Diego Ponti, especialista en ganadería de la consultora AZ-Group.

Por su parte, los invernadores pastoriles podrían a futuro diluir el costo de ese ternero en un precio mayor del gordo el año que viene, cuando se cumpla el proceso de engorde a pasto que demanda 12 meses o más.

A pesar de entender que el precio del ganado gordo disminuyó y que deben pagar precios superiores por los terneros de reposición, "seguirán en el negocio porque tienen por delante el proceso de recría y venderán sus novillos en 2021 o después, con cotizaciones que podrán ser superiores a las actuales".

Para Ponti, esta categoría de productores, que planifica a largo plazo y sembró pasturas y verdeos en febrero y marzo, están en excelentes condiciones por el clima favorable, "lo que también alienta la compra de terneros, sumado a la falta de opciones de inversión".

"El ganadero que vendió hacienda gorda en estos días no está dispuesto a volcarse hacia tasas de interés negativas respecto de inflación o hacia moneda fuerte, que está sobrevaluada", sostuvo.

En este contexto, los criadores tienen, por su parte, un precio firme, no muy alejado del valor promedio histórico, y con "buenas cotizaciones para la vaca de descarte".

Sin embargo, el escenario actual no parece invitar a que se vuelquen recursos externos hacia la ganadería. "Es poco probable que un agricultor esté dispuesto cambiar grano dolarizado por kilos de carne que cotizan en pesos ante la perspectiva de una próxima devaluación", concluyó.

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