
Se trata del BICE que otorgó una línea que busca dar previsibilidad a las inversiones de largo plazo y establece las cuotas en litros de leche o kilos de carne; ganadería, tambos y porcinos son las actividades que concentran los préstamos
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Con el objetivo de brindar previsibilidad al sector agropecuario para sus inversiones de largo plazo, el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) ya otorgó más de $67.000 millones en Créditos en Valor Producto a 440 productores de todo el país desde el lanzamiento de la línea, hace dos años.
La herramienta fue diseñada para facilitar el financiamiento de actividades ganaderas, tamberas y porcinas mediante un esquema que permite que el productor conozca desde el inicio cuánto de su producción deberá destinar cada mes al pago del crédito. De esta manera, las cuotas se establecen en unidades productivas, como litros de leche o kilos de carne.
Según informó la Secretaría de Agricultura, la línea actualmente está disponible para los sectores ganadero, tambero y porcino, actividades que durante los últimos dos años aumentaron sus niveles de producción y exportación y consolidaron su aporte a la economía argentina.

Del total financiado, detallaron, el 42% de los préstamos correspondió a la actividad ganadera, mientras que el 35% se destinó a tambos y el 23% restante a productores porcinos. La distribución geográfica también muestra una fuerte concentración en las principales provincias productoras. Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires reunieron la mayor cantidad de créditos otorgados durante los dos años de vigencia de la herramienta.
Uno de los datos destacados por el Gobierno es que los préstamos otorgados no presentan mora. Para la Secretaría de Agricultura, este resultado constituye un indicador de la calidad de la cartera y de la capacidad de repago de los productores que accedieron a la línea.
En el sector lechero, donde el financiamiento se habilitó inicialmente, los créditos fueron utilizados principalmente para avanzar en la tecnificación de los tambos. Entre los proyectos financiados aparecen robots de ordeño, calesitas, collares de monitoreo y puertas de aparte.
Destacaron que la incorporación de tecnología también se reflejó en la cantidad de establecimientos que cuentan con sistemas de ordeño automatizado. Según los datos oficiales, el número de ordeñadores automatizados pasó de 370 en 2023 a más de 550 en la actualidad.

Remarcaron que la mayor tecnificación, junto con las condiciones climáticas, contribuyó además a elevar la producción de leche. Entre enero y diciembre de 2025 se alcanzaron más de 11.600 millones de litros, el mayor volumen producido en los últimos 10 años, de acuerdo con la información oficial.
En el caso de la actividad porcina, los fondos se orientaron principalmente a mejorar la infraestructura de los galpones y modernizar las instalaciones, con inversiones destinadas a acompañar la expansión de la producción.
El financiamiento se otorgó en un contexto de crecimiento de la actividad. Durante el primer trimestre de 2026, la producción porcina registró un incremento interanual del 15,7%, según los datos incluidos en la comunicación oficial.
En la ganadería bovina, en tanto, los productores utilizaron los créditos principalmente para la compra de vaquillonas, la retención de terneras y la alimentación. El objetivo fue financiar inversiones y necesidades vinculadas con la recomposición y expansión de los rodeos.
La evolución de estas inversiones coincidió con un período de fuerte crecimiento de las exportaciones de carne vacuna que en los primeros cinco meses del año, las ventas externas registraron un aumento del 46% en valor, hasta US$1765 millones, y del 11% en volumen, con 332.207 toneladas equivalentes res con hueso.
En este contexto dijeron que, en la Exposición Rural de Palermo pasada, se anunció además una ampliación de la línea de Créditos en Valor Producto para financiar la incorporación de alta genética. La iniciativa apunta a acompañar la mejora de la calidad de la producción ganadera y potenciar el acceso a los mercados externos.
La herramienta continúa vigente y, según informó la Secretaría de Agricultura, se analiza la posibilidad de incorporar nuevos sectores de la agroindustria a esta modalidad de financiamiento.
“El diferencial de la herramienta es la previsibilidad que le brinda al productor al expresar las cuotas en unidades productivas como ser litros de leche, kilos de capón o kilos de novillo”, explicó la cartera agrícola.
De acuerdo con el mecanismo establecido, desde el comienzo del préstamo se fija la cantidad de unidades productivas que el productor debe destinar mensualmente al pago. Ese volumen permanece constante durante toda la vida del crédito, independientemente de las variaciones que pueda tener el precio del producto.
Indicaron que el financiamiento se otorga en UVA, con una tasa fija del 7% anual, por un monto máximo de $800 millones por destino y con un plazo de hasta 60 meses. Las cuotas se pagan en pesos, tomando como referencia el índice correspondiente a cada actividad.
El sistema contempla además que, si el valor de referencia del producto cambia, se modifique el plazo de repago. “Si este varía, se estira o acorta el plazo de repago, pero los litros o kilos establecidos por mes se mantienen fijos”, cerró la Secretaría.
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